¿Que es eso de una nutrición feminista? ¿Ya están estas pesadas dando la turra con lo suyo? Seguro que más de uno –y lo que es peor, también más de una– lo ha pensado cuando ha leído el titular. La respuesta a por qué es necesaria una perspectiva de género en materia de nutrición es tan sencilla como seguir los siguientes pasos. Se trata simplemente de entrar en Google, buscar “persona a dieta”, clicar en Imágenes y ver lo que nos encontramos: trece mujeres (algunas de ellas con una expresión visiblemente disgustada y triste) y un solo hombre, todos ante un plato de comida sana y ligera. Todas ellas, sin excepción, con pesos indiscutiblemente saludables, alguna incluso con la terrible cinta métrica rodeándole la cintura y todas con cuerpos normativos.

nutricion_feminista

La imagen habla por sí sola. Si repetimos el ejercicio en diversos bancos de imágenes el resultado será siempre más o menos el mismo con pequeñas variaciones. Nos muestra un mundo, el de las dietas y la pérdida de peso, en que hay dos cosas que brillan por su ausencia: a/hombres y b/mujeres con un sobrepeso real. Es decir nos encontramos con mujeres ya delgadas, con cuerpos bonitos y casi siempre jóvenes.

Podríamos seguir negando la clara brecha de género en cuanto a la relación con nuestros propios cuerpos y nuestro peso, pero basta con echar un vistazo a las cifras sobre trastornos alimentarios en España para darnos cuenta no solo de la gravedad de la situación, sino de la necesidad de revertirla lo antes posible para ahorrar dramas innecesarios a las generaciones que vienen.

Según cifras de la Fundación FITA y de la Asociación Española para el Estudio de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), el España padecen este tipo de trastornos unas 400.000 personas, de las cuales 300.000 son mujeres de entre 12 (¡doce!) y 24 años. En total, alrededor de un 90% de personas que padecen algún tipo de trastorno relacionado con la alimentación son mujeres.

nutricion feminista

 

 

 

 

 

 

 

Parece, por tanto, urgente poner sobre la mesa la necesidad de repensar la nutrición desde un punto de vista de género para, cuanto menos, replantearnos el por qué de determinadas conductas, por qué nos vemos como nos vemos y por qué prácticamente el común de las mujeres seguimos queriendo perder esos kilitos que siempre creemos que nos sobran (cómo no recordar aquella Bridget Jones de los 90 que, pese a su punto de parodia, tan bien representaba a toda una generación de treintañeras cuya relación con sus cuerpos no parece, por desgracia, haber cambiado demasiado desde entonces).

Con el objetivo de reflexionar sobre todo ello, la nutricionista Jesica Laiva y la periodista Paula Giménez han publicado Pese lo que pese (Abre Cultura, 2019), un libro que de momento solo se ha editado en Argentina y que pone de relieve “la necesidad de poder repensarnos y conocer de dónde provienen los estereotipos instalados a nivel cultural relacionados con la imposición de tener que ser flaca”, en palabras de Giménez. La periodista explica, en este sentido, que el libro intenta “buscar herramientas para que a la hora de mirarnos al espejo sepamos que todas esas cosas que pensamos sobre nosotras no son genuinas, no son naturales, sino que vienen de estándares de belleza atravesados por otras cosas”.

nutricion feminista

 

Laiva, por su parte, coincide con su compañera en que urge una revolución en el mundo de la nutrición para “poder dejar atrás las dietas para adelgazar tal y como las hemos aprendido culturalmente”. Hablamos con ella sobre qué entendemos por nutrición con una perspectiva de género y sobre todo lo que vamos a ganar las mujeres si de una vez por todas hacemos volar por los aires todo lo que hemos aprendido hasta ahora sobre nuestros cuerpos.

nutricion feminista

 

 

 

 

 

¿Qué entendemos por una nutrición con una perspectiva de género?

En primer lugar se trata de entender cómo y por qué a las mujeres vivimos con una presión implacable para tener un cuerpo hegemónicamente bello. Esa presión recae sobre nuestra nutrición y afecta a nuestra mirada sobre nosotras mismas, nuestra imagen corporal, nuestra alimentación, nuestra autoestima y nuestra salud a nivel físico, psíquico y social. Deberíamos desterrar el concepto de dietas de adelgazamiento con el que hemos crecido y apostar por nuevas maneras de alimentarnos y de relacionarnos con nuestra propia imagen.

¿Cómo se consigue?
La nutrición debería encargarse, en parte, o al menos contribuir, a que pase lo que pase podamos aprender a deconstruir la presión social que habita sobre nuestros cuerpos desde siempre, que podamos dejar de pensar en nuestros cuerpos como entidades que no se ajustan a la norma y, al fin, poder habitarnos más amorosamente.

¿Cuál es el primer paso?
Está claro que cambiar la presión social sobre las mujeres y nuestra relación con nuestros propios cuerpos no es fácil, pero podríamos empezar al menos por ser conscientes de que en muchos casos existen dos pesos en nuestro imaginario: el que podríamos llamar peso saludable, es decir el que hemos de tener para mantenernos en un buen estado de salud, y el peso estético, que generalmente se encuentra estandarizado en algunas tablas y que, además, suele situarse bastante por debajo del que llamamos peso saludable.

¿Cuál es aquí el papel de la nutrición?

Es fundamental hacer entender a algunas pacientes que sí se encuentren en un peso saludable que vivimos en un mundo de oda a la delgadez y que tal vez no les sobren esos kilos que creen que les sobran. También es fundamental olvidar de una vez todo lo que rodea al mundo de las dietas, al concepto de hacer dieta: erradicar las dietas estrictas de adelgazamiento, porque con ellas siempre acaban llegando los conflictos. De hecho, yo eliminaría la palabra dieta: se trata de diseñar planes de alimentación para estar saludables, no dietas para adelgazar.

¿Y cómo se consigue esto teniendo en cuenta que vivimos rodeadas de imputs que nos dicen constantemente que nuestro cuerpo no es el correcto y, especialmente cuando llegan estas fechas, con cantidad de campañas para adquirir productos y tratamientos que nos permitan cambiarlo?

Deberíamos empezar a entender que ese peso estético ideal que tanto deseamos no está asociado a la salud y que es probable que sea el peso saludable, ese en el que nuestro cuerpo se siente cómodo (siempre que se encuentre dentro de los estándares de salud), el que es realmente saludable. Ir por la vida deseando siempre llegar a ese peso ideal que tanto nos cuesta alcanzar daña nuestra salud psíquica en mayor o menor medida, y en muchos casos puede dar lugar a desórdenes alimentarios.

¿Y si realmente necesitamos perder algo de peso por prescripción médica?

Es posible que eso ocurra, y aunque suene paradójico lo mejor que podemos hacer en estos casos es no hacer dieta. Cualquier dieta milagrosa cuyo objetivo sea adelgazar a toda costa no solo va a tener consecuencias sobre la salud sino que puede llegar a obsesionarnos, cosa que tampoco es recomendable. Cualquier dieta debe pasar por un cambio de hábitos que tenga en cuenta cuatro leyes: cantidad, calidad, armonía y adecuación. Si no se cumplen las cuatro, no se puede decir que un plan de alimentación sea adecuado.

¿Las dietas exprés y milagrosas a las que recurrimos desesperadamente antes del verano son también producto de esta presión de la que hablábamos?

Esta obsesión por la báscula, por alcanzar un peso que por algún motivo creemos que es el ideal, hace que recurramos a dietas que acaban siendo contraproducentes y que además no son buenas. No solo porque se pierde mucho peso en poco tiempo, que luego se recupera con mucha facilidad, sino porque lo que acabamos perdiendo es líquido y masa muscular, cuando lo que nos interesa perder en cualquier caso es grasa.

Laura Conde
Laura Conde

Como directora de la revista Guía del Ocio BCN se recorrió gran parte de restaurantes de Barcelona y escribió sobre ellos durante siete años. Es autora del libro ‘La felicidad en una croqueta’ (Now Books, 2014) y de 'Hecho en casa' (Now Books, 2015). En la actualidad escribe y habla, las dos cosas que más le gusta hacer además de comer, en diversos medios.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

PARTNER

imagen

Partner
imagen
Suscríbete a nuestra newsletter