Antes de que te des cuenta, el puente del 1 de mayo ya está aquí. Menos de dos semanas y tendrás tres o cuatro días, según en qué comunidad autónoma vivas, de libertad para hacer lo que te venga en gana. Si aún no tienes planes, ahí va uno: una escapada a La Rioja alavesa haciendo un alto en Izadi, una de las bodegas más interesantes de aquella zona.
La verdad es que una idea tentadora, y te lo dice alguien que ha visitado este rinconcito en el sur del País Vasco ubicado en Villabuena de Álava, el pueblo que ostenta el récord del mundo de bodegas por habitante: hay 40 bodegas y allí solo viven 300 personas.
Un bonito puente sobre el Ebro
¿Por qué? Pues porque su situación, sus condiciones climatológicas y su tierra son ideales para la vid: está resguardado por la sierra de Cantabria y junto al Ebro (si vas en coche desde el sur, como la mayoría, llegarás cruzando un bonito -qué digo bonito, ¡bucólico!- puente sobre el río).

Las viñas viven tan bien que es lógico que sea allí donde más ejemplares centenarios verás en toda la Denominación de Origen Calificada de La Rioja.
Sostenibilidad total
Pero a lo que iba: Izadi. La familia Antón, propietaria del reputado restaurante Zaldiarán (Vitoria), la fundó en 1987 y le puso este nombre vasco que significa ‘naturaleza’. Por eso no es casualidad que haya sido de las primeras en conseguir, en 2021, el certificado en prácticas de sostenibilidad Wineries for Climate Protection.
Una de las razones para lograrlo es el uso de la fuerza de gravedad gracias a su edificio de cinco pisos. La visita, como las uvas, va de arriba abajo.
La sala histórica de barricas, un santuario
Para resumirlo, llega la fruta, se despalilla y se deja caer al segundo y tercer piso, donde fermenta en depósitos de varios tamaños (algunos faraónicos). De ahí, al cuarto nivel, donde el líquido se introduce en las barricas y los huevos de hormigón para rematar la crianza.

¿Y en el quinto? Allí está la joya de la corona: la sala histórica de barricas, con los mejores vinos de Izadi. Un santuario donde sentirás la mística y los efluvios celestiales que desprenden las maderas.
Sin duda, no hay mejor sitio para probar sus vinos. Por eso es el lugar donde se hacen las catas. Un espacio lleno de magia que vale por todo el viaje que hayas hecho para llegar hasta la bodega. Son tres copas muy bien acompañadas con embutido, quesos y mermelada.

Una experiencia realmente memorable que se puede alargar de varias maneras sin salir de los dominios de Izadi. Una de ellas es disfrutar de la gastronomia de la zona, ya que tienen un restaurante en las mismas instalaciones que se abre para grupos de 10 o más personas bajo reserva y que sirve un copioso menú con platos tradicionales como patatas a la riojana, chuletillas de cordero, cordero asado, carrillera… Cuesta 70 €, bebidas incluidas.

La otra es subirse a la bici eléctrica y circular por los viñedos y los alrededores de la bodega. Hay dos recorridos: el corto, de tres kilómetros, y el largo, de nueve.
Un vino y un queso en la viña
El primero se llama ‘El Regalo sobre ruedas‘ porque recorre la finca que lleva este nombre y que acoge un viñedo emblemático plantado en 1936, catalogado como «viñedo singular» por la DOCa Rioja. Allí mismo, junto a la ermita que la protege, catarás un Izadi Blanco, elaborado a base de las cepas ubicadas en las cabeceras del viñedo, acompañado con queso Idiazábal.

Esta experiencia continúa en la bodega con un ligero paseo entre barricas concluyendo con la cata del vino Izadi El Regalo maridado con una tapa en la misma sala donde se envejece.
El dolmen de El Montecillo
La segunda ruta en bicicleta eléctrica, ‘Secretos de Villabuena sobre ruedas‘, pasa por las calles y los edificios emblemáticos del pueblo, además de parajes naturales únicos y curiosos, como el dolmen de El Montecillo y las vistas espectaculares de viñedos bajo el abrigo de la sierra de Cantabria. El recorrido acaba en la finca ‘El Regalo’, donde te contarán la bonita historia que tiene (no haré spoiler pero diré que es de amor) y beberás el Izadi Blanco y el Izadi El Regalo, y probarás un pícnic gourmet.
¿Qué te parece el plan? Guay, ¿verdad? Si eres ‘wine lover’ y tienes una escapada mejor para el puente de mayo, me lo dices. Difícil encontrar algo mejor.
Izadi
Herrería Travesía II, 5 (Villabuena de Álava, Álava). Teléfono: 945 609 086.
Visita a la bodega: 20 € (adultos), 5 € (niños de 6 a 17 años, incluye agua, mosto y aperitivo); de martes a sábados, a las 11.00 horas; 75 minutos de duración.
El Regalo sobre ruedas: 30 € (adulto, no disponible para menores de edad); de lunes a domingo entre marzo y octubre, a las 11.00 horas; 90 minutos de duración.
Secretos de Villabuena sobre ruedas: 40 € (adulto, no disponible para menores de edad); de lunes a domingo entre marzo y octubre, a las 11.00 horas; 2 horas de duración.