En La Finca de La Bobadilla tienen ‘Buenavista’ - Gastronomistas

En La Finca de La Bobadilla tienen ‘Buenavista’

No he estado más cerca del Cabaña Buenavista que durante su estreno este verano en La Finca del hotel La Bobadilla.

Se estrena por la vía de la asesoría del veterano y curtido chef Pablo González, quien despliega aquí también su culinario, tanto en su versión más informal como creativa.

Lejos de Murcia, que a su vez está muy presente en esta nueva propuesta andaluza.
Para ser exacta, tan malagueña como granaína.

Entre Granada y Málaga se asienta La Bobadilla, un hotelazo de interior con extensiones e instalaciones que procuran tanto el disfrute gastro como el descanso.

En una reciente estancia probé su amplia oferta gastronómica, room service incluido, y me llevé muy buen recuerdo.

Toda lleva la firma de Pablo González, quien deposita aquí su confianza en el también chef Adrián Costa para liderar las distintas cocinas de La Bobadilla.

LA FINCA LA BOBADILLA
El chef Adrián Costa lidera las cocinas.

Mientras el restaurante El Cortijo apuesta más por la tradición de un buenísimo salmorejo “y sus sacramentos”, unas alcachofas fritas o unas croquetas de jamón de vicio; La Finca apunta ya a su primera estrella.
La merece de veras.

Mientras en El Mirador las raciones resultan francamente generosas, en La Finca abunda el pequeño bocado.
Digamos que la experiencia en este último restaurante es mucho más gastronómica, por no decir incluso religiosa.

No es que vayas a santiguarte ante según qué propuesta, pero ya me entenderás cuando vayas…


A imagen y semejanza del chef, la cocina de La Finca no puede ser más honesta.

Pablo González cuenta aquí su particular historia ‘Entre dos tierras’, que así se llama el menú degustación largo de La Bobadilla.

Un relato sobre el plato que se nutre de la misma finca -olivos, almendros, flores, y huerto propio-, de la gastronomía andaluza -estamos en Sierra de Loja– y de la cultura gastronómica del chef.

Esto es, el Cabaña Buenavista también se siente a cada paso, o más bien pase, del menú.

Pablo González combina recetas de hoy y siempre para idear sus creaciones más personales, de técnica exquisita.

Cual “artesano del sabor”, profundiza en las raíces del entorno para dar con bocados y platos que, una vez en La Finca, se explican solos.

Como su trilogía de caviar Riofrío, productor que queda a dos pasos de La Bobadilla, por si quieres visitarlo.
Una cata tan original como minimalista, que permite diferenciar entre el caviar tradicional -el mejor para mi gusto- y el resto de su producción.

Mariscos, pescados, huerta, cerdo ibérico y cordero segureño se suceden a lo largo de los dos menús degustación de La Finca.
Ambos maridados con notables referencias nacionales de la vastísima bodega.

La cocina dulce del restaurante gastronómico vuelve a exaltar el territorio, si bien el chef se permite alguna licencia más exótica en contados postres.

Quesos y petit fours evidencian la singularidad de la propuesta de La Finca y su vínculo con el Cabaña Buenavista.

En uno y otro restaurante tienen un protagonismo destacado, en especial por su servicio en sala.

Los quesos son todos artesanos y se elaboran en la denominada ruta andalusí.
Una tabla surtida y sabrosa que completa esta escapada Entre dos tierras sin movernos de la mesa.

El personal está, por cierto, a la altura de esta nueva Finca.
Diligente, atento y mayoritariamente andaluz, como en el conjunto del hotel. 

Un detalle que igual pasa inadvertido para muchos, pero que da cuenta del mimo que también distingue a este Royal Hideaway.

 

Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.