Roma es una de esas ciudades que apetecen. A la que vas. Vuelves. De la que no te cansas. Siempre, y digo SIEMPRE tiene algo nuevo que descubrir, una calle escondida por recorrer, una mesa a la que sentarse por primera vez. Roma se pasea, se come y se vive, por eso nunca dejará de ser perfecta para escaparse de vez en cuando.
Y en lo que aquí nos toca, que es hablar de comer, te aconsejamos que recopiles pistas para preparar tu viaje, porque Roma es tan especial como turística, y no queremos que acabes frente a unos Bucatini all’Amatriciana a los que ningún romano hincaría el diente. A nosotros nos gusta rastrear, preguntar y dejarnos guiar, sobre todo, por foodies locales, como los que hay tras esta Guía gastronómica local de Roma, por ejemplo; una iniciativa de HouseTrip que recoge claves gastro y direcciones recomendadas.
Eso sí. Lo que más nos gusta es coger toda esa información, unas zapatillas cómodas, un mapa, una libreta y patearnos la ciudad para probar, probar y probar. Tanto como llegar aquí y contarlo.
Antes de nada ¿dónde alojarse?
Todos los transportes desde el aeropuerto te llevan a Termini (autobuses y trenes que salen de forma regular) por lo que es una zona muy recomendable para alojarse. Tiene todo a tiro de piedra y está muy bien comunicada con otros barrios del extrarradio, tanto en metro como en bus. Nosotros nos alojamos en el hotel Eurostars International Palace, un cuatro estrellas muy cómodo, con un personal que nos ayudó muchísimo y un desayuno de esos que hacen empezar el día necesariamente con buen humor.
Desde allí, hicimos andando todos los imprescindibles: Coliseo, Foro Romano y Palatino; Castillo Sant’Angelo y Ciudad del Vaticano (Plaza y Basílica de San Pedro, Museos Vaticanos), todas esas piazze más o menos escondidas y el Trastevere, ese barrio en el que mola tanto perderse.
Caminamos, visitamos y comimos.
Aquí van nuestras (6) razones gastronómicas para ir (y no dejar de repetir) una ciudad como Roma:
1. Sus pizzas al taglio
Una opción streetfood que viene que ni al pelo cuando estás en plena jornada maratoniana de turismo, o si te entra hambre a cualquier hora del día, o estás intentando comer o cenar a deshora. No esperes la pizza romana (de masa fina), las pizzas al taglio llevan una masa más gorda y esponjosa, que a la vez, si es buena, no debe ser nada pesada. Tampoco esperes que sean lo de siempre, algunas no llevan ni queso ni tomate. Es más, famosa es la pizza bianca (solo la masa) y la pizza rossa (con tomate) como las que encuentras en Forno y Roscioli; la tomamos de mortadella y masa de garbanzos en Pizzarium, de espinaca y mozzarella fresca o de salmón en Pizzeria Zazà. Incluso las tomamos “rellenas” de guisos tradicionales, como la de pollo a la cacciatora o pamigiana di melanzane en Trapizzino. No descartes tampoco sentarte en una pizzería y disfrutar de una pizza romana, esta vez, de masa fina y crujiente.

2. Sus pastas
Cada región de Italia tiene sus propias recetas. En Roma es común encontrar Spaghetti alla carbonara (sin nata, por favor, que la carbonara es con huevo batido), Bucatini all’amatriciana (salsa de tomate, una especie de bacón/panceta, queso pecorino y pimienta), Spaghetti cacio e pepe (solo con aceite, pecorino y pimienta) o Penne all’arrabbiata (con ajo y guindilla ¡picantes!). Pero vamos, que pidas la pasta que pidas, estará buena. Nosotros nos lanzamos, entre otros, a unos Ravioli de ricotta y espinaca con tomates cherry y mozzarella de búfala y unos Tortellini rellenos de carne y con salsa de queso estupendos en la Trattoria Moderna. También recomendable sentarse en Navonna Notte, donde además de pastas, recomendamos sus terrine, unas cazuelas de barro como antipasti (entrante) como la de zucchine (calabacín) a la parmigiana con mozzarella de búfala, albahaca, tomate y quesos pecorino y parmigiano.

3. Su gelato
Siempre es un planazo comprar un cremoso gelato y sentarse en cualquiera de las piazze a disfrutarlo. Claro que es una idea que también se les ocurre a muchos otros más turistas a la vez, así que hazte con un hueco, olvídate del resto, y simplemente disfruta. Lo puedes hacer en la escalinata de Piazza di Spagna (Gelateria Barcaccia) o en la Fontana de Trevi (Gelateria Valentino). También en San Crispino, Grom o la mítica Giolitti.

4. Una birra en cualquier terraza
Cae la tarde, aún es pronto para cenar y apetece darse un respiro. Busca una terraza porque es la mejor hora para relajarse con una birra italiana como Moretti o Peroni. Es buen momento para estar por el Trastevere, al otro lado del río Tíver, un barrio lleno de pubs, restaurantes y terrazas con mucho ambiente. También recomendamos La Botticella, muy cerquita de Campo de’ Fiori.
5. El aperitivi italiano
Otro caso. Cae la tarde, aún es pronto para cenar y apetece darse un respiro. Pero tienes hambre. Entonces sustituye la birra por un aperitivo italiano. A partir de las 18.00h y hasta las 21.00h, más o menos, es común encontrar locales donde pagas la bebida, como el típico spritz (un poquito más cara, claro) pero puedes servirte de una mesa lo que te apetezca comer a modo de buffet. Es muy común entre los italianos para relajarse después del trabajo. ¡Anota! Freni e Frizioni en el Trastevere.
6. Su café
Y no dejamos que te vayas de Roma sin tomar un café, que en Italia lo tomarás como en pocos sitios. Puedes pasarte por alguno de los “clásicos” como lo es Tazza d’Oro, Il Caffè Sant‘Eustachio o Caffè Greco, la segunda cafetería más antigua de todo el país.
![roma [800x600]](https://www.gastronomistas.com/wp-content/uploads/roma-800x600.jpg)
- Eurostars International Palace. Via Nazionale, 46
Dónde comer:
- Forno. Campo De’ Fiori, 22
- Antico Forno Roscioli. Via dei Chiavari, 34
- Pizza Zazà. Piazza di Sant’Eustachio, 49
- Pizzarium. Via della Meloria, 43
- Trapizzino. Via Giovanni Branca, 88
- Trattoria Moderna. Vicolo dei Chiodaroli, 16
- Navona Notte. Via del Teatro Pace, 44
- Gelateria Barcaccia. Piazza di Spagna, 65
- Gelateria Valentino. Via del Lavatore
- San Crispino. Via della Panetteria, 42
- Grom. Via Agonale, 3 y más localizaciones
- Giolitti. Via degli Uffici del Vicario, 40
- Vineria La Botticella. Via Di Tor Millina, 32
- Freni e Frizioni. Via del Politeama 4 – 6
- Tazza d’Oro. Via degli Orfani, 84
- Il Caffè Sant‘Eustachio. Piazza di Sant’Eustachio, 82
- Caffè Greco. Via dei Condotti, 86

1 comentario
Corregido 😉 Gracias Zulema!
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