Cuando cae en tus manos el libro ‘Històries de la Barcelona gormanda’ (Angle Editorial, 2014) y te das cuenta de que uno de sus autores tiene entre sus credenciales reconocimientos como el de Jove Confrare de Mèrit de la Jove Confraria del Cava, Xatonaire d’Honor de Vilanova i la Geltrú o (nuestro favorito por su sonoridad) Figaire d’Alguaire sabes que tu posible lectura está yendo por el buen camino. ¿Quién quiere un Premio del Jurado en Sundance si puede ser Figaire d’Alguaire?, piensas.
Y entonces descubres que la persona que ostenta estos títulos es Josep Sucarrats, y que además es tu colegui, y que ha escrito un libro divertidísimo, y constatas que algo has hecho bien en la vida para tener a este hombre entre tu peña. Y con este talante empiezas a leer, con el sabor de la bilis aún calentito en tu garganta porque él y no tú es Figaire d’Alguaire. Y te imaginas llegando tarde a recoger un Premio Nacional de Gastronomía porque estabas en una reunión ordinaria de Figaires d’Alguaire, y entiendes un poco mejor a Woody Allen con los Oscars, porque, claro, lo primero es lo primero.
Con una prosa ligera, fresca y divertida, los autores del libro, Josep Sucarrats y Sergi Martín, realizan un recorrido por la Barcelona gourmet a lo largo de los siglos, y nos explican con un lenguaje claro y directo la historia de la ciudad, sus miserias y sus alegrías, siempre con las cosas del comer como hilo argumental.
Y cuando acabas ‘Històries de la Barcelona gormanda’ tienes la sensación de que entiendes mucho mejor esta ciudad incomprensible, cuyas dinámicas se tejen en gran medida, y lo han hecho siempre, a través de la gastronomía, y que además has aprendido un montón de anécdotas y curiosidades tan divertidas algunas como escalofriantes otras. Aquí un pequeño avance, un simple aperitivito para ir abriendo boca en forma de 10 pinceladas:
1- La noche del 20 de noviembre de 1975, Manuel Vázquez Montalbán, acompañado de una serie de colegas intelectuales que, dicen los autores, «probablemente acertaríais si os los hiciésemos adivinar» (¿no encontrais adorable este giro?), se pulió todas las existencias de champán -porque en aquella época aún nadie le llamaba cava- del Boadas, según certifica su propietaria María Dolores Boadas.
2- En el restaurante Semproniana, de Ada Parellada, se rodó en su día una película porno. Hasta aquí podemos leer.
3- En la Feria de Muestras de 1933 se hicieron unas colas kilométricas cuando se presentó por primera vez una bebida de chocolate que causó furor en la población llamada Cacaolat.
4- Ríete tú de las combinaciones de Ferran Adrià y presta atención a las que realiza otro grande de los maridajes surrealistas. Hablamos del Papa Benedetto XVI, que en su visita a Barcelona del noviembre de 2011 se metió entre pecho y espalda un desayuno de escándalo en el que maridó ‘pa amb tomàquet’ con horchata.
5- En la segunda mitad del siglo XVIII el Born ya estaba lleno de modernos. Fue uno de los momentos históricos en que Barcelona, tras el desastre de 1714, tuvo que ponerse las pilas para comenzar a crecer y recuperarse. Se pusieron de moda primero las Ramblas y después, como contraposición, el Born. Empezaron a abrir tascas, cafés… y la zona atrajo a numerosos turistas seducidos por un ‘charm’ indiscutible, entre ellos Giacomo Casanova, quien acabó tejiendo una profunda y sincera amistad con la que era en aquel entonces la ‘querida’ del Gobernador de Barcelona. La cosa acabó, evidentemente, como el rosario de la aurora: con Casanova saliendo disparado de la ciudad en busca de nuevos puertos.
6- La popular bomba de la Barceloneta debe su nombre a que este barrio, parece ser, fue el más castigado por los bombardeos fascistas. Esta bola de patata con carne y una salsa picante encima se hizo tan popular que bajaba gente de toda la ciudad a degustarla. En La Cova Fumada, hartos de que todo el mundo les preguntase si la salsa picaba mucho, crearon tres tipos de bombas: la bomba hembra, poco picante; la bomba macho, muy picante, y la bomba marica, medio-medio. ¿Qué ocurriría si ahora alguien se permitiese este juego de palabras? Buf.
7- La Pedrera se pagó con dinero procedente del negocio del café en Latinoamérica. Fue Roser Segimon, la viuda del empresario cafetero Josep Guardiola, quien sufragó, al parecer medio a regañadientes, la llamada Casa Milà, a instancias de su segundo marido el empresario taurino Pere Milà, ancestro de una conocida saga de periodistas aún en activo en nuestro país.
8- En el año 1681 el obispo de Barcelona prohibió el cosumo de chocolate en el interior de las iglesias, dada la histórica afición de los barceloneses a este manjar.
9- En 1962 Escribà padre regaló una mona a Pablo Picasso, quien, encantado con el regalo, envió al pastelero uno de sus cuadros como agradecimiento.
10-Catalunya descubrió el champán durante la ocupación francesa de 1823-1827. Se dice que lo importaron los soldados del ejército de los Cien Mil Hijos de San Luis. Fue entonces cuando se descubrió que se podía adaptar el método champañés tradicional a las especialidades autóctonas, motivo por el cual el cava se elabora con macabeo, xarel.lo y parellada.