Love of Lesbian: “Nunca hemos hecho una paella”

Estrella Damm se ha consolidado como el Freixenet del verano en materia publicitaria y ha lanzado recientemente su anuncio de la temporada. Love of Lesbian cantan en inglés Fantastic Shine. Cocinan una paella entre amigos, todos jóvenes, guapos, felices, con la certeza escrita en la frente de que todo es posible: ríen, beben, bailotean, juegan, nadan, comen. Julio Medem tras la cámara. Y no se ha podido liar más gorda a causa del ya internacionalmente célebre The Paella Incident –lo acaban de publicar en la revista Time, prueba inequívoca, por si no teníamos bastante con la melenita de Aznar, de que el mundo tal y como lo hemos entendido hasta ahora se está viniendo abajo.

Que si desde cuándo se le echa cebolla a la paella. Que vaya descaro, todas las tías en bikini y ellos en camisa en pleno siglo XXI, por los clavos de Cristo. Que es muy sexual, que al final todo el mundo acaba encamado, que vaya ejemplo (esto, curiosamente, lo dicen los modernos, ¿no es entrañable ver al hipsterismo luchando por definir sus pilares morales?). Que vaya acento tiene Santi. Que tanto renegar de cantar en inglés y ahora mira lo que hacen por dinero (¿perdona?). Que si en algún momento han ido de indies han perdido la poca credibilidad que tenían con esto de venderse al capital.

Quedo para desayunar con Santi Balmes y Julián Saldarriaga y les pregunto por todas estas cosas que, efectivamente, les parece que forman parte de un gran despropósito que contemplan entre sorprendidos y condescendientes, con un enorme “ande yo caliente” tatuado en la frente.

 

¿Qué es eso de echar cebolla a la paella?

SANTI: En realidad no era cebolla, eran calamares, pero qué más da. Con esto de la paella ocurre como en Italia: los napolitanos creen que la verdadera pizza es la suya, que lo demás son focaccias. Aquí los valencianos te dicen que los de Alicante no hacen paella, que hacen arroz con cosas, que sólo hay una manera de hacer la paella. Pero es un debate tan estéril que piensas: “¿Cómo podéis perder 10 segundos de vuestras vidas hablando de esto?”.

JULIÁN: Es propio de un país aburrido.

SANTI: Estamos en Celtiberia, Celtiberia es esto. Hemos sido muy celosos de las particularidades de cada sitio y tenemos la piel muy fina. ¿Te imaginas que sale una calçotada y de repente alguien saca un bote de mayonesa? Habría habido una movida que ni te lo crees.

¿Cómo hacéis vosotros la paella, con o sin?

SANTI: Yo nunca he hecho una paella.

JULIÁN: Yo tampoco.

Tampoco tenéis curiosidad, veo. 

SANTI: Yo vengo de una familia de grandes cocineras, mis dos abuelas y mi madre, y esto hace que crezcas acomplejado. Además de que no me dejaban pisar la cocina. Yo puedo hacerte un rape a la guipuzcoana, pero básicamente soy de cocina de supervivencia. Muy justa.

JULIÁN: Yo soy de cosas más creativas, más imaginativas. Puedo hacerte un salmón al horno con brócoli y zanahorias, por ejemplo, inventarme cosas con las verduras que tengo en la nevera. La paella tampoco me interesa.

¿Y cómo lleváis haber contrariado a las feministas con esto de que salga tanta chica mona en bikini frente a prácticamente ningún hombre?

SANTI: Nosotros estamos encantados…

JULIÁN: No olvidemos que es un anuncio, no es una película de autor. Y todos los anuncios tienen un patrón, y este no se escapa. Estamos cansados de ver a tías en pelotas para anunciar… un champú, por ejemplo.

SANTI: También es cierto que tú vas a hacer una costillada con las churris y todas las churris se quedan en bikini antes que nosotros porque se conservan mucho mejor, y nosotros nos pasamos el día con la camisa puesta. Nosotros quien más quien menos tiene su michelín y sus cosas. Los españoles en general no somos gente de unos cuerpos alucinantes. O al menos no nuestra generación. Los chavalitos sí.

JULIÁN: Sí, los chavalitos sí…

¿Y las mujeres también?

SANTI: Las mujeres son más atractivas hasta en la raza más fea. Ellas siempre están hechas con Rotring 01 y nosotros con Rotring 02. Es cierto que los primeros días de rodaje era un shock verse rodeado de tanto estupendismo, de gente a priori tan espectacular, pese a que luego todos somos hijos de nuestra madre.

¿Cómo habéis vivido la vuelta al inglés con Fantastic Shine?

SANTI: Teniendo en cuenta que era una página que pensábamos que habíamos cerrado definitivamente y que no pensábamos que trabajar por encargo iba a implicar hacerlo, no nos supuso ningún problema. La cuestión era volver a tener un acento digno. Una cantante canadiense estuvo conmigo en la grabación apretando hasta donde vio que podía llegar. Ahora cuando me oigo cantar en inglés pienso que cómo teníamos aquel morro.

JULIÁN: Que cómo éramos tan inconscientes.

SANTI: Yo borraría todas las pistas de voz de los tres discos en inglés que hicimos.

¿En qué restaurantes se os puede ver a vosotros?

SANTI: A mí me gusta mucho El Velódromo, la pizzería La Gavina en Gràcia y sobre todo La Bell’Italia. Lo llevan unos napolitanos que siempre están chillando en dialecto napolitano. Básicamente entras, no te dicen nada y no eliges, cuando tiene confianza te ponen lo que a ellos les parece. De japos me gusta el Shibui.

JULIÁN: Yo era asiduo del Wakasa, cuando estaba en Nàpols. Ahora me dicen que ha cambiado la ubicación y que es más grande y menos auténtico y que se han pasado un poco con los precios. También voy a menudo al Kibuka, al Can Kenji y al Ramen.Como mi familia es colombiana muchas veces tengo ganas de hacer un remembering de como cocinaba la yaya y me paso por La Fonda Paisa. También me gusta Casa Paloma, el tartar es espectacular. De cocina catalana me quedo con el Cal Boter de Gràcia.

¿Y los gin-tonics?

JULIÁN: Yo empiezo a ser más de vino que de gin-tónics, pero suelo estar en bares de Gràcia como el Vinilo o el Entresol, donde además hacen los gin-tónics muy buenos.

SANTI: Yo no bebo.

¿Ni una Estrella?

SANTI: Si es con un bocata de tortilla y bolets de Cal Nitu de Sant Vicenç dels Horts, definitivamente sí.

 

Velódromo. Muntaner, 213.

La Gavina en Gràcia. Ros de Olano, 17.

La Bell’Italia. Roger de Llúria, 87.

Shibui. Comte d’Urgell, 272.

Wakasa. Laforja, 140.

Kibuka. Goya, 9 y Verdi, 64

Can Kenji. Rosselló, 325.

Ramen-ya Hiro. Girona,  164. 

La Fonda Paisa. Rosselló, 449.

Casa Paloma. Casanova, 209

Cal Boter. Tordera, 62.

Vinilo. Matilde, 2.

Entresol. Planeta, 39.

Cal Nitu. Barcelona, 3. Sant Vicenç dels Horts.

 

 

 

 

 

 

 

 

Laura Conde
Laura Conde

Como directora de la revista Guía del Ocio BCN se recorrió gran parte de restaurantes de Barcelona y escribió sobre ellos durante siete años. Es autora del libro ‘La felicidad en una croqueta’ (Now Books, 2014) y de 'Hecho en casa' (Now Books, 2015). En la actualidad escribe y habla, las dos cosas que más le gusta hacer además de comer, en diversos medios.

3 Comments
  1. Después de The Paella Incident… The Champú Affair. Tíos, ¿cómo no va a salir la peña desnuda en los anuncios de champú? ¿Es que vosotros no os quitáis la camisa de cuadros ni para ducharos?

    Y muy guapa la redactora. Tendría que haber salido en el anuncio.

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