¿Por qué el triptófano nos ayuda a ser más felices?

¿Por qué el triptófano nos ayuda a ser más felices?

El científico británico Cliff Arnall aseguró en 2005 que el tercer lunes de cada mes de enero es el día más triste del año. Fue bautizado como Blue Monday y, desde entonces, el término no ha dejado de levantar polémica. Muchos sostienen que se trata de una estrategia publicitaria mientras hay quienes ven en este día una oportunidad para visibilizar dificultades y trastornos relacionados con el estado de ánimo. Nosotros lo usamos como excusa perfecta para hablar de cómo la alimentación nos puede ayudar a ser más felices.

Triptofano, el aminoácido de la felicidad

El triptófano es un aminoácido esencial, es decir, aquellos que el cuerpo no puede producir por sí solo y se obtienen exclusivamente a través de la alimentación. Entre sus bondades, está encargado de activar la serotonina, un neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo, que participa en mecanismos que regulan la ansiedad, el miedo o la angustia. También ayuda a controlar el apetito e influye directamente en la calidad del sueño, ya que entre las hormonas que regula se encuentra la melatonina, encargada de los ciclos de descanso.

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Suena bien, pero ¿dónde encontrarlo? Los alimentos ricos en triptófano son considerados antidepresivos naturales y una ingesta deficiente de esta proteína puede producir estados de tristeza (ingesta adecuada de unos 250g/día). La encontrarás en huevos, lácteos, carnes de pollo y pavo, pescados azules, la avena, la soja, frutas como el plátano o frutos secos como las nueces o las avellanas.

lacteos contienen triptofanoHay que tener en cuenta que para que el combo funcione -para sintetizar la serotonina- necesitamos estar bien provistos también de otros elementos como ácidos grasos Omega3, magnesio y vitamina B6. Además, saber que los carbohidratos favorecen la absorción de triptófano, ya que se estimulan la producción de insulina y de ese modo el cerebro está ultrapreparado para recibirlo.

Otros aliados: caseína y capsaicina

La primera es una proteína que tiene efectos casi ‘opiáceos’ durante la digestión. La segunda es la responsable del picante de un chile. Ambas están también relacionadas con la sensación de bienestar, pero de diferente manera. La caseína está presente en los productos lácteos, especialmente en el queso, y favorece la liberación de casomorfinas, que además de buenrollo tiene un poquito de adicción, todo hay que decirlo. En cuando al asunto chile, es una especie de trampa para el cerebro, que confunde la sensación de picor con cierto dolor y manda la orden de segregar endorfinas.

chiles

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Frutas y verduras para ser felices

Un estudio publicado el pasado mes de septiembre en el Journal of Happiness Studies también navegaba por estas aguas. En él se concluía que seguir un estilo de vida saludable estaba directamente relacionado con el nivel de satisfacción con la vida misma y la sensación de felicidad. Concretamente, el estudio señala el consumo de frutas y verduras (además de la actividad física) como principal responsable.

verdurasAunque el asunto parece algo más complejo. En realidad, lo que demuestra que genera satisfacción es conseguir el objetivo de autocuidado por encima de la gratificación momentánea y tener un adecuado control interno. “Nuestro análisis muestra que la capacidad de retrasar la gratificación es importante para influir en el estilo de vida, y que este último, a su vez, tiene un efecto significativo en el bienestar”, sostiene el equipo.

Silvia Artaza

Adicta al queso y devota de la mencía. Entre plato y plato se dedica al marketing y reparte pluma en proyectos editoriales de la Real Academia de Gastronomía. Madrileña, enamorada de San Sebastián, a la que le apasiona comerse el mundo a bocados.