El mundo de la restauración siempre ha sido volátil, y cada año son decenas los restaurantes que cierran en un doloroso silencio. Y eso que cuando abrieron sus puertas en su día lo habían anunciado a los cuatro vientos. Tan en silencio se van que a menudo la gente ni se entera de que han chapado.

Con la pandemia, el drama de los cierres ha sido aún mayor y es probable que estos días quieras ir a alguno de los establecimientos desaparecidos y te encuentres que ya no están. Para evitarte el disgusto (no saciar el hambre con tus platos favoritos es de lo peor que te puede pasar), te apuntamos aquí una breve lista de negocios que, desgraciadamente, nunca más podremos volver a visitar. Se nos hace raro hacer una guía como esta, sinceramente, pero creémos que puede serte útil.

 

Monvínic

En este templo del vino (más de 3.500 referencias que manejaba la sumiller Isabelle Brunet, en la foto), se comía de fábula gracias a las manos de Ariadna Julian, será en unos meses la librería Finestres. En el local contiguo, donde estaba Fastvínic, se mantiene el espíritu del emblemático restaurante gracia a Monvinic Store (calle de la Diputació, 251) porque allí siguen apostando por la cultura del vino vendiendo auténticas joyas, además de poder picar cositas, como tablas de quesos o de embutidos.

 

Sergi de Meià

No será porque no lo haya intentado. Pero no ha tenido suerte Sergi de Meià, otra víctima (económica) del covid. El inquieto chef, que inauguró los fogones de Monvínic y antes había estado en Reno, apostaba en su restaurante homónimo de la calle de Aribau por una cocina catalana con productos de proximidad de gran nivel. Una pena, aunque seguro que Sergi volverá a la cocina más pronto que tarde.

 

Jaime Beriestain

En abril, en lo peor de la primera ola del coronavirus, cayó esta cucada de negocio, que igual te vendía un ramo de flores, algún objeto de decoración (no olvidemos que el chileno Jaime Beriestain es interiorista) que unos platos cuidados como burger vegetariana de garbanzos, tempura de verduras y langostinos o salmón escandinavo marinado con soja y jengibre. Estaba en la calle de Pau Claris, en pleno corazón del Eixample.

 

Mextizo

El concepto de cocina mexditerránea (mexicana y mediterránea) que proponía Mextizo ha pasado a mejor vida este año. En el elegantísimo restaurante de la calle de la Diputació, igual podías pedir unos arroces de Castellón que unos cucuruchos de arroz y at´ún y guacamole que eran puro vicio, o unos tacos de lechón.

 

NBA Café

Otra pérdida sensible… sobre todo para los fans del baloncesto. El enorme local de la Rambla de Barcelona ha cerrado su ‘cancha’, porque aquel parquet sobre que el estaban las mesas y las sillas era el mismo que el de cualquier pista. En NBA Café podías hincar el diente a la comida yanqui típica y tópica tamaño Lebron James, ver partidos de este deporte y admirar numerosos recuerdos de jugadores míticos, como camisetas y botas.

 

Ovnew

El platillo volante que reposa en lo alto del Hotel Hesperia Tower, en la autovía de Castelldefels a su paso por L’Hospitalet, tenía un restaurante llamado Ovnew. Aunque la palabra restaurante no es del todo correcta, porque allí comías los platos de alta cocina de Asia, Amazonia, Arabia y Europa mientras te ofrecían un show de luz y sonido, aderezado con actuaciones musicales en vivo. En febrero, justo antes de que llegara el coronavirus, dejó de ‘volar’.

 

Shibui

shibui

Estaba entre los restaurantes japoneses favoritos de Belén Parra. Y ella tiene el morro muy fino, así que hacedle caso cuando recomienda casas de comida. Decía ella en un post sobre establecimientos nipones de Barcelona que Shibui, en Urgell, a dos pasos de Francesc Macià, era una “referencia” por su respeto por la cocina tradicional del país oriental. Entre sus paredes disfrutaron  numerosas ‘celebrities’ que ahora tendrán que ir a otros santuarios del sushi.

 

El Gran Café

El Gòtic se ha convertido en un páramo a raíz de la pandemia, y los negocios del barrio están sufriendo lo indecible sin turistas. El Gran Cafè sucumbió antes de la llegada del bicho, ya que cerró en enero. Falta de clientela. Así que ahora nadie va a poder visitar este local modernista, con columnas señoriales que tanta personalidad tenía. Estaba en la calle de Avinyó.

 

Chickster

La pandemia también ha tumbado este local del paseo de Sant Joan que tan buena pinta tenía. Sus pollos hípsters (de chicken y hipster venía su nombre) eran puro fast good: con denominación de origen Empordà, pequeñitos, supertiernos y marinados con aceite de oliva, especias, limón y whisky. El comensal no hizo justicia a la apuesta de Chickster por el bueno bonito y barato.

 

Mercè Vins

Una pena enorme el adiós de Mercè Vins. La comida casera siempre llega al corazón, y en este local del Gòtic siempre nos reconfortaban los platos de Mercè Boadas. Pero la edad y la crisis formaron un cóctel venenoso que aceleró el cierre del negocio, previsto para 2021. Mercè adelanta su jubilación y nos deja a todos un poco más huérfanos. Pero, ¿cómo no van a marcar 40 años de trabajo bien hecho?

 

Madelaine Mon Amour

Corazón roto por un amor que se nos va. El francés Madelaine Mon Amour, del parisino Luigi Masala. Allí, en el Poblenou, disfrutábamos de unos cafés que ríete tú de cómo lo hacen los italianos. Y de sus pastas de té, y de sus bocados dulces y salados. Y de sus magdalenas dulces y saladas (de sobrasada ibérica, de jamón dulce y queso gruyère, de aceitunas negras y anchoas). Y de sus patés y quesos… No sigo, que me emociono. Es lo que pasa cuando te duele el amor.

Ferran Imedio
Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en El Periódico de Catalunya, donde antes fue responsable de la sección de Gente y ahora, de Cocina's de la revista 'On Barcelona'.

2 Comments
  1. Una lástima de negocios cerrados… El de Sergi lo visité hace mucho tiempo y el Mextizo, aunque algo caro y en zona turística, tenía muy buen trato y comida. Gracias por informarnos y esperemos que no cierren muchos más.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

PARTNER

imagen

Partner
imagen
Suscríbete a nuestra newsletter