Zielou, el espacio gastronómico situado en la azotea de la madrileña estación de Chamartín, se ha adecuado a los nuevos tiempos. Su apuesta de base ha sido proponer un local que sirva tanto de espacio gastronómico de interesantes propuestas (abanderadas por el nombramiento de su nuevo chef, Kiko Solís); como de ambiente distendido en el que situar las horas de ocio, tanto de afterwork como de late night, que antes podían acabar de copeteo en las barras de los pubs.

Es un hecho: la nueva normalidad ha restringido las franjas y ambientes en donde antes podíamos divertirnos, y Zielou ha comprendido la situación perfectamente, proponiendo un espacio en el que, en grupos más reducidos de los que estábamos acostumbrados, podemos disfrutar de un ambiente de cócteles, copa, música, buen rollo e incluso algunas actuaciones, todo ello con un estricto cumplimiento de las medidas anti Covid.

La terraza del Zielou, en la azotea de la estación Chamartín.

Para ello ha sido preparada una decoración al más puro estilo neoyorkino, inspirada en barrios como Metpacking District, Dumbo o Hudson; combinada con motivos renacentistas y florales y bañada con una iluminación muy cuidada, todo ello ideado por la diseñadora Aurora Gámez. Dos elementos en particular destacan del nuevo Zielou: la barra interior de 18 metros, en donde el tándem de bartenders Johnat & John’s están a cargo de las propuestas más chics en cuanto a cócteles se refieren; y la inmensa terraza de 850 metros cuadrados, lugar perfecto para una experiencia chill out en un ambiente más verde y fresco.

La barra dónde acodarte a tomar las cócteles más chic.

La nueva propuesta de platos incluye musts como el Tarantelo de atún rojo de Balfegó con huevo poché y crujiente de plátano macho (¿a quién no le sigue gustando una yema de huevo en su punto para espachurrarla y derramarla sobre el resto del plato?), el ceviche de corvina en caldo de mejillón gallego con ají amarillo y crocanti de maíz dulce (muy refrescante y presentado en el interior de una lima vaciada) o el trufón de rabo de toro y carrillera sobre parmentier de patata trufada (contundente, pero exquisito). Una carta con su justa variedad de propuestas de pequeños bocados que suponen pequeños descubrimientos y que permiten picar un poco de aquí y de allá.

Un ceviche que te lleva al Zielou.

Para toda la experiencia Zielou ha entendido (con acierto) que la seguridad es imprescindible en el momento en el que nos encontramos, y ha dispuesto gran número de medidas (medición de la temperatura, mamparas y estores, gran separación de mesas, dispensadores de gel, puestos vacíos -¡ocupados por maniquís!-, …) para asegurarnos de que estaremos relajados y seguros y señalarnos que, a pesar de la dificultad de los nuevos tiempos, y hasta que la tempestad amaine, de Chamartín se puede seguir yendo al Zielou.

Si vas solo, puedes hablar con el maniquí.
Samu Rodríguez
Samu Rodríguez

Periodista, cinéfilo y turofílico. Mata por una buena cecina de León y un Cabrales, pero tampoco le hace ascos a las esferificaciones a baja temperatura. Ha pasado por medios como la Agencia EFE, El mundo o la Cadena SER y actualmente combina la gastronomía con su pasión por la cultura dirigiendo el Circuito CortoEspaña y los Premios Fugaz al Cortometraje Español. Opina que si alabas mucho un plato, más vale que sea mejor que el cocido montañés de su abuela, y nunca lo es.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

PARTNER

imagen

Partner
imagen
Suscríbete a nuestra newsletter