Si hay un postre que nos enloquece, esa es la tarta de queso. De unos años para acá se ha convertido en un imprescindible en cualquier restaurante foodie que se precie. Con o sin horno, más o menos cremosa, golosa o con poca azu´car, con o sin topping… hay versiones para todos los gustos. Y para celebrar el Día Mundial del Cheesecake, dos recetas que nos han pasado unos amigos y que nos han gustado por su originalidad.

Tarta de queso a las brasas

La hacen en Piri Piri, el nuevo restaurante de Madrid especializado en frango al piri-piri (una especialidad de pollo portuguesa con salsa picante), nos encanta su toque ahumado y se hace tal que así:

Ingredientes:
750 gr. de queso crema
350 gr. de nata líquida para montar
300 gr. azúcar
5 huevos
10 ml esencia de vainilla

Elaboración:
Batir todos los ingredientes en la batidora a velocidad media durante 8 minutos. En un molde con papel vegetal echar la mezcla y dejar reposar diez minutos.

Lo interesante ahora es hacerla al carbón, con una brasa sin fuego activo. El tiempo de cocción dependerá de esta brasa, pero ronda los veinte minutos. Es recomendable, no obstante, ir comprobando a partir de los diez minutos (introduciendo un cuchillo, hasta que salga poco húmedo) para evitar que se queme.

Cheesecake de Parmigiano Reggiano

Una versión con un toque de parmesano, uno de nuestros quesos favoritos.

Ingredientes tarta de queso:
100 gr. de migas de galletas tipo ‘digestive’
4 cucharadas de azúcar
8 cucharadas de mantequilla, derretida
800 gr. de queso crema
1 lata de leche condensada
2 cucharadas de harina
4 cucharadas de zumo de limón
100 gr. de Parmigiano Reggiano, rallado
4 huevos

Ingredientes para la teja de queso dulce (opcional):
50 gr. de mantequilla
50 gr. de azúcar glasé
1 huevo
50 gr. de harina común
15 gr. de Parmigiano Reggiano, rallado
20 gr. de almendras en copos

Ingredientes para servir (opcional):
15 gr. de azúcar glasé
150 gr. de nata cuajada o clotted cream
½ cucharadita de esencia de vainilla
Mermelada de frutos rojos
Menta
Arándanos

Preparación
Empezamos con la tarta de queso propiamente dicha. Forrar un molde de 23 cm. con papel vegetal. Mezclar las migas de galletas tipo ‘digestive’, el azúcar y la mantequilla. Con una cuchara, presionar sobre la base del molde para compactar la mezcla.

Precalentar el horno a 170°C. Mezclar el queso y la leche condensada hasta que esté esponjoso. Añadir la harina, el zumo de limón y el Parmigiano Reggiano. Añadir los huevos y verter la mezcla sobre la base de galleta. Cocinar durante 1 hora y 10 minutos y dejar enfriar antes de servir.

Si quieres currarte un poco la presentación:
Para hacer la teja de queso dulce, mezclar la crema de mantequilla y el azúcar glasé. Batir lentamente el huevo, añadir la harina y el Parmigiano Reggiano. Extender capas finas de la mezcla en una hoja de papel de horno. Espolvorear las almendras y añadir más azúcar. Hornear durante 3-4 minutos hasta que se doren y enrollar rápidamente alrededor de un rodillo para que adopten la forma curva.

Para servir, batir la nata cuajada con el azúcar y la esencia de vainilla. Servir las porciones de tarta de queso con la mermelada de frutos rojos, la crema cuajada y unas hojitas de menta. Adorna con unos arándanos.

 

Gastronomistas
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Somos gastrónomos y periodistas. En una palabra: gastronomistas. Escribimos sobre gastronomía popular con lenguaje popular. Trabajamos en periódicos, en revistas de cocina y de tendencias, en plataformas digitales, en editoriales gastronómicas, en agencias de comunicación... Escribimos sobre restaurantes, cocineros, coctelerías, vinos, libros, recetas, exposiciones, rutas, viajes, hoteles con mesa y mantel… Nos gusta tanto comer y beber como contarlo.

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