Mi receta de carrot cake: fácil e infalible

Mi receta de carrot cake: fácil e infalible

Tras probar varias receta tras receta de carrot cake y no acabar de estar convencidos con ninguna (mazacotes, tartas demasiado dulces o demasiado insípidas, frostings que nos destrozaban los dientes…), hemos acabado llegando a esta que nunca falla. Es un desayuno rico y fácil de hacer, que podemos preparar en un momento y hornear prácticamente sin vigilancia y con la certeza de que el resultado será impecable.
Nosotros la preparamos y la congelamos en porciones individuales, que en estas mañanas en las que nos apetece darnos un homenaje van directamente al tostador y constituyen un desayuno de reyes. O en porciones chiquititas para acompañar el café, aunque el carrot cake también funciona como postre acompañado de una bola de helado y unas virutas de chocolate. Los que no son muy amantes del dulce sentirán que sobra el frosting, así que siempre pueden obviar esa parte (y sustituirlo, por qué no, por una cobertura de chocolate negro), aunque en la receta que proponemos a continuación incluimos también su aporte extra de dulce para que no falte de ná.
¡Ya podéis empezar a precalentar el horno y preparar esta receta de carrot cake!

Paso a paso

Ingredientes:
– 250 g de harina.
– Un sobre de levadura en polvo.
– Una cucharadita de bicarbonato.
– 100 g de nueces ralladas.
– 600 g de zanahorias.
– 350 g de azúcar de caña.
– 4 huevos.
– 250 ml de aceite de girasol.
Para el frosting:
500 g de queso crema.
250 g de mantequilla.
25 g de azúcar glass.
Una pizca de extracto de vainilla.
Elaboración:
En un bol, mezcla la harina, la levadura, el bicarbonato y las nueces (puedes añadir una cucharadita de canela para darle un toque de sabor a la tarta).
En otro recipiente, mezcla el azúcar, el aceite y los huevos en un bol hasta lograr una mezcla homogénea. Añade esta mezcla a la anterior y bátelo todo junto con la batidora asegurándote de que los ingredientes quedan bien integrados.
Pela las zanahorias y rállalas para que queden trocitos bien pequeños e incorpóralos a la masa. Remueve bien con una espátula hasta conseguir una mezcla bien densa.
Coloca la masa en una fuente  untada de mantequilla y, en el horno precalentado a 180º, hornea la tarta durante una hora aproximadamente (lo mejor es ir clavando un cuchillo en la masa hasta que salga seco, ya que el tiempo depende mucho de las características de cada horno y del molde que hayamos utilizado).
Para el frosting, bate bien la mantequilla a temperatura ambiente (cortada en daditos  pequeños) con el azúcar glass previamente tamizado hasta que la mezcla quede blanca y esponjosa. Hazlo con la batidora de varillas. A continuación, añade el queso fresco bien frío de la nevera y mezcla todo con la batidora a tope durante apenas unos segundos, lo justo para que quede integrado, y termina a mano con una espátula. Añade la vainilla (opcional) y guarda en la nevera hasta que la tarta esté horneada.
Cuando la tarta esté hecha desmóldala, deja que se enfríe y cuando puedas manipularla añádele el frosting. Puedes partir la tarta por la mitad y añadir una capa en medio o bien simplemente poner una cobertura. ¡Ya tienes listo tu carrot cake!
¿Que tú eres más de tiramisú? Pues aquí tienes esta receta que también hacemos en casa y queda perfecta.

 

Laura Conde

Como directora de la revista Guía del Ocio BCN se recorrió gran parte de restaurantes de Barcelona y escribió sobre ellos durante siete años. Es autora del libro ‘La felicidad en una croqueta’ (Now Books, 2014) y de 'Hecho en casa' (Now Books, 2015). En la actualidad escribe y habla, las dos cosas que más le gusta hacer además de comer, en diversos medios.