Más de 100 establecimientos de Barcelona y alrededores que cultivan el gusto por el placer, la calidad culinaria y una propuesta gastronómica donde los productos de proximidad y sus productores son la referencia, entre ellos, una treintena que defienden de manera especial la tradición y la economía local y de proximidad.
Esta es la información que encontrarás en la Barcelona Slow Food Guide 2019, la primera guía de restaurantes y comercios de proximidad impulsada por Slow Food Barcelona con el apoyo de AGT y la colaboración del Ayuntamiento de El Prat de Llobregat y el Parc Agrari del Baix Llobregat, escenario de la presentación de la nueva publicación pocos días atrás.

El fundador y presidente del movimiento internacional Slow Food, Carlo Petrini, no quiso perderse este acto concebido como una fiesta al aire libre que reprodujo a lo grande el ‘Mercat de la Terra’ que el convivium barcelonés organiza semanalmente el barrio del Poble Sec de la capital catalana. Eso es, que no faltaron productores locales que exhibieron con orgullo las bondades de sus productos y cocineros que ensalzaron las virtudes de los mismos en los fogones.
Como es habitual en sus intervenciones, Petrini regaló reflexiones a los asistentes incidiendo en la necesidad de apostar por la diversidad de cultivos y reforzar la economía local, reivindicando el trabajo de los agricultores y el de las mujeres, tanto en la agricultura como en la gastronomía.

Durante la jornada también se hizo entrega de los Caracoles Slow Food a una treintena de restaurantes en reconocimiento a su compromiso con los principios de alimentación ‘buena, limpia y justa, entre ellos, algunos de los que cocinaron el almuerzo como Albert Mendiola (Marimorena, Sant Boi de Llobregat y Barcelona), Susana Aragón (Céntric Gastrobar, El Prat de Llobregat), David Justo (Ona Nuit, El Prat de Llobregat), Àngel Laguna (Rasoterra, Barcelona), Pere Carrió (Gat Blau, Barcelona), Fabio Gambirasi (Mala Hierba, Barcelona) y Marc Esteve, director del comedor escolar del colegio St Pau’ls School, en Barcelona, el único con certificación Slow Food de España. Todo un ejemplo para la restauración colectiva.

Por cierto, que el próximo 15 de diciembre la capital catalana estrenará su segundo mercado slow food semanal. Será en la Plaça Bacardí del barrio de Horta y, como su hermano mayor, reunirá en un mismo espacio a productores del territorio catalán de máxima calidad con actividades múltiples, desde música a talleres, pasando por catas, juegos infantiles y exaltaciones gastronómicas populares de productos como alcachofas o calçots, ahora, de plena temporada.
La Barcelona Slow Food Guide 2019 tiene un precio de 10€ (8€ hasta final de año) y puede comprarse online en Slow Food Kitchen Barcelona, su escuela de cocina sostenible, también nueva en la ciudad.