Insectos comestibles: ¿alimento o divertimento?

“Dicen que los chapulines (grillos disecados y salteados) se parecen mucho a las gambas y que las hormigas tienen un gusto cítrico extraordinario. Si quieres comprobarlo y, de paso, saber más sobre estos bichos en la alimentación humana, ¡este es tu curso de cocina! El experto entomófago y gastrónomo Mattia Marino te acompañará (y te animará) en la degustación de algunos platos”. Así promociona Slow Food Barcelona Vázquez Montalbán el curso-cata-cena ‘Insectos: ¿comida del futuro o moda friki?’ que la asociación está organizando para el próximo 14 de marzo en el espacio Slow Food Kitchen Barcelona.

“Queremos saber porqué se habla tanto de este tema, si realmente los insectos son una alternativa alimenticia, hacia donde vamos… “, explica Daniele Rossi, fundador del convivium barcelonés. “Nos pareció interesante plantear este debate y por eso contactamos con Mattia, experto en insectos comestibles y cocinero, quién preparará tres elaboraciones a los asistentes: brocheta de saltamontes con adobo oriental, huevo a baja temperatura sobre crema de verduras con grillos salteados y crema suave de yogur con gusanos de la harina caramelizados”. ¿Te atreves?

Los comen en México, Colombia, China, Tailandia, Estados Unidos, Zimbabwe En mayor o menor medida, el consumo de insectos forma parte de la dieta de muchos países, pero, de momento, y aunque ya los apuntásemos como tendencia gastronómica en 2015, no los vemos demasiado integrados en la nuestra.

“En España, el término ‘insecto’ equivale a ‘bicho’, algo despectivo, y la visión del animal entero o incluso de palabras como ‘grillo’ o ‘gusano’ suelen generar rechazo. Por eso, del mismo modo que en México utilizan otro nombre para referirse a su famoso plato de grillos (chapulines) nosotros utilizamos el nombre científico de estos animales para no caer en acepciones negativas”, nos explicó Rafael Guallar, director de la empresa valenciana Entomafoods, el pasado fin de semana en una cata de sus productos en el II Encuentro de Estilo de Vida Mediterráneo-Alicante Gastronómica.

A parte de suministrar insectos a restaurantes de alto nivel (los comercializan vía física y online) para su “cocina de impacto”, Entomafoods elabora productos como pastas, harinas y bombones con la idea de hacer más cercano el mercado a los consumidores. “El insecto no se ve, evitamos la repulsión a mucha gente y mantenemos todas sus propiedades nutricionales”, explica Guallar. Los beneficios nutricionales. Aquí recae, para ellos, el acento de este ‘nuevo’ ingrediente. Además de eficientes y respetuosos con el medio ambiente, los insectos se presentan como una alternativa sostenible y saludable a las fuentes de proteína convencionales. “La fuente de proteína más económica de un futuro que ya está aquí”, asegura.

Isaac Petràs, pionero en la venta de insectos en España y Europa, se pregunta si hace falta tanta proteína en una sociedad no desnutrida. “Ni superfoods, ni alimentos del futuro, para nosotros los insectos son un complemento a nuestra maravillosa cocina. Queremos poner al alcance de la gente una cosa divertida, ganar al tabú, que el consumidor abra su mente y la pruebe. Si llegas a ellos por sus propiedades nutricionales nos parece bien; si llegas por hacer unas risas, también”, afirma el impulsor y propietario de BCNInsects, marca bajo la que comercializan una treintena de variedades de este producto, “también personalizadas”, vía online y directa a restauración, mayoristas y consumidor final.

Su tienda física está ubicada en el archifamoso Mercado de La Boqueria de Barcelona. Se trata de Bolets Petràs, mítico puesto de setas, flores, insectos comestibles y verduras. Su padre, Llorenç, referente en el sector de las setas y otros frutos del bosque, fue pionero en apostar por la venta de hongos hace más de 50 años cuando no eran habituales en la lista de la compra. Isaac y su hermano Xavier han hecho lo propio.

“Hemos aplicado nuestra experiencia en el mercado de las setas al de los insectos. La empresa nació a finales de 2003, principios de 2004, fruto de nuestros viajes y contactos con granjas por todo el mundo y de tener siempre el dedo en la boca. La máxima virtud de la familia es que somos unos trabajadores incansables y, a base de practicar el ensayo-error, siempre encontramos cosas que funcionan”, resume.

Si te acercas a la parada 867 de La Boqueria como usuario novel al que le apetece lanzarse te ofrecerán “gusanitos o grillos pequeños condimentados, muy fáciles de comer, que te recordarán a algún alimento conocido. Tras este primer paso te atreverás con otras variedades como los Mole Crickets, más grandes, muy buenos, o con las hormigas culonas, que saben a miel. Si lo ves claro, te enamorarás de algunas cosas”, asegura.

Isaac Petràs tiene tanto que contar sobre los insectos comestibles que lo ha plasmado en un libro: ‘Comer insectos’, editado por Planeta Gastro. Un relato de sus experiencias, con recetas para incorporarlos a nuestros platos, y fotografías de su admirada Becky Lawton, que saldrá a la venta el próximo 9 de abril.

¿Querías ampliar tu universo gastronómico? Ya sabes dónde.

Carme Gasull
Carme Gasull

Se inició como periodista en la radio y con el gastrónomo Jordi Estadella en las cosas del comer. Hoy, modera ponencias y demostraciones culinarias en ferias y congresos, colabora en el programa 'Àrtic' de betevé y comparte experiencias en blogs diversos. Comisaria del proyecto 'Catalunya Regió Europea de la Gastronomia 2016', es autora de los libros 'Catalunya en el paladar' (Austral Media, 2004), 'Petita història de la Festa de la Ratafia' (Editorial Mediterrània, 2016) y 'El Safrà. Com preparar-lo 10 vegades' (Sd Edicions, 2018).

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.