¡No desperdicies comida! Úsala en estas recetas dulces - Gastronomistas

¡No desperdicies comida! Úsala en estas recetas dulces

Este septiembre será más que probable que toque apretarse el cinturón más de la cuenta. Inflación, precio de la luz y el el gas disparados, agujero en la cuenta postvacacional… Por eso, te traemos varias propuestas de la mano de Jack and Beyond personalised cakes, una tienda online británica de tartas. Estas soluciones están enfocadas a aprovechar todo aquello que solemos tirar en la preparación de postres espectaculares.

Aquafaba (agua de garbanzos)

En lugar de tirar el líquido de las latas de garbanzos, el aquafaba puede utilizarse como sustituto del huevo en una enorme variedad de recetas, incluidos los merengues. Basta con sustituir cada clara de huevo que se utilizaría normalmente por dos cucharadas de agua de garbanzos. Esto permite preparar merengues veganos en un abrir y cerrar de ojos.

Se puede añadir un toque de sabor y color, triturando frambuesas (o cualquier otro fruto rojo), añadiéndolas al merengue sin hornear. Hay que tamizarlas para eliminar las semillas y, una vez hecho esto, meterlas en una manga pastelera antes de añadir el merengue con una cuchara. Luego, cuando pongamos la mezcla en una bandeja forrada con papel de hornear para el horno, los merengues tendrán preciosos remolinos de color rosa.

Plátanos demasiado maduros

Una vez que los plátanos han pasado su mejor momento, es tentador tirarlos y comprar más. Pero hay muchas maneras de incorporarlos a todo tipo de pasteles y postres. Añadidos a la masa de magdalenas, pasteles y galletas o utilizados como ingrediente alternativo vegano aportan humedad y cremosidad.

También pueden sustituir al azúcar, los huevos y la grasa en las mezclas de tortitas y gofres. Si se mezclan con levadura en polvo y harina tamizada, se obtiene una masa que puede utilizarse para tortitas y en una gofrera.

Corteza de pan

Es un hecho que a muchos niños (y adultos) no les gusta la corteza del pan pero tirarla es imperdonable. Hay multitud de usos para las cortezas sobrantes, desde los picatostes hasta el pudin de pan, pasando por los palitos de azúcar con canela horneados: un delicioso cruce entre un donut de azúcar y un churro.

Basta con echar las cortezas de pan en un bol con mantequilla derretida, añadir azúcar y canela al gusto, extenderlas en una bandeja de horno y cocinarlas durante 5-10 minutos a 180 grados o hasta que estén convenientemente doradas. Recién sacadas del horno, solo hay que espolvorear con más azúcar y canela para que queden más crujientes.

Frambuesas pasadas

Las frambuesas, que se asocian con los alimentos dulces, tienen un sabor que complementa perfectamente los pasteles y postres a base de chocolate. Sin embargo, si están pasadas de rosca, su textura puede resultar desagradable. Este problema se resuelve fácilmente triturándolas para hacer una salsa, tal vez un coulis para cubrir helados y pasteles, o incluso una vinagreta para añadir un toque dulce a las ensaladas.

Cáscaras de cítricos

Famosa por sus altos niveles de vitamina C, la corteza de los cítricos contiene incluso más que la propia pulpa de la fruta. Las cáscaras confitadas son visualmente atractivas y deliciosas, y se pueden utilizar como cobertura de tartas, cortadas en dados y añadidas a las mezclas de galletas antes de hornearlas o simplemente consumidas solas. Solo hay que probarlas a sumergirlas en chocolate negro.

Se hierven las cáscaras de los cítricos en tiras finas tres veces para eliminar el amargor (limón, naranja o pomelo valen, todos funcionan bien). Luego se cuecen a fuego lento las frutas en una mezcla de azúcar, jarabe de maíz y agua durante una hora hasta que se confiten.

Cortezas de sandía

Esta fruta deliciosa y refrescante asociada a los días cálidos de verano, puede disfrutarse todo el año si se aprovechan las sobras para hacer mermelada. Después de pelar la piel verde, basta con combinarla con las bayas, el limón y el jarabe de arce (o la miel) al gusto, en una olla hasta que hierva. Todo debe cocer a fuego lento durante una hora o hasta que las cáscaras se hayan ablandado. Una vez hecho esto, se puede licuar la mezcla y probar su sabor. Se puede guardar en un frasco hermético en la nevera y durará un mes.

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