Rocas de almendra (no caramelizada) y chocolate negro - Gastronomistas

Rocas de almendra (no caramelizada) y chocolate negro

Nada más lejos de mi intención que postularme para un Deja sitio para el postre. ¡Qué va! Pero reconozco que si tengo que meterme en cocina, que sea por un motivo dulce. Que para ello atesoro en mi currículum tartas de galletas, bizcochos de yogur o lionesas de nata. Todos king size. Porque una igual no es dulce, pero sí golosa. Demasiado.
Entre mis debilidades figuran las rocas de chocolate. Rocas preferiblemente de almendra sin caramelizar -¡sin caramelizar!- y recubiertas de chocolate negro. También me pirra el hojaldre en cualquiera de sus versiones, pero eso ya formaría parte de otro post… Estas rocas son un petit four recurrente en muchos restaurantes -aunque algunos para rebajar su coste sustituyan los frutos secos por cereales- y un must en el escaparate de muchas pastelerías. Una opción de picoteo calórico -incluso sin caramelizar- que recomiendo hacer en casa en un pim-pam. Como os muestro ahora.

almendras

gotas

choco

mix

 

Ingredientes (para 4 personas):

·200 gr de almendra cruda cortada en palitos
·20 gr de mantequilla
·150 gr de cobertura negra (70% de cacao)
·Sal al gusto

 

resultado
Además de estar buenas, las rocas de chocolate quedan resultonas.

Paso a paso:
Tostar ligeramente la almendra en una sartén sin aceite. Hay que estar pendiente del fuego y del tiempo para evitar que se tuesten en exceso. Cuando cojan tono, retirar del fuego y reservar.
Por otro lado, calentar a fuego lento las gotas de chocolate hasta que se fundan. Agregar la mantequilla y mezclar bien con una espátula de madera.
Verter poco a poco la almendra sobre la mezcla de chocolate fundido y mantequilla procurando que los palitos queden completamente recubiertos.
Con la ayuda de una cuchara, depositar pequeños montoncitos de almendras bien recubiertas con chocolate sobre una lámina de papel vegetal colocada sobre una superficie plana. Echar una pizca de sal sobre alguno de los montones para diferenciarlos (en sabor) del resto.
Reservar y al poco, refrigerar para que las rocas queden ‘compactas’.
Retirar las rocas del papel una a una con cuidado y dejar a temperatura ambiente antes de servir.
No podréis probar sólo una…

 

Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.