The Alchemix, fusión valiente entre Asia y Catalunya

Cuántas veces hemos oído la palabra fusión. Y, tras probarla, cuántas veces nos hemos quedado un poco así, entre confundidos y decepcionados. Suerte que hay gente como el chef Sergi Palacín y el barman Ignacio Ussía, que desde hace unas semanas subliman el concepto en The Alchemix, uniendo de manera valiente y atrevida, sin complejos, la cocina catalana y la asiática y añadiéndole unos cócteles de lo más creativos que también se pueden ‘fusionar’ con los platos. Como son muy buenos (se conocieron trabajando en GagganBangkok-, el mejor restaurante de Asia del 2015 al 2018), el éxito ya está llamando a sus puertas.

De hecho, lo tienen todo para que les vaya bien durante un largo tiempo. El local tiene rollo. Era el antiguo Bitxarracu. La barra de la coctelería y la música jazz alegre dan la bienvenida, así que si solo quieres tomar una copa no hace falta que te sientes en las mesas de la sala, ante la foto de un enorme bosque.

Las copas se inspiran en países como Japón, India, México y Tailandia, aunque también hay espacio para la fantasía y te pueden hacer un combinado que te recuerda a los vikingos (bebes de un cuerno), a ‘La bella y la bestia’ (esa tacita señora Potts) y a Sherlock Holmes.

El pisco sour de la casa, por ejemplo, no lleva clara de huevo, sino gelatina de pisco sour y miel de trufa blanca. Para comer, snacks tan creativos y divertidos como los tragos. Por eso los han bautizado con el acertado nombre de “alegrabocas”.

Esos mismos bocados puedes zampártelos en la mesa junto con los platos de la casa. Algunos forman parte del menú degustación que probé, y que cuenta con auténticas maravillas, como el mochi de cap i pota, un plato que representa muy bien la esencia de The Alchemix pues convierte en salado lo que siempre ha sido un dulce japonés y juega con la textura densa del mochi y el sabroso relleno de estofado de cap i pota sobre una tostada de manitas de cerdo que le aporta un necesario contraste crujiente.

También me gustó el curry de salmonete. Cocido a baja temperatura y luego marcado en la plancha, el pescado funciona de maravilla con un curry nada picante. Ambos ingredientes marcan perfil en el paladar y, a la vez, se asocian con armonía. No me extraña que te lo sirvan con unas rebanadas de pan para que mojes como un poseso.

Y también anoté otra mezcla valiente y exitosa: huevos a baja temperatura con morcilla de wagyu y kokotxas de bacalao confitadas con ajo y perejil. “Mar y montaña extremo”, sonríe Palacín, que ha pasado por El Bulli y Mont Bar, al referirse a él. Será extremo, cierto, pero sobre todo es buenísimo.

Es otro ejemplo de lo que buscan -y encuentran- en The Alchemix, igual que el trinxat, con pan de patata crujiente y katsuobushi (bonito desecado y ahumado que se mueve con el calor). Viene acompañado de un cóctel cítrico en forma de porrón a base de chartreuse, vino del Empordà y zumo de uva y de limón. Diversión total.

En la carta y en el menú degustación también hay un temaki de foie que ni fu ni fa (es la foto que abre el post con el citado pisco sour y el cóctel Arashi spirit, elaborado a base de sake), una ventresca de atún rojo del delta del Ebro con una increíble textura de mantequilla y una gyoza rellena de sepia y albóndigas. Como ves, siempre Asia y Catalunya de la mano.

Los alchemixtas y sus pócimas y bocados han llegado a Barcelona. Merecen la visita.

The Alchemix

Calle de València, 212. Barcelona.
Teléfono: 93 833 76 78.
Horarios: de lunes a viernes, 18.30 a 1.30 horas; sábados, de 13.30 a 1.30 (cierra del 13 al 28 de agosto).
Precio medio: 50-60 euros (hay dos menús degustación por 50 y 70 euros, sin bebidas).

 

Ferran Imedio
Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en El Periódico de Catalunya, donde antes fue responsable de la sección de Gente y ahora, de Cocina's de la revista 'On Barcelona'.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.