Estos restaurantes de Barcelona y Madrid son variopintos y diversos, pero tienen una cosa en común: son originales a más no poder. Todos ellos los encontramos en El Tenedor.
Barcelona
Puerto Chico

Diseñazo, grandilocuencia, lazarorosaviolanismo de la línea dura, gente guapa, ambientazo, unas croquetas de escándalo, copas, música y tapitas de mercado. Menudo cóctel molotov para todos aquellos que vayan por la vida sedientos de glamour (y de ensaladilla rusa).
Puerto Chico. Avinguda Diagonal, 405.
Akashi Gallery
¿Sushi bar y galería de fotos? Claro que sí guapi. Así es este lugar inclasificable en el corazón del Eixample, en el que tanto puedes comerte unas piezas de sushi deliciosas como comprar una de las fotos expuestas en sus paredes. Ambiente siempre arty y moderno y un sushi… qué sushi.
Akashi Gallery. Rosselló, 197.
The Fish & Chips Shop

¿Un fish & chips de sello 100% londinense en pleno centro de Barcelona? ¿Con toques de cocina asiática y especialmente pakistaní? ¿Cafés de Hidden? ¿Ambiente trendy y cosmopolita? Este pequeño espacio de cocina a la vista en el que impera la más maravillosa de las frituras (en especial una merluza rebozada que quita el hipo) nació hace tres con la originalidad por bandera y ya va por el cuarto local en Barcelona.
The Fish & Chips Shop. www.thefishandchipsshop.es
Speakeasy
Es un clásico de la ciudad, paradójicamente de sobras conocido por los amantes del buen comer y de las emociones fuertes. Y decimos que es una paradoja porque Speakeasy es un local clandestino, al que se accede con contraseña, inspirado en los locales de la Ley Seca Americana. Puro ‘charm’ con aires del Chicago de los años 20.
Speakeasy. Ronda de la Universitat, 7.
Madrid
Ronda 14

Había una vez un restaurante nikkei, regentado por un peruano decidido a fusionar la cocina de su país con el recetario tradicional asturiano. Sí, sí, asturiano. ¿Os habíais imaginado hasta el momento unos nigiris de Cabrales? Pues ya es hora de ir a probarlos a casa del inefable Mario Céspedes. No vas a arrepentirte, palabra.
Ronda 14. Gral Oráa, 25.
Cabaña Marconi

Seguimos con las combinaciones sui generis. Una casa de diseño escandinavo, acristalada, luminosa y de hermoso jardín en el corazón de Alcobendas, en la que se sirve una cocina de raíz sueca con toques Cantábricos y pinceladas italianas. ¿No buscabas originalidad? Pues el chef Marcos Olazábal de eso sabe un rato.
Cabaña Marconi. Camino del Cura, 233.
Corral de la Morería

Es cierto que entre tanta fusión, mestizajes rocambolescos, interiorismos surrealistas y recetarios vanguardistas, el lugar más original en el que podemos cenar en Madrid va a ser, al fin, este tablao flamenco cuyos espectáculos van a helarnos la sangre y sus tapas andaluzas activar nuestros sentidos. Imprescindible.
Corral de la Morería. Calle de la Morería, 17.
Taxi a Manhattan

Encontrarse al lado de la Castellana en un local decorado como si se hallase en Times Square seguro que deja boquiabiertos a nuestros acompañantes. Con sus hamburguesazas, su fresamisú –habéis leído bien–, su crumble Gran Manzana, sus graffitis en las paredes… and more.
Taxi a Manhattan. Basilica, 17.
1 comentario
Reserva en pazoteca Alcorcón llegamos y no habían afectuado la reserva aunque ya lo abismos leído en más casos así funciona tenedor
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