Algo (muy rico) pasa con Viena

¿Crees que lo sabes todo de Viena tras visitar alguna de sus cafeterías más ‘cool’ y degustar alguna de sus especialidades más dulces? Negativo, amig@.

La capital austríaca tiene decenas de encantos gastro, aunque si solo dispones de dos o tres días para disfrutarla te vendrán bien algunas pistas:

1) SO Vienna. Las 156 habitaciones y 26 suites de este hotel son lo más y disponen de unas magníficas vistas a la ciudad, sino las mejores, que merece que contemples aunque no te alojes en él. Podrás hacerlo sin reparos ya que la terraza de este alojamiento diseñado por el arquitecto francés Jean Nouvel está abierta para desayunos, almuerzos, cenas y copas nocturnas. ¡Que no solo vivimos de comer! El espectáculo, en la planta 18.

Praterstrasse 1.

Desayuno con vistas (y Staud’s) en SO Vienna.

2) Los Heuriger. Probar los vinos locales en las tabernas tradicionales y típicas siempre es un gustazo, sobre todo si la recomendación viene directa de un amigo austríaco. Haz un ‘copy paste’ en tus notas de estos cinco nombres: Heuriger Edlmoser, Buschenschank Wieninger am Nußberg, Bioweinbau und Buschenschank Obermann, Heuriger Christ y Heuriger Wieninger. En cualquiera, triunfarás.

Almorzar en Steirereck. Y luego, la paz.

3) Steirereck. Si quieres saber cómo es la cocina austríaca contemporánea o puesta al día, sin duda tienes que pedir mesa (con tiempo) en Steirereck, el máximo exponente culinario de la ciudad (y del país entero) y uno de los mejores restaurantes del mundo. Ubicado en Stadparck, una bonita plaza de la ciudad, su silueta es inconfundible, tan moderna y atractiva como los carros de panes y quesos con los que te ofrecerán dentro. Deberías haber oído hablar de ellos; por si no es así, que sepas que el establecimiento del cocinero Heinz Reitbauer y de su esposa Birgit (en Austria, las mujeres cogen el apellido del marido), posee varias distinciones internacionales obtenidas gracias a su profundo respeto por el producto, el alto nivel gastronómico, la selección de vinos del territorio y, en general, a una puesta en escena elegantemente moderna. ¿No has encontrado mesa o tu bolsillo es más contenido? Visita su quesería subterránea, antigua vaquería y verdadero paraíso lácteo.

Am Heumarkt 2 A.

4) Grace. Nuevo, territorial y con talento. Así es a grandes rasgos el negocio del chef Oliver Lucas, discípulo de Reitbauer, en el distrito IV de la capital austríaca. El establecimiento destila esa elegancia fresca y sencilla, sin ostentación, que caracteriza a los vieneses, y ofrece una corta pero interesante carta —tres menús de cuatro, seis y ocho platos— que culmina con un bollo casero con semillas de amapola y baño de semillas que enamora. Mención especial merece su carta líquida, especialmente vinícola, a botellas y a copas.

Danhausergasse, 3.

La elegancia sencilla de los vieneses echa postre en Grace.

5) Los ‘markt’. El sábado es día de mercado es muchas ciudades europeas, también en Viena. Y las opciones para llenar la despensa son tan diversas como los distritos que los acogen. En Naschmarkt, el más conocido, antiguo y grande, podrás comprar ingredientes y probar cocinas de todo el mundo (o casi), así como disfrutar de ocio diverso. El ambiente de Karmelitenmark, en el barrio judío, es más sosegado y tranquilo, y los productos de proximidad seleccionados, como quesos, panes y aceitunas, son la base de su oferta. Brunnenmarkt, en el barrio turco, es ruidoso, variado, colorido, 100% mediterráneo y sus precios, más económicos. En Kutschkermarkt mandan los productos eco y delicatessen, mientras que en Yppenmarkt se lleva la animación y la multiculturalidad. En los días soleados no cabe ni un alfiler en las terrazas de los bares, ¿te suena?

Sábado vermutero en Yppenplatz.

6) Staud’s. Y ya que estamos aquí, un apunte para los fans del dulce. Staud’s. O las mejores mermeladas, chutney y jaleas de Austria. Esta marca de conservas es omnipresente en las tiendas gourmet y los bufetes de los hoteles de mayor categoría por su calidad y el lugar más auténtico para comprobarlo es el pabellón que tienen en Brunnenmarkt: la exhibición de productos, propios y de otros elaboradores afines (de aceites y vinagres en particular) es espectacular.

7) El shake it. El boom de la coctelería también ha llegado a Viena. Son muchos los locales donde tomar un buen trago, clásico o creativo, bajo tierra, a pie de calle o en las alturas. A parte del SO Vienna, nos atrapó el ambiente canalla y humeante del Kleinod Die Bar (se puede fumar, como antaño en España) y su oferta de joyas líquidas, champagne, ginebras, rones, vodkas, whiskies y otros destilados y licores.

Singerstrasse 7/48-50.

Lleno total en Kleinod Die Bar.

¿Tienes tiempo para más? Descubre los nuevos galardonados en la guía Michelin Main Cities of Europe 2019, publicada recientemente. En la selección, el restaurante Amador, dirigido por el chef Juan Amador, distinguido con tres estrellas por su “cocina refinada, creativa, intensa y llena de contrastes”; aend, una estrella en menos de un año conseguida por “una cocina basada únicamente en productos de temporada, visualmente atractiva y rica en sabores audaces y auténticos”, así como DiningRuhm y Gasthaus Seidl, nuevos Bib Gourmand por su excelente relación calidad-precio.

Carme Gasull
Carme Gasull

Se inició como periodista en la radio y con el gastrónomo Jordi Estadella en las cosas del comer. Hoy, modera ponencias y demostraciones culinarias en ferias y congresos, colabora en el programa 'Àrtic' de betevé y comparte experiencias en blogs diversos. Comisaria del proyecto 'Catalunya Regió Europea de la Gastronomia 2016', es autora de los libros 'Catalunya en el paladar' (Austral Media, 2004), 'Petita història de la Festa de la Ratafia' (Editorial Mediterrània, 2016) y 'El Safrà. Com preparar-lo 10 vegades' (Sd Edicions, 2018).

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