¿Un licor para la sobremesa? Prueba con la ratafía

Dice mi amigo, periodista y experto gastrónomo Salvador García-Arbós que “ratafía se escribe, por lo menos, desde el año 1675 en francés de Las Antillas; en inglés, desde 1699; y en castellano, desde 1737, fecha de la receta más antigua en este idioma que ha llegado a nuestras manos”. Pero, ¿qué es la ratafía? “Un licor elaborado con hierbas, especies, plantas, flores, bayas o diversos frutos del bosque, nueces verdes, por ejemplo, ingrediente diferenciador de la ratafía catalana, que maceran 40 días y 40 noches en aguardiente”, detalla.

La ratafía es eminentemente femenina. Ellas se han encargado de mantener y traspasar las recetas.

Trazabilidad, proximidad y artesanía son otros de los elementos comunes del objeto de este artículo, que se dan la mano todo el año y este fin de semana de manera especial en el municipio gerundense de Santa Coloma de Farners, considerado la capital catalana de la ratafía. ¿El motivo? Hay varios.

Aquí se encontraron, por ejemplo, las recetas más antiguas del licor en Catalunya escritas por el colomense Francesc Rosquelles a mediados del siglo XIX. Igualmente, el patrimonio natural del entorno es tan rico en las hierbas que se utilizan para elaborar ratafía que sus habitantes lo continúan haciendo en sus casas generación tras generación.

Son muchas las marcas de ratafía que se comercializan en Catalunya. Aquí, las colomenses.

Asimismo, esta riqueza botánica ha propiciado, hasta el momento, el nacimiento de cuatro marcas del licor: 1842, Corriols, Malhivern y Roca Guilera, novedad de este año. Todas han sido elaboradas siguiendo recetas de ilustres colomenses, y, además, destinan los beneficios de su venta a proyectos con valor social. El punto culminante es la Festa de la Ratafía, que este año celebra su trigésima séptima edición.

La fiesta comenzó oficialmente el jueves, pero el programa está repleto de actividades, para público popular y específico, hasta última hora del domingo. Conciertos, eventos infantiles, exposiciones, actividades gastronómicas, talleres, charlas técnicas, una carrera y, como actividad permanente, la feria mercado de productos artesanos y de proximidad donde se pueden degustar y comprar todas las ratafías comerciales que se producen en territorio catalán.

Ambiente del mercado de productos artesanos que se celebra durante la fiesta de la ratafía colomense.

El evento crece año tras año y la prueba de su consolidación son las 254 ratafías presentadas en el concurso que acoge. “Es un récord de participación”, afirma el secretario de la Confraria de la Ratafia, Xavi Amat, una de las entidades organizadoras. “Hemos crecido mucho en cantidad pero también en calidad, hay mucho nivel este año. Entre las candidatas, ratafías de Canadá, Polonia y Nueva Zelanda”, añade.

A esta consolidación pronto se sumará un nuevo proyecto: un espacio de interpretación pionero en el ámbito catalán, con una zona de jardín-exposición de las hierbas que componen la ratafía, un espacio para catas y actividades, una tienda y otros equipamientos pensados para dar a conocer aún más la bebida.

Comerte un pedazo de coca de ratafía de la pastelería Trías acompañando el licor. El cielo.

Mientras, destacar como novedades de la edición de 2018 la ratafía esferificada, con una utilización directa en el mundo de la gastronomía, un licuado vegetal con infusión de ratafía y los xuixos de ratafía, con motivo del Centenario del Xuixo. “Un cilindro de una pasta semihojaldrada relleno de crema, frito y azucarado”, describe García-Arbós, comisario de la conmemoración.

También es novedad que el cofrade de honor sea una mujer, Magda Tolosa, de la pastelería Trías de Santa Coloma de Farners, a quién se le quiere reconocer la dedicación a la fiesta y la promoción del licor. De hecho, este año la presencia femenina es mayor que nunca aunque la elaboración de la ratafía, como recuerdan desde la cofradía, siempre ha estado en mano de mujeres. Bueno es recordarlo. Y necesario.

Carme Gasull
Carme Gasull

Se inició como periodista en la radio y con el gastrónomo Jordi Estadella en las cosas del comer. Hoy, modera ponencias y demostraciones culinarias en ferias y congresos, colabora en el programa 'Àrtic' de betevé y comparte experiencias en blogs diversos. Comisaria del proyecto 'Catalunya Regió Europea de la Gastronomia 2016', es autora de los libros 'Catalunya en el paladar' (Austral Media, 2004), 'Petita història de la Festa de la Ratafia' (Editorial Mediterrània, 2016) y 'El Safrà. Com preparar-lo 10 vegades' (Sd Edicions, 2018).

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.