Hay muchos motivos para visitar Sartoria Panatieri, que van más allá de ese aire neoyorquino, sofisticado a rabiar, del que es muy fácil enamorarse.
Uno de ellos es que sus pizzas –y no lo decimos nosotros, que también– han pasado a formar parte del olimpo mundial de las pizzas, según un referente en la materia como la inflyente guía 50 Top Pizza, que otorga algo parecido a los Oscars de este manjar universal.
Pero pongámonos en antecedentes.
La prestigiosa 50 Top Pizza escoge todos los años sus mejores pizzerías de Europa y ese ranking va variando con salidas dolorosas (como la de Madrelievito, un referente con tres locales en Barcelona que tal como vino se fue) y entradas meteóricas como la de Sartoria Panatieri, que este año alcanza el Top 5 para a ocupar el quinto puesto.
El primer lugar lo sigue ocupando Peppe Pizzeria, en París; seguido de Fratelli Figurato, en Madrid; 50 Kalò London, en Londres, y Bæst, en Copenhague.
Sartoria Panatieri es el proyecto de Rafa Panatieri y Jorge Sastre que lo tiene todo para haber cautivado a los inspectores de la 50 Top Pizza internacional al que todos envidiamos.
¿Por qué Sartoria Panatieri merece un lugar de honor en el universo de las pizzas?
Por mil motivos que hacen que vayamos una y otra vez, llevemos a amigos y conocidos y no nos cansemos de ocupar mesa en un local que nunca decepciona.
Esto es…
Por su masa, elaborada con harina ecológica local molida a la piedra, que se somete a largas fermentaciones.
Por su cocción en horno de leña, que da lugar a una masa elástica y sabrosa, muy fina, que pese a ser excepcional no resta ni un ápice de protagonismo a los ingredientes que la cubren, en su mayor parte de origen local.
Con esta masa, el juego está servido y encontramos desde las clásicas margarita y cuatro quesos (Puig Pedròs, Gamoneu, Cabrales y mozzarella, casi nada) hasta algunas maravillas marca de la casa como la de stracciatella de burrata, tomate y pesto de albahaca (una de nuestras preferidas), la de chorizo picante, tomate, mozzarella y orégano fresco o la de anchoas del Cantábrico, tomate, escarola y puré de oliva kalamata.
Esta última, además, ha sido galardonada con el premio especial Pizza of the Year 2022 – Latteria Sorrentina Award.
Otro punto a favor de Sartoria Panatieri es que, al contrario que ocurre con otras pizzerías que basan su oferta en la pizza y van bastante justas de entrantes, tanto sus aperitivos como los otros platos de su carta son igual de solventes.
Como ocurre con éstas, la máxima del equipo sigue siendo la misma: buen producto, a poder ser procedente de productores locales, cocinado con la técnica precisa y sin excesiva parafernalia que enmascare su sabor.
Es el caso del puerro asado con mantequilla tostada y trufa (uno de los más populares, un plato que, sin tener nada, lo tiene todo), la parmigiana de berenjena (perfecta para el amigo que no come pizza) o la porchetta asada con salsa holandesa de cochinillo.
No olvidéis compartir una tabla de embutidos artesanales que se elaboran “in house” con con el cerdo de la raza Gascón, actualmente en peligro de extinción.
Los suyos se crían en la granja ecológica Dpagès en Lleida-Catalunya.
Y, por supuesto, dejando siempre un huequecito para hincar el diente a su tiramisú: clásico, sabroso y que (¡al fin!) no peca de estar excesivamente dulce.
Sartoria Panatieri.
Provença, 330.
Encarnació, 51.
Barcelona


