¿Es posible conseguir un auténtico chuletón de buey? - Gastronomistas

¿Es posible conseguir un auténtico chuletón de buey?

Los aficionados al buen comer suspiran por determinados productos muy exclusivos: la becada, la lamprea, etc. Otra de esas ‘rarezas’ que cuesta encontrar en el mercado son los chuletones de buey. A veces, se ofrecen en determinados restaurantes o tiendas online, pero es frecuente que sean de vaca vieja. Es decir, que muchas veces nos intentan dar gato por liebre.

Por eso, hay que celebrar que Cárnicas El Alcázar, una empresa especializada en la venta y distribución de carne de retinto, vacuna, cerdo ibérico, y carne de caza mayor y de lidia, haya presentado en estos días su primera Edición Limitada de chuletones de buey: una oportunidad prácticamente única de hacerse este manjar. Además, con una historia que contar detrás…

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Cárnicas El Alcázar compró siete bueyes a la mítica ganadería de Torrestrella. Este tipo de animal está casi en extinción. El buey es un macho bovino que se castra con menos de un año de vida para bajar la testosterona. De esta manera son más dóciles y manejables para su función productiva, tareas de tracción en faenas agrícolas, principalmente. El número de cabezas se ha visto ostensiblemente reducida hasta casi su extinción desde la Revolución industrial iniciada en el siglo XVIII. Eso es lo que los convierte en animales tan exclusivos y ha encarecido tanto su carne.

A la carne de buey se la conoce como el Santo Grial de la carne. Muchos dicen ofrecerla, pero son pocos los que cuentan con los animales. O dicho de otra forma, todos la quieren probar pero pocos lo consiguen. El tipo de vida que llevan estos animales favorece la calidad de la carne hasta niveles que nunca se podrían alcanzar con una existencia estabulada y sedentaria.

Hace tan solo unos días en Cárnicas Alcázar se ha sacrificado a tres bueyes, de los que se han sacado 98 chuletones. Cada chuletón oscila entre los 1,2 kg y 1,7 kg de peso. Ya está abierta la reserva de esos chuletones, ya que se necesita de un proceso de maduración en cámara de unos 40 días, para que pueda conseguir el mejor sabor y la textura óptima. La oportunidad que ofrece esta empresa de Vejer de la Frontera es, por tanto, única y limitada. El precio es de 72 euros el kilo y los chuletones de estos bueyes gaditanos, sacrificados tras una vida de trabajo, pueden conseguirse aquí. Un capricho para los amantes de la carne y para los que no se conforman con cualquier cosa.

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