La mejor tarta sacher de Viena

En Viena hay casi una tarta sacher en cada esquina pero la buena, la mejor, es la que elaboran a la vista de todos los clientes y curiosos en el obrador del Café Demel. Una delicia de local pese a su decadencia. Techos altos, una fuente de piedra por la que ya no discurre el agua, tres plantas, muchísimas mesas, una barra, un bufé dulce y una vitrina de lo más surtida junto a la entrada. Las colas están a la orden del día…
Entre todas las tartas, la sacher se hace imprescindible. Después de probarla y compararla con otras tantas, acabé pidiendo la receta de una elaboración mucho más ligera de las que estamos acostumbrados a encontrar por estos lares. Sin almendras molidas ni relleno ni nata en el recubrimiento final. Menos vistosa, pero también menos empalagosa. Diferente.

 

Ingredientes:

160 g de mantequilla blanda
67 g de azúcar en polvo
7 yemas de huevo
180 g de chocolate negro (de cobertura) líquido
7 claras de huevo
135 g de azúcar en polvo
160 g de harina 

receta tarta sacher Viena
Individual de sacher en el Café Demel de Viena, donde lo sirven con nata montada sin azúcar.
Preparación: 

Preparar un molde de forma circular de 24 cm de diámetro, cubrir su interior con un poco de mantequilla y espolvorearlo con harina. Colocar sobre papel de horno.
Mezclar en un bol el resto de la mantequilla con el azúcar en polvo y la cobertura de chocolate previamente fundida. Añadir las yemas de huevo de manera gradual.
Montar las claras de huevo e integrar una parte del azúcar. Agregar un tercio de esta mezcla a la anterior y ligar con las claras restantes y la harina tamizada en movimientos envolventes.
Verter en el molde y alisar la superficie. Cocer la masa resultante a 165 ° C durante unos 50-60 minutos en un horno de convección.
Para recubrir el bizcocho, hacer una ganache con parte del chocolate y otro poco de mantequilla. Extenderla sobre la superficie de la tarta y refrigerar.
Cortar el pastel aún frío en porciones con un cuchillo pequeño. Decorar de manera opcional con un sello de chocolate por porción. El de Demel es triangular y lleva grabada su característica inscripción.

Ya no tenéis excusa para degustar el verdadero sabor de la sacher vienesa, aunque sea en la distancia. Os llevará apenas una hora.

Belén Parra
Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.