5 sitios gastro de Huesca que no te puedes perder

Me ha gustado Huesca. Igual que sucede con Aragón en general, no tiene la fama gastronómica de otras zonas de España, pero en mi visita a la ciudad (¡qué coqueto es el centro!) y a otros lugares de la provincia he encontrado cosas super interesantes. Si la semana pasada os relataba una ruta por restaurantes del Tubo de Zaragoza, hoy os cuento cómo fue el garbeo que di por Huesca y cercanías.

1. La confianza

Dijo el actor José Sacristán tras visitar La Confianza: “Esto no es una tienda, es un templo”. Estoy de acuerdo con él. Este comercio abierto en 1871 por el francés Hilario Vallier en la plaza donde estaba el antiguo mercado es la tienda de ultramarinos en activo más antigua de España. Ahora la regentan, desde hace tres generaciones, los Sanvicente y los Villacampa, tanto monta, ya que son familia desde que María Jesús Sanvicente se casó con el desparecido Antonio Villacampa. La jefa del negocio es incombustible. Un torbellino de carisma, capaz de venderte cualquier cosa. Y no será por variedad: bacalao, especias, legumbres, conservas, chocolates. En fin, lo que quieras y más.

En el sótano tiene una sala donde montan comidas y cenas pero, sobre todo, un museo de autómatas hechos por ellos mismos que puedes ver si compras alguna cosa. Cuando te despides de María Jesús y sus muñecos, ella te obsequia con un caramelo Piropos de Viuda Pifarré. El envoltorio lleva una rima con la que conquistar a alguien. “Si tu chica no se arrima y la quieres animar, regálale unos Piropos y la tendrás que frenar”, ponía el mío. Lógicamente, le pedí un par más como ese.

Plaza de Luis López Allué, 8 (Huesca). Teléfono: 974 22 26 32.

ultramarinoslaconfianza.com

2. Tatau Bistro

Huesca presume de tener dos restaurantes premiados con una estrella Michelin. Uno es Lillas Pastia y el otro, Tatau Bistro, que comenzó siendo un bar… y sigue siendo un bar. Pero para gourmets. Es muy pop: los carteles (láminas de tatuaje, en realidad) que evocan películas, los monopatines colgados de las paredes… Lo dirige el catalán Tonino Valiente (estuvo currando con Gaig). Empezó sirviendo pintxos, se fue “motivando” como dice él y acabó sirviendo las pequeñas maravillas que le han valido la distinción de Michelin.

Ravioli de rabo de toro con caviar ruso (foto), tartar de trucha de El Grado con emulsión de cebollino y cebolla enchilada, ragout de setas con bizcocho de ajo negro con clorofila y emulsión de butifarra, liebre a la royal con trufa negra de temporada y crema de boniato y mandarina… Lo bueno es que allí igual puedes pedir el menú degustación o unas bravas y una cerveza. No olvides llevarte de recuerdo la pulserita con la calavera que envuelve las servilletas.

Calle de Azara, s/n (Huesca). Teléfono: 974 04 20 78.

tatau.es

3. Hotel El Privilegio

El nombre del hotel es más que acertado porque estar alojado entre aquellas montañas del Pirineo central te hace sentir privilegiado. Está en Tramacastilla de Tena, un pueblecito de 150 habitantes donde se toman muy en serio la gastronomía: ¡tiene siete restaurantes! Si no te apetece visitarlos, en El Privilegio te darán jala típica de la zona. Y bien hecha porque su cocinero trabajó en Casa Lucio de Madrid.

Pienso ahora mismo en los huevos fritos con longaniza, jamón y patatas fritas (foto) y en las migas, un plato que tanto identifica al pueblo que incluso es motivo de unas jornadas gastronómicas tres fines de semana de septiembre. Energía de la buena para encarar una jornada de senderismo por sus picos de 3.000 metros de altura o de esquí en las pistas que tienen a tiro de piedra.

Calle de Zacalera, 1 (Tramacastilla de Tena). Teléfono: 974 48 72 06.

elprivilegio.com

4. Partcharan

Sin salir de Tramacastilla de Tena, descubrimos que hay una cervecería artesana y topamos con la destilería de Partcharan, que se puede visitar para descubrir los secretos de este licor y hacer alguna cata. Viene a ser pacharán, pero como por muy poco no alcanza la graduación alcohólica establecida por ley (entre 25 y 30 grados), no puede denominarse pacharán. Qué más da. Este licor de endrinas, café y canela está de fábula en cualquiera de sus versiones: tradicional, de menta, de pimienta rosa, de naranja y de barrica.

Calle de Chamediana, 1 (Tramacastilla de Tena). Teléfono: 605 45 34 28.

www.partcharan.com

5. Casbas

No te despistes. Parece un restaurante de carretera más, pero no lo es. Está ubicado a pie de la N-260, en Senegüé, en el valle de Tena. Esa zona es la que muchos llaman la puerta del Pirineo (por allí van los esquiadores camino de las pistas, por ejemplo). Sirve comida a todas horas. Y la sirve rápido. Y asequible (el menú de mediodía cuesta 13,5 euros y el de fin de semana, 19,8). Y bien. Tan bien que la Academia Aragonesa de Gastronomía lo ha distinguido como el Mejor establecimiento de comida familiar de Aragón del 2019. Los niños se sientan en mesas separadas y tienen sus propios camareros. La hostia.

Casbas, que también es hotel (15 habitaciones), elabora platos sencillos, algunos en la carta desde hace décadas. Pero infalibles. El bacalao al ajoarriero es su especialidad (como puedes ver en la foto, dan ganas de hincarle el diente), pero ojito con el solomillo torrefacto con pilpil de hongos, el pulpo cocinado con cerveza y las migas, de las mejores que he probado en mi vida. Palabrita.

Carretera N-260 (Senegüé, Huesca). Teléfono: 974 48 01 49.

www.hotelcasbas.es

Ferran Imedio
Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en El Periódico de Catalunya, donde antes fue responsable de la sección de Gente y ahora, de Cocina's de la revista 'On Barcelona'.

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