Italia es uno de los mayores productores de quesos de oveja y de ahí que sea el país impulsor de Ovinus, el primer concurso internacional de piezas ovinas que tendrá lugar en Cerdeña. Hasta allí viajé para dar a conocer la iniciativa, advertir de las inquietudes del sector y recorrer in situ varias queserías. En muchas de ellas se elaboran algunas de las marcas que concurrirán en Ovinus. También lo harán -¡o eso espero!- quesos de leche de oveja españoles para poner en valor su calidad artesana y sacar las conclusiones pertinentes ante la comparativa de producto.
Diferencias hay ya a priori cuando la competición distingue entre los quesos con Denominación de Origen Protegida (DOP) y la «open class«, destinada a aglutinar a los que están fuera de la DOP. La cata de todos y cada uno establecerá la criba necesaria para decidir a los ganadores.
El 8 de marzo de 2020 es la fecha elegida por los organizadores de Ovinus para concentrar en Cerdeña a los mejores quesos de oveja de España, Italia, Grecia, Portugal y Francia. Estos países son los que concentran el grueso de la producción a nivel europeo. Cerdeña en particular lidera la exportación del afamado pecorino -romano y sardo– a Estados Unidos, uno de sus principales mercados. El consumo de quesos de leche ovina como el fiore sardo o el idiazábal vasco, resulta vital para la actividad ganadera en los distintos territorios. Pese a la preocupación latente de muchos pequeños productores por el devenir de su oficio, todos se esmeran por hacer, pieza a pieza, quesos cada vez mejores.
Ovinus distribuirá los quesos a concurso en torno a nueve categorías para cada una de las dos clases establecidas. Éstas hacen referencia expresa al tiempo de maduración de las piezas, su aspecto y sus aditivos.
La primera edición de Ovinus permitirá concentrar únicamente piezas de leche ovina para así reconocer precisamente sus respectivas particularidades. Para gustos, los colores; si bien hay quesos de oveja españoles que no tienen nada que envidiar a piezas de reputación mundial. Tampoco a las que gozan de mayor cuota de mercado, especialmente en el extranjero.
Competiciones como Ovinus sirven para poner el foco en estas producciones agrícolas, así como en quesos que saben a beso. Incluso solos.
Confío en que de aquí al 10 de diciembre, muchos queseros de España crean en sus posibilidades. O en las de la leche de sus ovejas. El marzo que viene se sabrá todo.
*Más información e inscripciones: www.ovinus.it
