Restaurantes de cocinas del mundo sin salir de Barcelona

Restaurantes de cocinas del mundo sin salir de Barcelona

Barcelona es una ciudad repleta de restaurantes de cocinas del mundo. La oferta es amplia, pero esta vez queremos recomendar cuatro de ellos abiertos hace poco que nos han gustado mucho. Desde Israel, Corea, Brasil e Italia llegan, respectivamente, La Balabusta, Sta.Fe, Ruar y Grosso Napoletano.

Desde Israel, La Balabusta

La Balabusta es una rara avis que no se parece a ningún otro restaurante de Barcelona (salvo, tal vez, un poquito a su hermano Autorosellón), un restaurante donde la cocina israelí adquiere su talante más healthy y a su vez voluptuoso, con un sinfín de colores y aromas que entran por los ojos a la vez que enamoran al paladar.

La de Ronit Stern, chef autodidacta que se deja la piel en cada plato (y eso se nota) –creadora de conceptos como Toto y Crustó–, es una cocina muy mediterránea, donde los sabores del huerto se encuentran con especias, salsas y hierbas que confieren al resultado final sabores exóticos y sin embargo reconocibles. Una cocina, en definitiva, muy personal, que parte de la obsesión de la cocinera por el mejor producto, al que se aplica siempre la técnica precisa y se adereza con grandes dosis de buen gusto y con una intuición a prueba de bomba: la que tienen siempre los mejores.

Ahí están su maravillosa costilla de hueso sobre vaca cocinada durante horas, que se deshace en la boca, la shakshuka, el challah (el típico pan trenzado israelí que, como el resto de panes, se elaboran íntegramente en el local), la coliflor con pistacho tostado y tahini y un largo etcétera de propuestas elaboradas con ingredientes de temporada, lo que hace que la carta sea cambiante y que el público no se canse nunca de lo que sale de la chistera de esta cocinera inclasificable, cuyas creaciones suponen siempre un soplo de aire fresco para el panorama gastronómico barcelonés.

La Balabusta. Rosselló, 180. T. 630 08 22 02.

Sta. Fe

Es difícil no enamorarse de Sta. Fe. Y es difícil también no abandonar el restaurante sorprendidos, sin saber exactamente de dónde viene el flechazo. Y, al fin, como en esas buenas pelis que necesitas unos días para digerir, llegar a la conclusión de que Sta. Fe enamora porque está todo muy bien hecho. Todo, desde sus cócteles (justo estrenan carta), hasta el tono y talante del servicio, hasta, por supuesto, su gastronomía.

La carta de este restaurante de la zona alta se basa en una cocina callejera coreana (los populares ssäms, una hoja de lechuga que envuelve los más diversos ingredientes, además de rolls), que se combina con entrantes típicos de la cocina mediterránea. Entre ellos, la joya de la corona es su original tartar de tomate, un plato que escogimos a sugerencia del equipo y que por sí solo ya vale una visita a este local donde todo, absolutamente todo está muy  bueno. Con permiso, claro, de sus otros dos entrantes estrella: el bikini trufado y la ensalada de ventresca.

Después llegan los platos fuertes, empezando por el ssaäm de costilla de cerdo a la barbacoa (imprescindible), siguiendo por el de ventresca de atún y continuando, pongamos por caso, con el roll de bogavante con lechuga Trocadero, mostaza de Dijon y pepino agridulce. Pero también nos gustan otros platos de talante más local como la terrina de otoño con foie y camagrocs o la ensaladilla de langostinos y piparras.

Ocupar mesa en su terraza en pleno Sant Gervasi es una buena opción incluso si hace fresco, pues sus potentes estufas, una a cada lado del comensal, nos harán estar bien calentitos mientras dure el festín. ¿Que qué se bebe en Sta.Fe? Champán, por supuesto. Cuentan con numerosas opciones para todos los gustos y bolsillos que demuestran que la sofisticación no está reñida, ni mucho menos, con comer con las manos.

Sta.Fe. Santa Fe de Nou Mèxic, 18. T. 930 29 24 54.

Ruar Street Food

Recién abierto en pleno Paral·lel, en el lugar que en su día ocupó la mítica hamburguesería Chelsea, Ruar Street Food no es estrictamente un restaurante de comida briasileña, pero tiene mucho de la tierra natal de su cocinero Fabio Souza, que ha creado una carta de bocadillos de aquí y allá basados en la tradición callejera de numerosos países del mundo.

Ruar es, en esencia, un restaurante de bocadillos de autor, en el que se combinan con acierto la creatividad y la tradición, todos con ese punto de sofisticación de un restaurante moderno del Eixample barcelonés peroque nunca dejan de de mirar a esos puestecillos de calle en los que se inspiran.

Tienen joyas que entran por los ojos: el Como una cabra, una hamburguesaza de 160 g con pan de brioche, queso rulo de cabra, mermelada de bacon, mayonesa casera y rúcula; o el Xing Ling, con cerdo desmigado, encurtidos, salsa Tokio y salsa Hoisin, un prodigio donde la carne se deshace en la boca; o el Sumo, con panceta de cerdo cocinada a baja temperatura, queso Monterrey y cebolla roja encurtida.

La lista es larga, solo apta para estómagos con saque, pues todos los bocatas son contundentes y no vamos a querer perdernos entrantes como los nachos Supreme o sus emblemáticas coxiñas (unas croquetas brasileñas de pollo que quitan el hipo).

Ruar Street Food. Avda. Paral·lel, 172. T. 931 12 94 63.

Grosso Napoletano

Las pizzas de Grosso Napoletano no podían haber irrumpido con más fuerza en Barcelona desde la apertura de su primer local en la ciudad, en la calle Casanova, el pasado verano. Esta cadena de pizzerías presume de preparar la verdadera pizza napolitana y va ya por su segundo local en la Ciudad Condal (en el Passeig Sant Joan), que se une a los diez de Madrid y al que tienen en Valencia.

Los fans de la pizza (entre ellos la revista Top Pizza, experta en la materia) aclaman sus creaciones de masa fina e ingredientes exquisitos, que van desde una margarita deliciosa a la Vera Carbonara, la Gran Borghese (con crema de trufa y boletus, champiñones, mozzarella y speck). Los amantes del queso no pueden dejar de probar la Quattro K, con gorgonzola, mozzarella fiordilatte, caciocavallo y parmesano.

Por si su carta de pizzas (escueta y solvente) fuese poco, estos días Grosso Napoletano está de celebración. La cadena de pizzerías se ha asociado con Francesco Martucci, el mejor pizzaiolo del mundo según el prestigioso ranking 50 Top Pizza. Este se ha puesto manos a la obra en la cocina de Grosso Napoletano y el resultado es una de esas piezas de autor a las que vale la pena hincar el diente: la Mani di Martucci, que se enmarca en el proyecto Edizione Limitata de GROSSO NAPOLETANO. Esta se elabora con mozzarella fiordilatte, tomate cherry confitado semi seco, tomates Datterini amarillos y rojos, tomates secos del Piennolo del Vesuvio y queso Primo Sale de Bufala. Disponible en todos los establecimientos hasta el 27 de marzo

Grosso Napoletano. Casanova, 209 / Passeig Sant Joan, 25.

Laura Conde

Como directora de la revista Guía del Ocio BCN se recorrió gran parte de restaurantes de Barcelona y escribió sobre ellos durante siete años. Es autora del libro ‘La felicidad en una croqueta’ (Now Books, 2014) y de 'Hecho en casa' (Now Books, 2015). En la actualidad escribe y habla, las dos cosas que más le gusta hacer además de comer, en diversos medios.