Joakim Prat es de Biarritz, ha sido postrero en restaurantes con estrellas Michelin de Francia, España y el Reino Unido, y ahora es el «artisan patissier» de Maître Choux, donde elabora sin duda los mejores éclairs o directamente la mejor pastelería de Londres. Prat ha acertado con el concepto, la filosofía, la imagen y, obviamente, el producto. La apariencia de sus éclairs no engaña. Están tan buenos como pintan. ¿Para gustos, los colores? Aquí, tanto unos como otros tienen cabida. Si te tira el rojo encontrarás el McÉclair de frambuesa y berries con corazón de macaron que Prat ideó para el último San Valentín. Si te pirra el verde decántate por los éclairs de pistacho o de té Matcha, ambos de cremosos rellenos. Si quieres dar el pego lánzate a por el pop corn con palomitas, plátano y caramelo. Con el rebautizado «Ferrero» a base de chocolate con leche y avellanas desterrarás el bombón del mismo nombre, mientras que el de café te dejará literalmente sin sueño.
Si el chocolate es tu religión, prueba el éclair que mezcla varias coberturas negras de Valrhona y fliparás en colores. Justo en los mismos que se deslizan sobre el glaseado de este modelo que tantos intentan copiar sin éxito.

Prat y su equipo de pasteleros hornean a primera hora de cada mañana unos doscientos éclairs repartidos en una decena de sabores para vestir la vitrina y el escaparate de Maître Choux. No elaboran más. A medida que se van vendiendo de forma individual, en cajas de 4 unidades o de 8, la tienda se va quedando ‘desnuda’. No importa que aún no sea la hora razonable de cierre. Cuando se acaban todas las existencias del día, se baja la persiana. Lo único que se repone son las ligerísimas chouquettes que se venden igualmente como churros. Mojadas en el café o el chocolate caliente que también puedes degustar in situ están exquisitas.
El goteo de clientes que entra por la puerta es incesante por lo que las colas están a la orden del día. Hay quien no tiene reparo en enviar a su chófer particular a recoger el encargo previamente solicitado por teléfono. El packaging está tan cuidado que el producto llega intacto si Prat se apresura a recomendar cómo llevarlo. Así lo hizo ante mis ojos y oídos.
En menos de un año Maître Choux ya ha conseguido hacerse un nombre y desbancar a otros grandes clásicos de la pastelería internacional. Pronto abrirán más tiendas de la marca en Covent Garden e incluso en Harrod’s. Lo único que necesitan Prat y sus socios es hallar en la ciudad el local adecuado donde ampliar la producción y acceder así a un mayor público de Londres. Luego ya darían el salto a «Nueva York o Tokio». La Unión Europea, al más puro estilo tory, resulta por lo pronto poco atractiva.
Maître Choux. 15 Harrington Road. Londres.
[mappress mapid=»392″]