Bodrum vive su particular boom turístico cada verano.
Junto a las Baleares y las islas griegas, Bodrum aparece como la alternativa turca para un estío paradisíaco.
Para encontrar en aguas del Egeo, la desconexión deseada.
Un destino en el que han puesto su ojo [turco, claro] desde magnates con yate, genios del artisteo, fieles del lujo contenido y disfrutones de todo pelaje.
También hoteles que seleccionan muy mucho dónde implantar su sello y dejar huella.
Como los Edition de Marriott, que cuentan con el de Bodrum desde 2018.
Eso fue cuando la costa turca aún no aparecía en los mapas mentales del turista de sol y playa.
Antes incluso de que tantos otros hoteles (y mercados) decidieran posicionarse también en Bodrum,
Sin salir de su Edition, al oeste de la Riviera turca, se puede degustar una oferta gastronómica tan vasta como sugestiva.
Cambiante. Ya no sólo con las temporadas sino incluso con los años.
Porque este verano luce con orgullo la estrella Michelin de Kitchen, con el turco Osman Sezener como chef ejecutivo; así como estrena el Brava del cuoco Stefano Ciotti, estrellado igualmente por el Nostrano de Pesaro (Italia).
El fichaje de este último supone el relevo del peruano Diego Muñoz, que aún así sigue al frente del Oroya del Madrid Edition.
Bien por la apuesta de culinarios con firma, entre los que hay incluir aquí también el del chef residente, Askin Büyük.
Como buen turco, defiende la tradición local del desayuno a la cena, junto a las concesiones gastronómicas propias de un hotel de clientela intermacional.
Büyük y su equipo elaboran artesanalmente los helados que se sirven en todo el hotel, empezando por el lobby como detalle de bienvenida.
En su envase revelan el número de tentativas que se necesitaron para la receta definitiva.
Los de frutos rojos y el de chocolate con naranja son irresistibles.
Gastronomía con estrella
El Kitchen de Sezener es el restaurante más interesante y demandado de este Edition. Sobre todo si uno quiere adentrarse en la cultura local.
Su chef atesora otra estrella roja y una verde en el OD Urla de Izmir, al noroeste de la república, y es el gran valor de futuro de la gastronomía turca.
A la carta o en un completo menú degustación, Osman Sezener ensalza el mejor producto local con salsas y aderezos en los que se sirve de especias y hierbas de kilómetro 0.
Así ocurre por ejemplo en sus Langostinos con salsa de cítricos o en su Alcachofa en texturas, con acedera, queso y nueces.
También trabaja el pulpo y la trufa de su tierra, ésta como guinda a unas fabulosas costillas de ternera.
Sólo abre al atardecer, cuando ofrece una preciosa panorámica de la bahía a la que se asoma el Bodrum Edition, y hasta las tantas de la madrugada.
Según la noche, hay incluso música en vivo.
‘Made in Italy’
El italiano Brava representa la novedad del verano en Bodrum.
Por su chef, pero también por este otro guiño a la mediterraneidad de las cocinas del sur europeo.
Ciotti, chef privado durante años, rescata en Bodrum clásicos de su restaurante estrellado para así también darse a conocer a nuevos públicos.
Su cocina compite en armonía con la citada turca, la japonesa de Inari y la ecléctica de Morena, que se sirve junto a la playa privada del hotel.
El de Bodrum es otro Edition para encerrarse y mimarse, especialmente en verano.




