Guía Michelin 2022: la quiniela de las estrellas

Quiniela de nuevas estrellas Michelin para 2022

Vaya por delante que no tenemos aún la más mínima idea de lo que deparará la Guía Michelin 2022 para los restaurantes de España, Portugal (y Andorra).

Pero nos apetecía en este año de reactivación del sector apostar por esas nuevas estrellas que, caigan o no caigan al final, consideramos merecidas a todas luces. O sea que ojalá premien más pronto que tarde el trabajo de los reseñados.

Ahora lo argumentamos…

Can Simoneta (Canyamel, Mallorca).

Al cobijo del hotel que le da nombre, ubicado en uno de los enclaves más bonitos de Mallorca, este restaurante lleva ya años forjándose un estilo propio y sin duda único en la isla. La cocina mexiterránea de David Moreno entrelaza raíces a un lado y otro del charco para ofrecer un culinario sabrosísimo con producto autóctono, rico en matices, regular y tremendamente bien arropado por la bodega que custodia Nene García. Nuestro claro favorito en las Baleares para recibir su primera estrella.

Ceibe (Ourense).

Es la perla gallega de este listado de buenos augurios. Un restaurante trabajado a conciencia por una pareja que tiene un máster en alta cocina y que al año de su apertura ya ha hecho méritos suficientes como para que se premie su valía. Nos gusta la rusticidad del proyecto, que aspira a lo más alto desde el primer día. Único en su estilo en Ourense, Lydia del Olmo y Xos Magalhães elaboran menús degustación que son una loa al paisaje de su entorno y a sus productores. Que rememoran la cocina más casera y humilde para reinterpretarla a su manera. Con determinación, conciencia sostenible y belleza plástica.

Llegarán lejos.

Disfrutar (Barcelona).

Todos los elogios se quedan cortos ante los auténticos cocineros de la vanguardia en España. Oriol Castro, Eduard Xatruc y Mateu Casañas tienen un discurso creativo como ningún otro restaurante del país. Así lo demuestran también en el primer volumen de su obra (maestra) con Abalon Books. Son alquimistas de la alta gastronomía, que en Disfrutar también es líquida. La experiencia es disfrutona y memorable ya no sólo por el apabullante número de pases de cada servicio -siempre convenientemente adaptado a cada cliente, sino por todas las veces que te remueve por dentro. En el terreno de las emociones (en la mesa), el trío de chefs se maneja también como nadie. Ya sea con una mera almendra, una gamba o recargando tu ilusión cuando la experiencia parece llegar a su fin. Un tres estrellas en toda regla, que este año ha incorporado la mantelería para vestir un pelín su comedor principal, además de ampliar notablemente su bodega con referencias ‘desalcoholizadas’.

Fierro (Valencia).

Este año lo hemos visitado con la distancia temporal necesaria como para valorar su evolución y su brillante estado de forma. Ya era uno de nuestros firmes candidatos a estrella en 2020, cuando forzados por la pandemia, Carito Lourenço y Germán Carrizo tuvieron que readaptar su idea original y hacer de la mesa única un comedor más al uso.Nos gustaba mucho la disposición del proyecto inicial, pero por suerte su planteamiento se mantiene intacto. Esto es, un mismo menú degustación para toda la sala. Una suma de clásicos que apelan tanto a la memoria empañada de cierta nostalgia como al orgullo de la trayectoria. Con arrojo y emotividad en cada plato, y el virtuosismo de Eva Pizarro en cada copa.

 

Ibaya (Soldeu, Andorra).

El restaurante que firma Francis Paniego en Andorra abrió un trimestre antes del confinamiento. Tiempo justo y necesario para adaptarse al entorno y al público selecto del Sport Hotel Hermitage, que ha sabido apreciar en este tiempo su cocina de y para el territorio. Porque Paniego ahonda tanto en su tradición riojana, croquetas incluidas, como en la que sirven en las bordas andorranas para un Ibaya apegado a la tierra. Con producto y referencias también del entono más próximo. Para conocer mejor la propuesta de Ibaya puedes recuperar y leer el post que le dedicamos en su día, aquí.

Largo do Paço, (Amarante, Portugal).

No queríamos en este post olvidarnos de Portugal, donde cada vez comemos más y mejor. Así ocurrió este último verano, cuando nos alojamos en el Relais & Chateaux Casa da Calçada para conocer en primera persona su propuesta gastronómica. Después de probar su restaurante ‘estrellado’, por ahora con un solo brillo, constatamos que merecería aún mayor reconocimiento. Porque es encomiable el armónico trabajo que ejercen entre cocina y sala. Hay calidad, calidez y mimo en cada detalle. También creatividad con criterio (y referentes claros) en la mesa; así como un servicio impecable. Los de Tiago Bonito son de aquellos menús degustación que desearías que no acabaran nunca… De los que te incitan a dejarte llevar como en las grandes ocasiones. Todo un destino gastronómico en Amarante, uno de los enclaves más bonitos y turísticamente más interesantes del interior de Portugal. Puedes leer nuestra crónica del restaurante aquí.

 

LÚ, Cocina y Alma (Jerez de la Frontera).

Desde que decidiera arriesgar e iniciar una nueva andadura en solitario, no le ha podido ir mejor a Juanlu Fernández. Especialmente en Jerez, donde tiene su primer restaurante de autor, al que da gusto seguir de cerca. Por su exquisita interpretación y puesta en práctica de esa ‘grandeur’ que él tanto admira de Francia. Con sus tótems culinarios y ese toque de distinción que hace de la gastronomía una cuestión de Estado. El poso de su cocina se expresa en divinos fondos y salsas para mojar pan. Y todo en una puesta en escena luminosa que en LÚ ha ido claramente de menos a más desde la primera estrella.

Por eso apostamos ya por una segunda.

 

Cañitas Maite (Casas Ibáñez, Albacete).

Javier Sanz y Juan Sahuquillo son la pareja de moda en la gastronomía española. Insultantemente jóvenes, estos chicos han conseguido poner en el mapa ‘foodie’ un pequeño pueblo de Albacete tras ganar los premios a cocineros revelación y a mejor croqueta en el último Madrid Fusión. Además de su croqueta, hay más motivos para creer en que Michelin podría otorgarles una estrella. Entre ellos, su corte de avellana y foie, su carabinero asado en manteca de orza o sus postres, como el cacao en potencia.
Puedes consultar la crónica de nuestra última visita, aquí.

 

Peix & Brases (Denia).

Tuvimos la suerte de sentarnos a su mesa hará apenas 10 días, coincidiendo con la celebración del DNA Festival de Denia, que en su cuarta edición ha implicado como nunca a los restaurantes de la ciudad. Éste es uno de ellos y también uno de los más destacados. Por el producto que nutre su despensa, por cómo lo manipulan, por cómo lo presentan y por cómo lo sirven; todo de forma impecable. Francamente, nos pareció francamente una estrella de libro. Confiemos pues que a partir de mañana ya pueda presumir de ella.

 

Smoked Room (Madrid).

El Dani García que alcanzó las tres estrellas Michelin en su ya extinto restaurante homónimo de Marbella y el Dani García que sabe crear conceptos divertidos y disfrutones convergen en Smoked Room.Es esta una barra para disfrutar al calor del fuego, asomados a los prodigiosos pases que prepara un equipo de cocineros tan joven como preparado.La tartaleta de wagyu con erizo de mar, los percebes ‘a la bourguignon’ o las quisquillas de Motril con mantequilla ‘noisette’. Mucho humo y muchas nueces. Ojo a cómo maneja la sala y los vinos Luis Baselga.

Veremos mañana mismo cuán bien o mal encaminados estamos o estábamos.
Sea como fuere, podrás leer la cumplida crónica de una nueva gala de la Guía Michelin en el post que seguirá a éste.

 

Gastronomistas

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