Uno de los grandes momentos de la cocina es cuando das rienda a tu vena creativa y te inventas una receta en base a lo que tienes en la nevera. Es lo que nos pasó con este plato, inspirado en un clásico italiano: la frittata, a medio camino entre la tortilla y el pastel salado. Te damos una idea para prepararla, pero tiene tantas posibilidades como ingredientes tengas en la nevera. Deja volar la imaginación y crea tus propias versiones. La nuestra nos salió riquísima.
Ingredientes (4 personas):
1/2 cebolla grande
2 tomates frescos
tomates secos al gusto
300 gr. de espinacas
dos lomos de salmón
1 mozzarella
4 huevos
Aceite, sal y pimienta
Elaboración:
Cortar la cebolla en juliana y los tomates frescos en dados (mejor si los escaldas y los pelas antes). Calentar un chorro de aceite en una cazuela o sartén y sofreír la cebolla y el tomate. Agregar las espinacas y rehogar.
Por otro lado, preparamos los lomos de salmón a la plancha o al vapor, pero muy ligeramente porque luego se acabará de cocinar en el horno. Desmigar y añadir a la mezcla anterior. Deshacer la mozzarella y cortar los tomates secos (la cantidad, al gusto) y mezclar con el resto de ingredientes. Salpimentar.
Colocar en un molde para el horno papel vegetal (para que luego nos sea fácil desmoldar). Verter encima toda la mezcla. Batir los cuatro huevos y echarlos al molde, de manera que cubran la preparación. Colocar en la rejilla y hornear durante unos 40 minutos a 180 grados. Asegúrate de que esté bien cuajado, si lo dejas más tiempo no pasa nada, es muy difícil que se queme. Desmoldar y disfrutar.