4 grandes advertencias alimenticias explicadas por un científico

El mundo de la alimentación está lleno de engaños y triquiñuelas para conseguir captar nuestra atención y nuestros euros, sin pensar (para qué) en nuestra salud y nutrición. En Internet es fácil toparse también con muchas falsedades y gurús de medio pelo que nos confunden todavía más. Por eso, cada vez que un científico con una trayectoria consolidada detrás nos habla de alimentación y nutrición, somos todo oídos.

José Manuel López Nicolás es uno de esos científicos que se han propuesto ayudarnos con un lenguaje accesible y divulgativo. Después de sus libros “Nuevos alimentos para el siglo XXI” y “Vamos a comprar mentiras”, ahora publica “Un científico en el supermercado” (Editorial Planeta). De él hemos tomado nota de estos cuatro grandes advertencias alimenticias, pero te recomendamos que te hagas con él para conocer muchos otros mitos (no solo alimenticios) que deberían derrumbarse a la de ya:

No es atún rojo todo aquel que es rojo

El atún rojo se ha convertido en un manjar muy codiciado cuyo precio puede superar los 35 euros por kilo. Muchos espabilados de la industria de la alimentación cogen otras variedades más económicas, como el atún patudo o de aleta amarilla y lo tiñen de rojo con… ¡zumo de remolacha! Según los expertos, un 40% de las piezas de atún rojo que hay en mercados, comercios y restaurantes son un timo. La pista de López Nicolás para comprar el atún rojo “de verdad”: observar el color una vez cortado. El atún teñido es más grisáceo por dentro, con un color poco uniforme que se acerca al marrón oscuro en los límites del filete.

Lactosa y gluten: ¿si o no?

Algunas campañas publicitarias y dudosos influencers han hecho creer que la lactosa es perjudicial para todo el mundo. José Manuel López Nicolás explica que estudios recientes demuestran que el abuso de productos sin lactosa por parte de personas tolerantes, les puede convertir en intolerantes al desactivar su capacidad de producir lactasa, por lo que digerirán mal la leche cuando la consuman. Lo mismo pasa con el gluten: solo es perjudicial para el 1% de los celiacos.

Ojo con las bebidas energéticas

En “Un científico en el supermercado” se nos advierte de que las bebidas energéticas pueden alcanzar los 75 gramos de azúcar, “el equivalente a quince sobrecitos de los que nos dan con el café”. Una sola bebida energética contiene casi todo el azúcar añadido que una persona debería consumir como máximo en tres días. Más la misma cantidad de cafeína que tres cafés solos y una serie de moléculas (carnitina, taurina…) cero saludables. Si mezclamos la bebida energética con alcohol, el riesgo sobre la salud se dispara.

Eslóganes muy confusos

Los expertos del marketing a menudo encuentran resquicios legales por donde “nos la cuelan”. Según nos aclara López Nicolás, no está demostrado que la carnitina ayude a adelgazar, que el colágeno oral ayude a las articulaciones o que el lactobacillus casei ayude a las defensas, entre otros ejemplos. Eslóganes como “ayudan al normal funcionamiento del sistema inmunitario” o “mejoran la salud articular” o “contribuye al rendimiento intelectual” no tiene que ver con los ingredientes que anuncian en letras grandes, sino con micronutrientes que ya tomamos habitualmente en nuestra dieta diaria.

Isabel Loscertales
Isabel Loscertales

Prueba nuevos restaurantes con la misma pasión con la que devora un buen libro o visita una expo. Responsable de la sección de cultura y ocio en la revista Woman Madame Figaro, trata de descubrir nuevas tendencias y de promulgar que lo culinario está de moda.

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