No volvía sobre un chiringuito desde mi vuelta al mítico de La Paquita, ahora instalado en Badalona. Pero tenía que hacerlo tras pisar -pies en la arena- el Casa Jondal de Ibiza. El chiringuito al que, si pudiera, iría todos los días.

En la cala del mismo nombre, al suroeste de la isla, los chefs Rafa Zafra y Ricardo Acquista recrean un oasis gastronómico donde convendrás conmigo que no se puede hacer mejor ni más bonito. Respetando la esencia de una casa que siempre ha sido la Alegría de la zona, Jondal enamora. Que lo estimarás, vaya.
Por su propuesta gastronómica, su entregado equipo, su ambiente relajado y un detallismo fuera de lo común a pie de playa. Fíjate sino también en los lavabos…

Si has estado en cualquier Estimar -Barcelona o Madrid-, reconocerás aquí el adn de una manera de cocinar que mima el producto, la frescura y a la vez el jugo de todo, e incluso cada emplatado. Verás cómo presentan los pescados enteros fritos, unos simples champiñones o la piña de postre. Da gusto.

También el servicio en plena playa pese al ajetreo de la cocina, las previsibles esperas, y la pasarela de gente que va y viene del yate o la tumbona a la mesa. La mayoría, que conste, llegamos en coche y bordeamos luego un rato la orilla antes de irnos con el atardecer a otro lado.

Ahí radica otro de los encantos de Casa Jondal, que abre sólo al mediodía y permite prolongar la sobremesa lo justo y necesario. Sin djs ni bailecitos durante las comidas, en las que entretendrás vista y oído con el mar de fondo.

Sobre la mesa, el código QR que te lleva a las cartas y unas pinzas que utilizarás más de lo que imaginas. Para las ostras, el ‘matrimonio’, el calamar a la andaluza con mahonesa de limón -¡bien escrita!- o esas patas interminables de cangrejo que llegan con caviar. Al Osetra, por cierto, dedican todo un apartado en el que lo saltean incluso en una tortilla de huevos de caserío y panceta. Golosismo ilustrado.


Disfruté especialmente de la licencia del chef Rafa Zafra a un bocado de su infancia; adivina cuál… De la ensalada de cangrejo real con mahonesa chipotle, cilantro y totopos, del tartar de cigala, y de todos los postres
. Para la ola.

 

Si no puedes estar sin tu arrocito, tienes el “del senyoret“. Y la caldereta. Y la carne a la brasa. No falta siquiera el cortador de 5J, que habrá perdido ya la cuenta de sus jamones…


Si no encuentras mesa o prefieres picar algo rápido, su Kiosko te espera
. Otra oferta más dentro de Casa Jondal para saciar el apetito que a mí suele quitarme la playa. Aquí, ‘curiosamente’, pedí de todo y me lo comí todo.

No me dio en cambio por los cócteles; tampoco para no dar el ‘cante’ -jondo, claro-. Que igual estas líneas serían otras…
Acabo deseando al chiringuito que siga así hasta enero. Eso es lo que pretenden sus dueños. Sería bueno para ellos, pero también para Ibiza.

 

Casa Jondal. Cala Jondal, s/n. Ibiza.
971 802 766
Precio medio: 65€

 

Belén Parra
Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.

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