La amasadora de cocina como electrodoméstico estrella

La amasadora de cocina como electrodoméstico estrella

El confinamiento fue un auténtico desastre, un drama, pero de las poquísimas cosas buenas que nos trajo fueron las ganas de cocinar en casa. Nos sobraba tiempo por todas partes. Y ya no te digo si se trataba de hacer pan y tartas. Aquella fiebre aún perdura, y son (somos) muchos los que disfrutamos haciendo barras, pasteles y postres y ya conocemos el mundo de las harinas como si las hubiéramos inventado nosotros. Menudo descubrimiento para nuestros momentos de ocio.

Motivos hay. Uno, el ya citado encierro. Otro, la penosa calidad de las barras y tartas que perpetran en algunos establecimientos de nuestro entorno. Y la tercera, y diría que tanto o más importante que las dos primeras, las amasadoras de cocina que hay en el mercado.

Maravillas de la tecnología

Son auténticas maravillas de la tecnología que hacen unos panes de locura, de esos que gustan a los más ‘panarras’ y a los que no son tan fanáticos. Tanto unos como otros no dejarán ni las migas. Por eso se han convertido en uno de los electrodomésticos estrella de las cocinas en estos tiempos pandémicos.

Las amasadoras de cocina tienen otra virtud: no solo sirven para preparar pan. También es una muy buena herramienta para hacer otras delicias, ya que cuenta con todos los accesorios para que elaborar pasteles, magdalenas, bizcochos, masa de pizza, donuts, bolas de chocolate, rolls de canela, brioches, galletas, focaccias, panecillos, cupcakes, pan de leche, masa de empanada, napolitanas, pan de molde, roscas… También bate huevos, mezcla, hace merengues y cremas, monta nata… Lo bueno es que puedes seguir las recetas al pie de la letra o incorporar algún toque personal para darle el sabor que buscas, de manera que ‘tu’ pan y ‘tu’ tarta son únicos e intransferibles (a no ser que compartas la pócima con tu gente).

Fáciles de manejar

Las amasadoras de cocina son aparatos muy fáciles de manejar y muy exactos a la hora de preparar las recetas, pues tienen varias velocidades. Un gancho amasador, una varilla para emulsionar y montar, una pala amasadora y poco más. Lo demás es casi casi magia para convertir esos ingredientes que tienes por separado en un bocado sensacional cuando se juntan en la dichosa maquinita.

Nuestra recomendación es que compres una amasadora de cocina que tenga una buena capacidad para poder elaborar desde mini cupcakes hasta pasteles de tamaño familiar, además de los panes, claro.

Detalles a tener en cuenta

También debes tener en cuenta otros detalles como la potencia, las velocidades a las que puede trabajar, las funciones, la ergonomía que hace que sea más cómoda de usar, los accesorios (como una tapa antisalpicaduras, una espátula…), la facilidad de limpieza, el ruido que hace, el peso… Y claro, el precio.

Ya has leído la lista de delicias que son capaces de preparar estos ingenios. Y hace salivar, ¿verdad? Así que no es raro escuchar esa preguntita en tu círculo de amistades: “¡Ah!, ¿pero tú no tienes amasadora de cocina?”. Cada vez hay menos gente que responde que no.

Gastronomistas

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