A punto de llegar la Semana Santa, los puentes de primavera y las vacaciones de verano, y en plena organizaciones de planes de escapada, no está de más repasar algunas de las direcciones más foodies de Asturias. Hay para todos los gustos. ¿Nos acompañas en este viaje?
El Palace, en Gijón
No te puedes perder este ‘place-to-be’ de la ciudad. Un restaurante que se estrenó el año pasado de la mano de Borja Cortina, Guillermo Rodríguez, Rubén Nomparte y José Antonio Cortina en alianza con el chef Ricardo Sotre. Ubicado en un edificio emblemático del siglo XVIII que fue restaurado inspirándose en el ambiente balneario de la ciudad con guiños a la época de la Ilustración. Abierto todo el día, y con diferentes salones y ambientes, es ideal para una comida, una cena o unas copas. También para un vermut de lujo en su espléndida terraza donde ver pasar la vida de la ciudad. Una dirección perfecta para probar platos populares de Asturias puestos al día como sus croquetas, calamares de potera fritos, fabada, guisos o un cachopo tan grande que no cabe en el plato. Otra maravilla que no hay que pasar por alto es su arroz con leche que os hará incluso rebañar el plato con los dedos. Plaza del Marqués, 3.
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Camilo de Blas, en Oviedo
Imposible visitar la ciudad sin pasar por esta confitería-colmado que desde fuera parece un museo de época. Esta maravilla de tienda, que ha conservado intacto su mobiliario y decorado de antaño, lleva abierta desde 1919 (la quinta generación de la misma familia lleva las riendas del negocio), aunque el apogeo de su popularidad llegó por una escena de la película ‘Vicky Cristina Barcelona’ de Woody Allen, grabada aquí. Perfecto para comprar a modo de souvenirs quesos, embutidos y, cómo no, dulces artesanos que son la especialidad de la casa. Particularmente, los carballones, nacidos en esta misma casa en 1924: una base de hojaldre cubierta con crema artesana de almendra, yema y azúcar. Calle de Jovellanos, 7.
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Quince Nudos, en Ribadesella
Aquí comimos el que ha sido, sin duda, el mejor arroz de nuestras vidas. Un exquisito arroz con gamba roja de Huelva y un toque picante (su grano era perfecto; seco, en su punto; un intenso sabor a marisco en el que sobresale la cabeza de la gamba). No nos lo podemos quitar de la cabeza desde entonces, y por sí solo es motivo para volver a visitar Asturias. Y no soy la única en predicar lo maravilloso que es este restaurante, sino que mi compañera Silvia Artaza cantó sus alabanzas previamente aquí. Todo En Quince Nudos es perfecto. El servicio (viva el jefe de sala, Sergio Gabarri); la selección de vinos (y, por supuesto, el maridaje); el talento del chef, Bruno Lombán, que impregna su cocina de raíces y recuerdos; y la ubicación, en un pueblo, Ribadesella, que parece sacado de un cuento. Por cierto, bendito sea el arroz, pero también el resto de la carta en la que sobresalen el tartar de vieiras, jang y algas. En cuanto a la torrija de brioche caramelizado al cardamomo con helado de cítricos es otra fantasía. Pero, eh, la tarta de queso también es un it de la casa. Calle de Avelino Cerra, 6.
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El Retiro, en Pancar (Llanes)
De un pueblo de fábula a otro. Y de una cocina mágica a otra. Cerca, muy cerca el uno del otro. Nos vamos a Pancar, en Llanes, donde se convierte en una sorpresa magistral este retiro, El Retiro. Una casa de piedra tradicional, convertida en un enclave de lujo silencioso, cálido y acogedor, en el que dan la bienvenida obras de arte. Los platos que llegan en la mesa, como pases del menú degustación o selección de carta, son otra expresión creativa. Cocina típica asturiana moderna con toques de autor. Sea en la merluza de pincho con su colágeno, en la interpretación propia de la fabada, en el pichón asado con un mole de sus higadillos, en el tartar de calamar con su tinta y caviar fabada, en la vieira o en otra torrija maravillosa, impregnada de leche. Tradición y vanguardia conviviendo, para sacar el sabor de los productos autóctonos de forma elegante, potente y sorprendente en presentaciones reconocibles pero que emocionan. Unas interpretaciones y experiencia que han valido a El Retiro una estrella Michelin y 2 soles Repsol. Merecidísimos para la pareja que componen Ricardo González Sotres, el chef, y Elena Gutiérrez, jefa de sala, tan cercanos y cálidos como su casa. Carretera de Pancar.
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Bodega de sidra El Gaitero, en Villaviciosa
Ya que estamos puestos en el tema foodie, sería casi un pecado dejar Asturias sin una visita a uno de sus emblemas foodie. Se trata de la Bodega de sidra El Gaitero, emblema de la comunidad, en la que se puede realizar un recorrido a través de su historia, sus instalaciones centenarias que son Patrimonio Histórico Industrial de Asturias, su merchandising y publicidad y, cómo no, acabar por todo lo alto con una cata. Ideal para descubrir el espíritu visionario de sus fundadores y entender cómo llegó a ser una de las bodegas nacionales más reconocidas en todo el mundo. Para más información, aquí:
https://www.sidraelgaitero.
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