Ohlalá, Ginette, ¡cómo molas!

Ginette. Por dios. Qué nombre tan grande. Ginette es un nombre femenino francés que en su día lo petó pero que, hoy en día, solo lo tienen las bisabuelas. O alguna niña de familia boho-chic. Ginette es taaannn rabiosamente old school que es cool. Y mola. Y ese es el primer motivo por el que nos fuimos a probar Ginette, un08(también lo llaman ‘bar à manger’) ubicado en una zona de moda, el Born de Barcelona, desde hace un par de años. Porque su nombre, simpático y campechano nos llamó la atención.

Pero, al llegar allí, no tiene nada que ver con un garito. Ginette es un establecimiento precioso, donde todo los detalles de decoración y de mobiliario encajan con harmonía. Es este estilo a medio camino entre lo cosy y lo trendy, sacado directamente de una página de revista de interiores con buen gusto. Aquí, cenar es disfrutar. Para empezar, del espacio y su atmósfera agradable, en el que las luces son tamizadas, y las mesas tienen intimidad. Un momento que solo puede ser mejor con la llegada de un cóctel de la casa: los hay clásicos (Daiquiri, Cosmopolitan…) y de firma propia (cóctel de sake con zumo de pomelo, puré de lichi, yuzu y angostura, decorado con un mochi, por ejemplo). Perfectamente preparados y presentados con elegancia, dejando todo el protagonismo al sabor.

Restaurante Ginette Barcelona

Llegamos a la carta. Es una simbiosis de recetas y productores franceses y españoles. Lo mejorcito de ambos lados del Pirineo, vamos, con una técnica perfectamente ejecutada por alguien que entiende, el chef Hervé Escobar. Buena muestra de ello es que trabajó años en el Bristol de París, restaurante con tres estrellas Michelin. Eso se nota. Reinventa con delicadeza y glamour platos típicos, haciéndolos más finos, más sofisticados. Como pasa con el magret de pato lacado a la naranja, la coliflor cocida con comino, almendras y cilantro, el tartar de buey con olivas y tostadas, las croquetas con confit de pato, las bravas preparadas con patatas grenaille, y las vieiras asadas con crujiente de especias y cremoso de calabaza. Lo más: un rodaballo con una delicadísima salsa de vino blanco, mejillones y cebolletas rustidas. Acompaña los platos una extensa carta de vinos. 

 

Restaurante Ginette Barcelona

 

Teniendo un cocinero francés a las riendas de Ginette, los postres son un must de la casa, sin duda. Hay una exquisita y ligera mousse de chocolate, una tatin refinada, una clásica isla flotante (crema inglesa con merengue) y una excelente brioche perdue (algo así como una torrija). Todo con precios muy razonables, en relación con el marco del restaurante y su calidad.

 

Restaurante Ginette Barcelona

Ginette es, en fin, muy Ginette. Me encanta pronunciar Ginette. Por supuesto, me encanta ir a Ginette. Sea para tomar una copa o para cenar. Sola, con amigos o en un rendez-vous romántico.

 

 

 

 

Pd. Ginette es pet-friendly (siempre es bueno saberlo).

 

Precio medio: 30 euros

Horarios: Martes-Viernes 19:30 – 1:00; Sábado – Domingo 13:00-16:30 y 19:30 – 1:00

Ginette

Carrer de Rec Comtal, 12

Tel. 932 809 503

 

Restaurante Ginette Barcelona

 

 

 

Laia Zieger
Laia Zieger

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que ha trabajado en El País y El Periódico de Catalunya, colabora con medios de ambos lados del Pirineo, y coordina el portal www.vinacora.com. Es autora del libro ‘Portraits de Barcelone’ (Hikari Editions, 2016).

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