Desde hace algunos años, el pulpo es uno de los platos que más se ven en las cartas de los restaurantes. Pero, ojo, porque esa pata de pulpo a la brasa que en ocasiones nos seduce desde el menú rara vez nos satisface. Producto regulero, congelación y recongelación o, simplemente, no saber tratar al octópodo como se merece. Menos mal que desde Los Montes de Galicia, uno de los mejores restaurantes especializados en esta cocina de Madrid, nos echan un cable. Aquí van sus 8 claves para que te animes a cocinar uno de los mejores exponentes de la dieta atlántica en tu propia casa, consiguiendo un resultado perfecto.
En primer lugar necesitaremos los siguientes ingredientes:
– Un pulpo de un kilogramo
– Cuatro patatas (opcionales)
– Una cebolla pequeña
– Dos hojas de laurel
– Aceite de Oliva Virgen Extra
– Pimentón
– Sal
1. Lo primero que debes hacer es, si el pulpo está fresco, golpearlo antes de cocerlo.
2. Para comenzar a cocinarlo, has de poner al fuego una cazuela con abundante sal y en ella introducir dos hojas de laurel y una cebolla pequeña pelada, con el fin de que le aporten un mayor sabor al pulpo mientras éste se cuece.
3. Una vez que el agua comienza a hervir, introduce el pulpo metiéndolo y sacándolo unas 2 o 3 veces. Este paso es conocido popularmente como “asustar” al pulpo.
5. A continuación, debes sacar el pulpo de la cazuela y dejarlo reposar alrededor de ocho minutos.
6. Si queremos acompañarlo con patatas, con el agua que hemos empleado para hervir el pulpo, herviremos ahora las patatas durante unos 15 minutos, con el fin de que queden impregnadas del sabor y del color intenso del pulpo.
7. Mientras las patatas se cuecen ve cortando el pulpo a tu antojo.
8. Una vez estén cocidos el pulpo y las patatas, ya puedes hacer las combinaciones que desees y disfrutar del pulpo acompañándolo de los ingredientes que más te gusten.