Brindamos por (y con) los ‘numanthinos’ en Casa Gerardo

Brindamos por (y con) todos los ‘numanthinos’ en Casa Gerardo

Así como en la zona de Toro predominan suelos humildes, rocosos y añejos, la Bodega Numanthia debía contar con embajadores que estuvieran a la altura de sus vinos redondos.
Chefs a poder ser con estrella y agallas suficientes como para liderar cocinas únicas en restaurantes que destilan estilo propio. Algunos con más años que otros. Como los vinos de la Bodega Numanthia.

Sus ‘numanthinos’ son cocineros que comparten valores como el compromiso con sus raíces, el coraje de perseguir sus sueños, la capacidad de trabajo, y la resistencia ante momentos difíciles como los actuales. Porque todos hemos pasado por ellos…

El programa ‘numanthinos’ se había fijado varias citas entre 2020 y 2021, que el tiempo (pandémico) se ha encargado de poner en su sitio.
No siempre han sido posibles todos los encuentros ni todas las iniciativas, pero sí la última a 8 manos en Casa Gerardo (Prendes, Asturias).

Es la primera a la que asistimos y en la que brindamos tanto por los vinos de la bodega como por los chefs que idearon los platos que armonizarían con cada trago. Porque hubo unos cuantos: Termes Blanco 2019 -¡blanco, sí!-, Numanthia 2015 -entramado sensorial repleto de matices-, Numanthia 2016 -93 puntos en la Parker-, y el Termanthia 2014 a modo de colofón.

El maridaje más acertado para propuestas que beben de la tradición, pero que a su vez desafían el paso de los años. Como el mejor vino, vamos.

Por ello Marcos Morán, sexta generación al frente de Casa Gerardo, se atrevió con un clásico como su fabada para vinos de semejante carácter. No sin antes servirnos también oricios y unos buñuelos de pitu que son tan marca de la casa como la crema de arroz con leche.
Para esta Navidad ya se pueden encargar sus platos a domicilio, por cierto.

Sobran los motivos para entender por qué Marcos Morán es el último ‘numanthino’ que se suma a la causa de Numanthia.
Basta fijarse en todo lo representa su Casa.

Junto a él, los de siempre para Numanthia hasta la fecha: Marc Gascons (Els Tinars, Llagostera); Javier Estévez (La Tasquería, Madrid); y Sergio Humada (Txitxardin, Lasarte-Oria). Tipos tan nobles y honestos con el oficio, como los elaboradores de vino en tierras marcadas por la adversidad y una climatología extrema como son las de la DO Toro. Todo casa; principalmente en la mesa.

Por eso funcionaron bocados como el Canapé de tartar de gamba blanca o la Coca con trufa negra; y propuestas como la Caldereta trufada de bogavante o el Rabito de cerdo y anguila ahumada con los citados vinos.

Desde aquí sólo los queda desear que a partir de ahora vengan más ‘numanthinos’ y más brindis por (y con) Numanthia. Los celebraremos todos porque será señal de que seguimos adelante, como las uvas más salvajes de Toro.

 

Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.