Chickster, el pollo que viene

Yo no sé cómo le gustan los pollos a los hipsters, pero imagino que la gente de Chickster lo tiene más claro, de ahí el nombre que le ha puesto a su local. Diría que es un juego de palabras entre ‘chicken’ y ‘hipster’. Y lo parece por su oferta gastro y su local de aires modernos. Pero paso de teorías y voy a la práctica: me ha molado mucho este nuevo local del paseo de Sant Joan, así que si es necesario que la próxima vez me deje una barba larga y luzca accesorios de lo más ‘cool’, que cuenten conmigo.

Porque es un fast food pero bueno, o sea, un fast good. Los pollos tienen denominación de origen Empordà, son más pequeñitos pero más tiernos y cuando salen de la parrilla giratoria están jugosos y ricos gracias a un marinado de aceite de oliva, especias, limón y whisky. Da igual que sean medias piezas o un cuarto, el resultado sigue siendo excelente.

Lo mismo puedo decir de las alitas, que se presentan ensartadas en brochetas, y de los sensacionales Crunchy, contramuslos que han sido rebozados tres veces con harina de trigo, harina de garbanzos, especias, Crunchy Crumbs y agua.

Aconsejo probarlos porque el contraste entre el crujiente de fuera con el tierno de la carne es de premio. Una creación que debería destronar a Ramoncín como rey del pollo frito si es que no lo han hecho ya DooBop, Gringa y Spicy. No puedo hablar de las burger (con beicon o con queso brie, salsa de trufa y mermelada de frutos rojos) porque no las caté.

Mola Chickster porque, más allá de la calidad de los pollos (también tienen ecológico, del que asan la pechuga), se esfuerzan por servir elaboraciones caseras. Las patatas fritas, por ejemplo, son naturales y no precongeladas, y las salsas (chimichurri, chili, chutney de mango y mojo) también las hacen allí. Igual que los platos que acompañan los principales (‘sides’): humus, ensaladilla rusa, palitos de mozzarella rebozados, verduras con pesto, ensalada César, nachos con queso cheddar, guacamole y salsa tzatziki (yogur, pepino y menta)… Por supuesto, la panna cotta del postre también es ‘hand made’.

Ah, y si quieres menús, los hay (destaco el de medio pollo, dos ‘sides’ y una bebida por 10,90 euros). Incluso tienen uno veggie. Sí, amigos, veggie: en vez de carne, te dan a elegir cuatro ‘sides’ y te dan una bebida a cambio de 11,90.

En fin, queridos hipsters, ya podéis ir corriendo a Chickster como pollos sin cabeza porque difícil será que encontréis otro sitio similar tan bueno, tan bonito y tan barato.

 

Chickster

Paseo de Sant Joan, 66. Barcelona.
Teléfono: 93 853 93 35.
Horarios: cada día, de 13.00 a 23.00 horas (viernes y sábado, hasta las 00.00).
Precio medio: 12 euros.

 

Mi ubicación
Cómo llegar

 

Ferran Imedio
Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en El Periódico de Catalunya, donde antes fue responsable de la sección de Gente y ahora, de Cocina's de la revista 'On Barcelona'.

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