Oasis para sobrevivir a la ola de calor en Madrid - Gastronomistas

Oasis para sobrevivir a la ola de calor en Madrid

Lo sabemos. El verano en Madrid es duro. Por eso aquí te damos algunas direcciones en las alturas y frente al lago de la Casa de Campo donde podrás sobrellevar mejor las altas temperaturas. ¡Viva el verano!

Hotel Emperador

En Gran Vía hay un beach club, ¿lo sabías? Está en la azotea de este icónico hotel y tiene unas vistas espectaculares al skyline de la ciudad y a la sierra de Madrid. Es de acceso libre para los huéspedes del hotel, pero si te apetece pasar el día allí, puedes darte un chapuzón en la piscina, tomar el sol en una tumbona o en una cama balinesa y pedir algo para comer o tomarte un cóctel a media tarde. La carta es perfecta para un picoteo o una comida informal: gazpacho, tabla de jamón o queso, ensaladas, poke bowls, sándwiches, hamburguesas o pizzas. Tienen varias opciones: la entrada a la piscina, con una toalla, uso de una tumbona y una copa de Möet Ice cuesta 58€ de lunes a jueves y 75€ los viernes, sábados y festivos. O puedes elegir la cama balinesa desde 250€ para dos personas. Todo muy cool.

Si, además, te toca teletrabajar, el hotel ha diseñado un pack “pool working” de lunes a jueves, de 10 a 21 horas que incluye el acceso a la piscina, tumbona, toalla, taquilla, servicio de café, almuerzo ligero y acceso a wifi. ¿Precio? 85€. 

Gran Vía, 53. 

Azotea Grupo

La periodista Cristina Lasvignes y su marido, José Manuel García, forman un tándem de empresarios que han sabido dar con la clave de lo que nos gusta. Ya cuentan con una decena de negocios en Madrid y otras ciudades; todos con mucho rollo. En la capital podemos subir a la novena planta del hotel NH Collection Gran Vía y casi tocar el cielo desde Picalagartos Sky Bar & Restaurant. Aquí el abanico de oferta culinaria es amplio: desde un brunch los fines de semana, un cóctel para la puesta de sol o un completo menú diseñado por Manuel Berganza en el restaurante de la octava planta. No puedes perderte su delicioso tartar de atún rojo, el panapuri, yema y vinagreta japo-extremeña o cualquiera de sus pescados o carnes a la brasa. 

Otro de los rincones con espectaculares vistas está en La Azotea del Círculo, en el Círculo de Bellas Artes. Desde ahí puedes contemplar la ciudad con sus 360º de mirador a 56 metros de altura. Es ideal para cualquier hora del día, desde el tapeo o almuerzo hasta la cena, aunque confesamos que la iluminación nocturna nos tiene robado el corazón. Aquí las opciones para un picoteo van desde un guacamole y nachos hasta unos boquerones marinados en vinagre de Jerez. 

Si lo prefieres, en la zona de Tribunal tienes otro de sus secretos mejor guardados: La Azotea Forus Barceló. Es el concepto más “casual” de todos, con un aire más fresco y juvenil. A diario tienen una carta muy fácil de compartir: mejillones en curry amarillo, ceviche de lubina o gazpacho con burrata. Aunque si eres más de mañanas, puedes elegir entre sus estupendos desayunos o brunchs todos los días de la semana. 

Picalagartos Sky Bar & Restaurant. Gran Vía, 21.

La Azotea del Círculo. Marqués de Casa Riera, 2.

Azotea Forus Barceló. Barceló, 6. 

Ginkgo Restaurante & Sky Bar

En la misma Plaza de España (preciosa desde su renovación) se encuentra el hotel VP Plaza España Design 5* con una de las terrazas más instagrameables del momento. Puedes acceder directamente desde la calle a la planta 12 y enamorarte de las vistas: Palacio de Oriente, la Catedral de la Almudena, el Templo de Debod o el Parque del Oeste. Al igual que en las anteriores, aquí también tienes una oferta para cada momento del día: aperitivo, comida, cócteles o cena en un ambiente de moda. El estilo culinario mezcla la cocina española con aires asiáticos y tintes muy internacionales: desde gyozas de pollo con salsa de chile dulce hasta un tartar de lomo de vaca madurado sobre arroz crujiente o tacos de cochinillo al pastor. A pesar de su claro enfoque para turistas, no descuidan la materia prima entre la que priorizan que sea de proximidad o de pequeños productores. ¿Lo mejor de todo? Que puedes ir a cualquier hora del día porque no cierran la cocina. Así que, si ves que aprieta el calor, aquí tienes un buen refugio.

Plaza de España, 3. 

Dani Brasserie

Este espacio es sinónimo de poderío. En la séptima planta del hotel Four Seasons encontramos una de las terrazas más codiciadas del momento. De día o de noche, desde aquí, como el resto de azoteas del centro, se divisa la ciudad a vista de pájaro. Dani García sigue apostando por sus recetas andaluzas en versiones más fresquitas, renovando la carta de su snack bar, disponible en horario ininterrumpido. ¿Qué tal un salmón ahumado o unos langostinos al estilo Robuchon? Quizá prefieras su última novedad: Dani´s Club Sandwich (creado exclusivamente para este hotel), preparado con pollo de corral, salmón noruego, caviar Baeri y salsa holandesa. ¡Un vicio!

Puedes seguir con su tatin de tomate, espárragos pochados, la sopa “frescor de almendra” o su famoso tomate nitro. Si eres más de pescado, en la nueva carta verás buenas referencias: merluza con gazpachuelo, bogavante a la brasa o su famosa sección dedicada al atún de Barbate. Te animamos a que pongas el broche con un cóctel inspirado en el arte español, la cultura, la música y la naturaleza. 

Sevilla, 3.

El Taller del Lago

Dejamos las azoteas para acercarnos al lago de la Casa de Campo, una zona revitalizada hace pocos años donde siempre parece que estemos de vacaciones. La primera parada la hacemos en El Taller del Lago, el smoke house con sello del grupo Triciclo. Tienen un ahumador de roble con capacidad para 70 kilos de carne, un asador de pollos y un horno de brasas XXL. De aquí solo pueden salir cosas buenas, como costillas de angus, lomo bajo y tacos de brisket, que es la parte de la pechuga de la ternera; un corte muy popular entre los norteamericanos. La carta está muy enfocada para compartir al centro, aunque está claramente diferenciada en tres grandes bloques: pizzas (la gran novedad), tacos y carnes a la parrilla. Lo puedes acompañar de alguna de sus veinte variedades de cervezas: desde aromáticas a ligeras, negras, artesanas o con mucho cuerpo. Si vas entre semana tendrás, además, la opción del menú del día de estilo criollo.

Paseo de María Teresa, 5 (junto al lago de Casa de Campo).

El Ancla del Lago

Otro de los restaurantes que no podía faltar en esta lista es vecino del anterior. Se encuentra justo frente al Plátano Gordo, un árbol con más de 200 años de antigüedad y 20 metros de alto. Tan solo lleva dos años abierto, pero tiene ese aire clásico, como de toda la vida, que se acopla a la perfección a un ambiente de jóvenes, familias, runners, ciclistas o parejas que huyen de los sitios de moda. El arroz con bogavante es su especialidad, pero también las carnes y pescados a la brasa. Luis García, propietario del local, está siempre atento a que cada uno de sus comensales se sientan como en casa. Triunfan sus platos madrileños, como patatas bravas, callos o tortilla española, pero también su parrillada de buey, chuletón de ternera de un kilo o el lenguado a la parrilla. Se encuentra en un enclave fabuloso, que no todos frecuentan, y donde puedes comer por un ticket medio de 25 euros. Un verdadero lujo al que puedes llegar directamente en metro.

Paseo María Teresa, 2.

Cristina Barbero

Hambrienta a tiempo parcial y disfrutona a jornada completa. No hay límite en su curiosidad culinaria: lo mismo disfruta de una tortilla de patatas que en la cocina más vanguardista y exótica. Trabaja la comunicación de marcas desde su agencia de comunicación Ideas Bien Contadas y colabora con otros medios, como la revista Bar Business. Puede presumir de haber sido la creadora del Día Internacional de la Croqueta.