Portugal tendrá por fin su propia Guía Michelin en 2024.
Esto es, sin compartir ya protagonismo con España.
No por ser una decisión esperada nos va a hacer menos ilusión.
El 27 de febrero será pues una jornada histórica para Portugal y para cuantos amamos su gastronomía. Un antes y después sin marcha atrás.
En el resort NAU Salgados Palace de la Albufeira (Algarve) se darán cita los chefs al cargo de los restaurantes que con toda probabilidad integrarán una Guía que querremos hojear (y curiosear) todos.
Porque queremos pensar que representará como merece la calidad gastronómica que hemos probado y evaluado con gusto a lo largo y ancho de Portugal.
Más allá de los grandes nombres que conocemos la mayoría -como José Avillez (Belcanto), Rui Paula (Casa de Chá da Boa Nova), Hans Neuner (Ocean) o el Masterchef Ricardo Costa (The Yeatman)-, la nueva Guía Michelin para Portugal pondrá también el foco en restaurantes recomendados y Bib Gourmands que harán de cada próxima escapada al país lusitano, un nueva experiencia gastronómica.
Los inspectores Michelin van a tener trabajo de aquí al cierre de esta Guía porque las recomendaciones abundan y de qué manera…
Entre chefs veteranos y debutantes, el nivel gastronómico de Portugal cotiza claramente al alza en el contexto europeo, lo que esperamos que se traduzca también en una lluvia de estrellas nunca antes vista para el país.

La cena de gala de esta cita tendrá como coordinadores en cocina a los chefs Dieter Koschina (Vila Joya, dos estrellas Michelin); y Rui Silvestre (Vistas Rui Silvestre, una estrella Michelin).
De ellos dependerá un grupo de chefs del Algarve, quienes firmarán los platillos de la noche. Pensamos especialmente en el Bela Vista que lidera el cocinero luso Joäo Oliveira, quien tanto loa el producto local que tanto nos gustó en su menú degustación del último verano.
Todas las propuestas de la señalada noche responderán a recetas icónicas de la gastronomía portuguesa que permitan dar cuenta también de la riqueza del país en este ámbito.
Como referente mundial de la costa de Portugal, el vínculo del Algarve con el mar es el factor que determina el carácter marinero de su gastronomía.
Por ello en sus restaurantes hay que apostar decididamente por los pescados y mariscos autóctonos.
El pescado se puede encontrar en caldeiradas, en sopas o a la parrilla, si bien el plato más típico es la cataplana. Se trata de una cacerola esférica de cobre con dos mitades que permite su cierre para cocinar con cierta presión.
Otras especialidades son el cocido de garbanzos, propio de la sierra, y los dulces basados en la utilización de la almendra, como el mítico Dom Rodrigo o los morgadinhos a modo también de postre.