4 novelas negras para el verano y en qué restaurantes saborearlas

4 novelas negras para disfrutar el verano y en qué restaurantes saborearlas

¿Hay algo más gratificante que unir dos pequeños grandes placeres como son la lectura y el buen comer? Seleccionamos cuatro novelas negras ideales para ir a la playa, escritas además por cuatro mujeres, y las maridamos con una comida en un restaurante para sumergirte aún más en sus absorbentes tramas.

La desaparición, de Julia Philips

Este es el aplaudido debut de una joven autora estadounidense muy atraída por Rusia. Con esta novela quedó finalista del National Book Award 2019. Es fascinante por cómo mezcla el suspense -en el primer capítulo dos niñas, las hermanas Golosóvskaia, son secuestradas- con el descubrimiento de un país muy poco conocido: Kamchatka. En esa tierra inhóspita y gélida, veremos cómo viven el secuestro diferentes personajes, que nos irán sumergiendo en la cultura del país y que -algunos de ellos- irán conectándose para resolver el misterio. ¡Súper recomendable! La desaparición, de Julia Phillips (Sexto Piso).

Dónde comer entre capítulo y capítulo: Sería lo más poder leerlo en un restaurante de la propia Kamchatka, pero como lo mismo te queda un poco lejos podrías elegir uno donde sirvan caviar, salmón y vodka, tres grandes hits de esa tierra. Lo más cercano que conocemos en Barcelona es el restaurante ruso Souvenir, situado en el Eixample y con un buen recorrido por los platos típicos del país.

Los buenos hijos, de Rosa Ribas

La segunda entrega de Los Hernández, tras «Un asunto demasiado familiar», nos hace empatizar todavía más con esta peculiar familia de detectives que vive en el popular barrio de Sant Andreu, en Barcelona. Está compuesta por Mateo, el padre, Lola, la madre -que sufre episodios psicóticos y gran afición por la bebida, pero que cuenta a la vez con una valiosa intuición para resolver los casos- y tres hijos: Nora -que en la primera entrega está desaparecida-, Marc y Amalia. En esta novela, un caso les marcará por siempre: unos padres solicitan los servicios de Detectives Hernández, quieren entender por qué su hija adolescente se suicidó. Todo indica que tenía una doble vida. Los buenos hijos, de Rosa Ribas (Tusquets).

Dónde comer entre capítulo y capítulo: El bar Colombia es toda una institución en el barrio de Sant Andreu. Un bar «de tota la vida» que destila la autenticidad que le otorgan sus más de cien años -nació en 1913- y que es preciso conocer si vas por la zona.

Lo que la marea esconde, de María Oruña

La cuarta entrega de la teniente Valentina Redondo nos devuelve a tierras cántabras para sumergirnos, esta vez, en una goleta de lujo. Allí, la Presidenta del Club de Tenis de Santander, Judith Pombo, va a celebrar una cena de postín con diferentes invitados del mundo del tenis. Pero al poco de entrar en el barco y de encerrarse en el camarote para revisar unos mails, su grito ahogado llama la atención de todos. Tiene la puerta cerrada por dentro. Cuando logran derribarla, encuentran su cadáver, con apenas una pequeña mancha de sangre a la altura de su corazón. ¿Quién de los invitados o de la tripulación ha podido matarla? Todo el mundo tiene motivos para hacerlo: Judith es una mujer ambiciosa, despiadada y sin escrúpulos que es odiada por muchos. Pero, lo que es más importante, ¿cómo pudo hacerlo si estaba encerrada en el camarote?

Intriga al más puro estilo Agatha Christie, ideal para devorar en la playa. Y con una protagonista atravesando un momento muy complicado en su vida a causa de una terrible pérdida. Lo que la marea esconde, de María Oruña (Destino).

Dónde comer entre capítulo y capítulo: Si hay algo que marida bien con la saga «Puerto Escondido» de María Oruña, es Cantabria. En Santander, junto al dique de Gamazo, puedes comer en La Caseta de Bombas, del Grupo Deluz&cia. Se ubica en un antiguo edificio naval y es un asador de carne ecológica y con delicias de pescado como la caldereta de pescado de la lonja.

Belleza Roja, de Arantza Portabales

De Cantabria echamos un salto a Galicia para saborear la novela de esta nueva dama del crimen. Arantza Portabales arranca con «Belleza Roja» (Lumen) una saga protagonizada por los inspectores de policía Santi Abad y Ana Barroso. Otra vez la gran Agatha Christie viene a inspirar un asesinato de habitación cerrada. En esta ocasión, Xiana Alén Somoza, una chica de 14 años aparece degollada en su dormitorio. El suelo cubierto de litros de sangre y el escenario blanco (el vestido de la asesinada incluido) hace pensar en cuadro macabro, como los que pintaba su abuela. Seis son los sospechosos, los únicos que estaban en la casa cuando fue asesinada: su padre Teo Alén; su madre, la bella y fría, Sara Somoza; su tía, la artista y gemela de Sara, Lía Somoza, que ha intentado suicidarse tras la tragedia; la tía abuela Amalia, una octogenaria cuya mente empieza a tambalearse; y el matrimonio amigo de los padres, Fernando Ferreiro (profesor de Xiana) e Inés Lozano. Hagan sus apuestas.

A la absorbente «Belleza roja» le sigue la segunda y reciente entrega «La vida secreta de Úrsula Bas».

Dónde comer entre capítulo y capítulo: Sin duda en Casa Marcelo, en Santiago de Compostela. Una de las tabernas gastronómicas más conocidas en la ciudad que, además, aparece en la novela «Belleza roja». Marcelo Tejedor siempre logra sorprender fusionando con su cocina gallega elementos de otras culturas culinarias como la peruana, la japonesa o la mexicana.

 

 

Foto apertura: Chen Mizrach on Unsplash

Isabel Loscertales

Prueba nuevos restaurantes con la misma pasión con la que devora un buen libro o visita una expo. Responsable de la sección de cultura y ocio en la revista Woman Madame Figaro, trata de descubrir nuevas tendencias y de promulgar que lo culinario está de moda.