Oda: un viaje por Iberoamérica desde Casino Barcelona

De buenas a primeras, si te preguntan por Latinoamérica es fácil que respondas dos cosas: reggaetón y comida rica. Como esto es un blog gastronómico y no sé bailar al ritmo de Maluma, voy a contarte lo que bien que se come en Oda, el último restaurante que ha montado Casino Barcelona y que va camino de alcanzar el nivelazo de Ají, consagrado a la cocina nikkei (ya sabes, japoperuana), cuya espléndida terraza es un must y cuya carta, defendida por Alejandra Ormeño, ha logrado convencer incluso a los inspectores de la guía Michelin.

Es nuevo, sí, y es espectacular porque al entrar allí flipas con la decoración, llena de cuerdas. Sí, cuerdas muy gruesas, de esas con las que amarran los barcos. No sé quién me dijo que había nosecuántos kilómetros de cuerdas. Una locura, en fin, que además tiene un sistema de iluminación que hace cambiar el espacio casi radicalmente. Cuando es restaurante (solo sirve cenas) luce de una manera, y muda de piel cuando se convierte en coctelería (preparan combinados clásicos y muchos tragos a base de tequila y mezcal). Vale la pena asomarse por las noches porque además de la música hay proyecciones audiovisuales. Te puedes hacer una idea viendo esta foto del local que ha hecho Eugeni Pons.

Pero hablemos de la jala. Oda se suma a la batería de espacios gastronómicos de Casino Barcelona. Ahí están el citado Ají, que cuenta con entrada propia desde el exterior, y los ‘interiores’ (hay que meterse en el casino, pero es gratis) La Vinoteca (con carnes, pescados y vinos), La Taverna (hay tapas y también pizzas) y Bet Bar (este tiene su rollo porque está abierto las 24 horas del día y sirven un menú de mediodía).

Oda marca perfil propio con platos de cocina iberoamericana en los que cobran protagonismo las propuestas mexicanas que ejecuta el azteca Paco Gómez, que casi tiene más de barcelonés (lleva dos décadas viviendo en la ciudad) que de mexicano. Pero no olvida sus orígenes, y eso lo demuestra en platos como el guacamole acompañado con cortezas de cerdo, ya que allí no se ponen nachos sino salsa de chicharrones.

Notables son también los tacos (me chiflan, y aquí los bordan). Los de aguachile rojo de lomo de corvina, de pulpo al pibil de achiote y de carnitas son realmente excelentes.

Y mirando más allá del país norteamericano encontrarás cositas de Brasil como las ‘coxinhas’ de ‘frango’ que ves en la fotografía sobre estas líneas (recuerdan a las croquetas y están rellenas de muslo de pollo desmigado y guisado con salsa cítrica y de chipotle). Y también un plato de Cuba, los camarones rebozados con salsa de cerveza (foto de abajo), e incluso una propuesta de Chile, un país gastronómicamente menos conocido por estos lares: ‘palta’ (aguacate) reina de pollo (la carne se mezcla con mayonesa y se mete en la fruta).

Pienso en aquel programa llamado ‘300 millones’ (los más viejos del lugar sabrán de qué hablo). Se emitía para todos los países latinoamericanos. Si lo recuperaran, a las actuaciones musicales, concursos y entrevistas deberían añadirle un apartado gastronómico. Y ahí debería aparecer Oda. Porque este restaurante es una auténtica oda a la cocina latinoamericana.

¿Te mueres de ganas de probar Oda? Pues no te pierdas esta videoreceta del bacalao placero que el chef Paco Gómez preparó en exclusiva para Gastronomistas.

Oda

Calle de la Marina, 19-21. Barcelona.
Teléfono: 93 238 22 33.
Horarios: Cada día, de 20.00 a 23.30 horas. Cócteles y copas a partir de las 23.30 y hasta las 3.30 (viernes, sábado y vigilias de festivo, hasta las 4.30).
Precio medio (sin vino): 30 euros.
www.restaurantoda.com

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Ferran Imedio
Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en El Periódico de Catalunya, donde antes fue responsable de la sección de Gente y ahora, de Cocina's de la revista 'On Barcelona'.

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