7 claves de marketing gastronómico para los hosteleros

7 claves de marketing gastronómico para los hosteleros

Nos moríamos de ganas de meternos la última uva en la boca y brindar por la llegada del nuevo año. En el fondo sabíamos que nada iba a cambiar, pero necesitábamos creer que esta pandemia que nos ha fastidiado en 2020 no se iba a cargar también el 2021. Estas primeras semanas parecen anunciar todo lo contrario, al menos de momento, y siguen siendo un ir y venir de medidas, especulaciones y retos que cada vez endurecen más la pendiente. Subirla se está haciendo incansable para la hostelería, que ya no sabe qué poner en juego para sobrevivir. Adaptarse permanentemente al cambio y lidiar con la incertidumbre no es suficiente. Necesitan referentes, señales de tráfico, un mapa para intentar esquivar la ruta equivocada. Con esta idea, Erika Silva, directora de la Escuela Online de Marketing Gastronómico, ha impulsado una guía donde analiza algunas de las tendencias que pueden marcar los nuevos compases del sector.

‘Delivery’

El palabro está desgastado, lo sabemos, pero no deja de ser un factor de crecimiento para el sector. Ya era una de las tendencias gastro más cacareadas de los pasados años y la imposibilidad de ofrecer comidas en los locales durante el confinamiento precipitó la locura. Según el estudio Expectativas de los restaurantes 2021 promovido por Deliveroo, cerca del 40% de los restaurantes se vería obligado a cerrar su negocio en los próximos seis meses si no fuera por este servicio. Ahora bien, tal y como sostiene Ferran Adrià, se tiene que estudiar y abordar como una unidad de negocio completamente diferente a la de un restaurante. Solo entendiendo sus particularidades puede ser sostenible en el tiempo.

Cocinas fantasma o ‘dark kitchen’

Son como un coworking de hostelería dirigido exclusivamente a la venta online. Cocinas en las que lo normal es que convivan diferentes conceptos y propuestas y de la que salen los pedidos directamente a las casas, sin necesidad de tener una sede propia ni una gran infraestructura de negocio. El cierre de locales está acelerando la oferta de espacios y el auge del delivery la demanda de cocinas. Todo encaja para que esta tendencia, que ya está consolidada en países como Reino Unido, Estados Unidos o Alemania, funcione en España. ¿En qué pueden ayudar a tu proyecto? “A expandir el servicio de entrega a áreas que antes no tenías cubiertas, a diversificar la forma en que vendes y sirves a los clientes, a mejorar la eficiencia si en tu propio local estáis saturados con tantos pedidos a domicilio, a centralizar y estandarizar la producción de alimentos al utilizarlas como cocina central, crear marcas virtuales y llegar a más clientes a un costo menor”.

Experiencias fuera del restaurante

En marzo nos moríamos por salir a un restaurante pero ciertamente nos hemos acostumbrado a estar en casa. Si lo unimos a la inseguridad por posibles contagios se antoja fundamental pensar en qué experiencias se pueden ofrecer a los clientes para que no tengan que venir a vernos pero sigan disfrutando de nuestro sello gastronómico. “Los restaurantes que quieran conseguir ventas con esta tendencia podrán sumarse creando experiencias que se puedan realizar en casa, como por ejemplo cursos online, demostración de recetas, creación de kit de productos para terminar, catas virtuales, etc”.

Las Terrazas son la nueva Sala

Por los aforos permitidos, porque si sales de casa te apetece exprimir los espacios al aire libre y porque son más seguros frente a posibles contagios todo apunta a que ni las bajas temperaturas van a echar el cierre de las terrazas. Si no lo ha conseguido ni Filomena… “Una forma de conseguir rentabilidad es atraer más clientes al restaurante y para eso es necesario optimizar los espacios exteriores y convertirlos en lugares acogedores. Amueblar las terrazas y lograr que el exterior tenga las mismas condiciones de confort que el interior. Para ello se puede jugar con lámparas, plantas y mobiliario. Las terrazas dejan de ser un espacio solo para el verano y con estufas y toldos se convierten en un lugar que puede generar más de rentabilidad durante todo el año”.

‘Veggie life’

Según un estudio de la Universidad de Granada, durante el confinamiento la población española adoptó hábitos alimentarios más saludables. Aumentó la ingesta de frutas, verduras y legumbres y disminuyó el consumo de carne roja, alcohol, alimentos fritos y bollería. El 80% de encuestados tienen el propósito de mantener estos nuevos hábitos saludables, así como un mayor consumo de productos vegetales. “Los restaurantes que quieran aprovechar esta tendencia deben saber que España está entre los 10 países más vegetarianos del mundo y según un estudio de la consultora Lantern, el 10 % de los españoles ya tiene una alimentación principalmente vegetal lo que equivale a 3,8 millones de personas”.

 

La gastronomía como un movimiento

Solidaridad, control del desperdicio y sostenibilidad son las tres causas que más sonarán este 2021 en el terreno gastro. Los hogares están revisando hábitos de consumo y los restaurantes no pueden mantenerse ajenos a esta variable; implementa medidas para reducir plásticos y para utilizar materiales reciclados, haz un uso responsable de los productos y potencia el aprovechamiento.

 

Digitalización

La transformación digital para los restaurantes ha sido una prioridad. “Trabajar más rápido, conseguir un ahorro de costes y un aumento de la rentabilidad, mejora la experiencia demandada por los consumidores y brinda un servicio con el menos contacto posible son solo algunas de las ventajas de utilizar la tecnología en las operaciones diarias del negocio”. Pagos a través del móvil, menús con códigos QR, pedidos remotos, reservas on-line y el uso de las redes sociales para estar en contacto con los clientes son algunas de las aplicaciones que se pueden utilizar para estar dentro de esta tendencia.

 

Silvia Artaza

Adicta al queso y devota de la mencía. Entre plato y plato se dedica al marketing y reparte pluma en proyectos editoriales de la Real Academia de Gastronomía. Madrileña, enamorada de San Sebastián, a la que le apasiona comerse el mundo a bocados.