Restaurantes donde tomarte (muy) buenos cócteles en Madrid - Gastronomistas

Restaurantes donde tomarte (muy) buenos cócteles en Madrid

De aperitivo, para acompañar una comida o de sobremesa. Los cócteles van tomando más protagonismo en los restaurantes y aquí te mostramos algunas direcciones en la capital donde los preparan de maravilla. 

ANGELITA MADRID

Es una de las referencias top cuando buscas buenos tragos. Y aquí los tienes tanto en su cuidada carta de vinos, que sirven en el restaurante de la planta alta, como en la coctelería de la planta baja. Ambos espacios están conectados en su apuesta por la sostenibilidad. Tratan de reutilizar todo lo que pueden y apenas tienen desperdicios. La gastro-coctelería es su “espacio escondido”, donde sirven una coctelería experiencial basada en ingredientes caseros y en productos de su propia huerta en Zamora. Incluso tienen su propio mini-huerto en la barra. Acaban de presentar una breve carta de cócteles sin alcohol (10€) elaborados con Tanqueray 0,0 y Seedlip, la primera bebida de botánicos destilados sin alcohol del mundo. 

Reina, 4. 

BAAN

Significa “casa” en tailandés y hace verdadero honor a su nombre, por hacerte sentir como en casa, recorriendo los sabores más populares de este país del sudeste asiático. Algunos de sus ingredientes son locales y muy reconocibles, como el cerdo ibérico, vaca gallega o pescados y mariscos de lonja. Con esta materia prima, el chef Víctor Camargo aporta su particular “toque thai” con contrastes de sabores, colores, texturas y temperaturas, muchos de ellos con matices picantes. Toda esta propuesta combina fenomenal con su carta líquida, donde se incluyen (además de 125 referencias de vino) cócteles clásicos y otros de autor, obra de Daniele Merli. Su Cocktail House está situado en la primera planta del local, tiene su propia barra retroiluminada y un reservado para encuentros íntimos de un máximo de 8 personas y con vistas a la planta baja. En la carta verás referencias del whisky escocés Macallan, el japonés Suntory, una quincena de cócteles de autor (Amontillado en Punto, Marthaini, Siam Queen Smash…) entre 11 y 15€, y otros cuatro sin alcohol (9€).

Villanueva, 2. 

BENARES

Este restaurante de alta cocina india acaba de presentar una carta de cócteles inspirada en la medicina tradicional india. Rinde culto a los cuatro elementos que forman al ser humano: alma, mente, emociones y cuerpo. Según la tradición india, la naturaleza está compuesta por cinco elementos: tierra, agua, fuego, aire y éter o espacio. Estos elementos se manifiestan en las cuatro partes del ser humano. Lo hace a través de diferentes combinaciones con las tres bionenergías llamadas “doshas”: Vata, Pitta y Kapha. Y con esto en mente, Nathaly Bustamante y Rodolfo Lamanna, bartenders del restaurante, han diseñado una nueva carta, para que cada cual elija el cóctel que combina con su dosha predominante. Por ejemplo, el dosha Vata, que representa la unión del aire y el espacio, se caracteriza por el movimiento. Es una energía liviana, seca, fría y clara. La mente de Vata es sensible y creativa, con una constitución que tiende a ser delgada, ligera y activa. Quien se sienta identificado puede optar, entre otros, por El Duende (Bombay Sapphire, Fino Tio Pepe, limón, citronela y bitter de cardamomo), o Kashi (mezcal Ojo de Tigre, Lillet Blanc, licor de hierbas de Galicia, cordial de lima keffir encurtida y lima). 

El dosha Pitta, por su parte, representa la unión del fuego (predominante) y el agua. Su naturaleza es determinante, de carácter fuerte, con metabolismo acelerado, buen apetito y de mente ambiciosa, clara y sistemática. Una buena opción aquí es Margarita Masala (tequila Arette, Chartreausse Amarillo, mezcla caliente de dos tipos de naranja y lima) o el Mango Madness (Dewar’s White Sabel, Laphroaig 10, Chutney de Mango, Cointreau y lima). Por último, el dosha Kapha representa la unión del agua y la tierra. Los Kaphas son pacientes, reflexivos, leales y, en ocasiones, muestran deseos y apegos excesivos. La estructura y la estabilidad caracterizan a la mente y el cuerpo Kapha, con una energía estable, húmeda y fría. Para ellos, Benares propone cócteles como El Jardín (Bombay Sapphire Gin, pepino, limón. albahaca, ginger beer y Green Chartreuse). También el Imli (vodka Stolichnaya, licor de flor eléctrica, shrub de tamarindo y lima). O el Indian Tikki (ron Bacardi Carta Blanca infusionado en coco, licor de plátano, fruta de la pasión, raita de Coco, piña asada en tandoor y cardamomo). Todos los cócteles tienen un precio de 12€. 

Zurbano, 5. 

KÖKÖCHIN

Abrió a finales de 2021 y es una visita obligada en Pozuelo. El local es precioso, enorme y es un homenaje al viaje que hicieron la princesa de Mongolia y Marco Polo por la Ruta de la Seda. Cuenta con zonas que representan las paradas de distintos países, como China, Mongolia, Vietnam, la antigua Ceilán, India y Persia. La carta de alta cocina china (imprescindible su pato laqueado o variedad de dim sums caseros) la puedes combinar con una variedad de cócteles. Algunos son clásicos y otros han sido creados por un experto mixólogo en exclusiva para el restaurante. Por ejemplo, un cítrico Kai, que preparan con sake, cordial de pomelo y tajín; o uno más amargo, como Yuan, que combina whisky bourbon, reducción de remolacha, vino tinto de la variedad merlot, limón y bitter. Si te dejas llevar por la nostalgia, también tienen uno que recuerda a tiempos pasados, como Koko: ron, crema de coco, Malibú, piña y un ingrediente secreto. Además, los viernes y sábados podrás mover el esqueleto al ritmo de un DJ.

Camino de la Zarzuela, 21.

MANERO

Bar neoclásico y tapeo sofisticado. Manero es todo y mucho más. Porque solo una mente despierta como la de Carlos Bosch podía traer a Madrid el ambientazo que tiene su hermano alicantino (y El Portal, el buque insignia del grupo). Resulta que desde que abrió frente al Parque del Retiro, a un paso de la Puerta del Alcalá, se ha hecho un hueco importante en las agendas de cualquier foodie que se precie. Lo ha logrado gracias a una decoración y ambiente espectacular, pero también a una oferta muy reconocible y de excelente materia prima. Es como una tasca de toda la vida, pero con un twist elegante y glamuroso. Si te gustan sus embutidos, quesos, raciones caseras (albóndigas, canelones, tortilla…) o su famoso bocata de calamares, no te puedes perder su carta líquida. Hay una larga lista de cócteles de aperitivo para empezar. Por ejemplo, Bloody Mary, Negroni, Aperol Spritz o Dry Martini (entre 10 y 14 euros). Otros tantos clásicos (14€): Margarita, Bellini, old fashioned, Moscow Mule o Cosmopolitan. Y luego están los especiales de Manero (14€). Un ejemplo es el Noche Brasileña (cachaça, curaçao azul, zumo de lima, almendra, sirope y clara de huevo), The Sin (whisky, vermouth, licor de cereza, zumo de pomelo y angostura) y un largo etcétera. Si aún no has pisado esta taberna neocastiza, ya tienes la excusa.

Claudio Coello, 3. 

MOEMIA

Es el tercer local de los hermanos Sergio y Roberto Hernández (tras la casa de comidas Latasia y Taramara, de corte más tradicional). Moemia es una taberna viajera, muy en la línea que les ha representado siempre: una base local, con la cocina de Madrid como punto de partida, sabores de su infancia, pero también platos que aprendieron durante su formación en países como Perú, Singapur o Malasia. Aquí puedes pedir desde un pepito de ternera o callos hasta un bao de panceta o costillas de cerdo glaseadas al wok. Y como acompañante (tanto para los platos como para tomar en plan afterwork), una carta de cócteles que han diseñado con 21 referencias, 6 de ellos sin alcohol. Incluso sugieren un maridaje de cóctel con algunos platos de su carta. Por ejemplo: pisco de lima o maracuyá con su ceviche mixto clásico o la causa limeña de pulpo y chipirón. O un Sian Thai con vodka, licor de coco, lima, jengibre, chile tailandés y hoja de lima kaffir, que resulta perfecto para acompañar los platos con guiños a la cocina asiática. Los precios oscilan entre los 3,75€ de una “sangría con toque divertido” a los 12€ de los más elaborados.

Avenida de los Andes, 8. 

UDAIPUR

Es el sitio de moda en plena Castellana. Udaipur es un restaurante indio, con una decoración grandiosa y colorista. Te atrapa tanto en el salón principal como en su coqueta terraza. En este ambiente exótico, los cócteles van totalmente en sintonía con la propuesta. Están los clásicos (13€), como Manhattan (whisky, vermuth rojo, angostura bitters, twist de naranja y cerezas) o una Caipiroska de fruto rojo, preparado con zumo de lima, sirope de azúcar, fruto rojo natural y sirope de fresa. Nosotros te recomendamos elegir uno de los cuatro cócteles de autor (a 15€) donde tienes varios sabores donde elegir, como fresco y dulce, refrescante o salado y picante. En nuestra visita nos decantamos por dos. El primero, un Taj Majal (ginebra infusionada con mango chutney, manzana verde, zumo de lima, manzana natural y curaçao azul). El segundo, un Boombay Masala, preparado con tequila infusionado con birani masala, licor de naranja, mango spicy, zumo de lima, zumo de naranja natural y un toque de sal rosa. ¿Con cuál te quedarías tú?

Paseo de la Castellana, 74. 

Cristina Barbero

Hambrienta a tiempo parcial y disfrutona a jornada completa. No hay límite en su curiosidad culinaria: lo mismo disfruta de una tortilla de patatas que en la cocina más vanguardista y exótica. Trabaja la comunicación de marcas desde su agencia de comunicación Ideas Bien Contadas y colabora con otros medios, como la revista Bar Business. Puede presumir de haber sido la creadora del Día Internacional de la Croqueta.