El otro día, un amigo me preguntaba si los cocineros nos llamaban para avisarnos de que habían cerrado sus restaurantes. «Si os anuncian que han abierto, supongo que os comentan también que han bajado la persiana…». Pues no, esa lógica no se aplica en nuestro gremio. Somos nosotros quienes tenemos que estar al tanto de los cierres de restaurantes, y esa es una tarea imposible.
Un cliente habitual al que conoces y te sopla que su establecimiento favorito ha chapado, un tuit o un post en Instagram cazado al vuelo donde explican que tal sitio ha ‘muerto’, un restaurador que ha comprado aquel local para montar otro totalmente distinto… Da igual, la cuestión es que los periodistas vamos muy perdidos con las discretísimas despedidas, que suelen ser sinónimo de fracaso.
La noticia del inminente cierre de Tokyo Sushi, donde tantos fans de la gastronomía japonesa se iniciaron, me ha llevado a hacer este post con unos cuantos cierres de restaurantes de Barcelona en los últimos meses de los que quizá no te habías enterado. Si te puedo ahorrar el viaje hasta ellos ya me habré sentido útil.
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Tokyo Sushi
El primer japonés de Barcelona, fundado en 1978 en el Gòtic (calle Comtal), cierra el 10 de julio. Tiran abajo el edificio donde está ubicado para levantarlo nuevecito (solo aguantará la fachada, que está protegida por el ayuntamiento). Se estima que la reconstrucción durará un par de años. Demasiado para su fundador, Minoru Nishiyama, que tiene ya 74 años.
Abasolo Etxea
Resulta que lo ha comprado el expiloto (fue probador de fórmula 1) Adrián Vallés, ahora metido a restaurador de éxito gracias a su trabajo en Bene Assai, Claudia y Monry’s. Este vasco, un histórico de la zona alta, cambió de propiedad y de decoración en 2023 para remontar, pero no hubo manera. Adiós, Abasolo Etxea, y hola, Olaberria, que así se llamará el nuevo restaurante, que también ofrecerá platos vascos.
Walló
Una pena que cerrara este pequeño restaurante del Eixample que tan bien hacía bocadillos, paninis y focaccias (es la foto que abre el post). Tenía que ser una garantía de éxito que una de las manos que mecía la cuna de este negocio fuera Lolo Vuoturni, alma máter de Can Pizza (empezó en El Prat de Llobregat y ya está en Barcelona, Madrid, Ibiza, Vilanova i la Geltrú, Badalona y Molins de Rei). Pero no pudo ser… Me quedo con el buen recuerdo que me dejó Walló…
Colella
Era un italiano con personalidad, ya que huía de los clichés de la gastronomía italiana con platos del sur tradicionales. «Una cocina más estética, pero igual de cálida y sabrosa», escribió tras su visita Josep Sucarrats. Y no le iba mal a su chef y propietario, el napolitano Roberto Colella. Pero cerró, y es una pena porque en la ciudad siempre hacen falta buenos italianos como Colella.
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Frankfurt Rita
Otro local, en este caso en el Poblenou, que funcionaba bien pero que para sus dueños era un lío poder dirigirlo ya que tenían otro en Canet, Massamare. Así que, cansados de ir p’arriba y p’abajo para no lograr muchos beneficios y sí muchos dolores de cabeza, cerraron. Una lástima porque ofrecían 12 bocatas de frankfurt en los que se podía escoger el tipo de salchicha (tradicional, artesana con la firma del carnicero mallorquín Xesc Reina y vegetal) a precios que oscilaban entre 3,50 € (con kétchup y mostaza a placer) y 8,90 €. No cierran la puerta a volver; yo lo deseo sinceramente, y desde aquí os lo pido por favor, señores de Frankfurt Rita.
Y unos cuantos más que se fueron…
La lista de cierres de restaurantes en Barcelona es interminable, y se va ampliando desgraciadamente con el paso de las semanas. He aquí unos cuantos más que ya no están tras haber bajado la persiana hace unos meses. Los tienes ordenados por orden alfabético:
Aalta Botica
Bar Monterolas
Bar Yeti
Bistrot Bilou
Brusi
Cal Bonete
Casa Darío
Celler Jordana
Craun
El Tros-Vall Llach
Fragments
Granja Bruselas
Granja Vendrell
Ipar Txoko
La Milpa
Mitja Galta
Pappa Sven
Pinotxo
Pirineus 1975
Pla de la Garsa
Sants es crema
Tamae
Urgell Londres