5 hoteles de gastronomía singular en Mallorca

5 hoteles de Mallorca donde no sólo reservar habitación

No te dará apuro acceder a estos hoteles de Mallorca, todos singulares, cuando alojan, nuevamente todos, creaciones que deberías probar en la isla.

Algunas, incluso, por tiempo limitado.
Así que vayamos al grano…

 

Cap Vermell GH.

Conocí este hotel cuando aún era de Hyatt y ya ambicionaba con ser lo gastronómico que es ahora. 

Eso fue antes de la pandemia y justo cuando el VORO de Álvaro Salazar decidía empezar de cero en este hotel fuera de lo común de Mallorca.
Lo conté en este otro post.

De entonces a ahora, me alegra escribir que el hotel ha consolidado su posicionamiento como activo gastronómico de la isla.

Por un lado con VORO, que desde este año luce dos estrellas Michelin.
Por otro, con ROKA; el asiático que repite  pop up en el mismo lugar y durante casi el mismo tiempo –hasta el 31 de octubre– en Mallorca.

Ambos afianzan cada temporada sus respectivas apuestas, nada que ver la una con la otra.


VORO
con su equipo de siempre, francamente loable en los tiempos que corren para la alta cocina.
Con el mismo nivel de autoexigencia y el mismo compromiso con el que surgió el restaurante.
Tan mallorquín ya como jienense y con una bodega excepcional.

La de ROKA tampoco se queda atrás, si bien apuesta más por el sake y la coctelería.

El pop up más consolidado (y cotizado) de Mallorca gana este verano espacio al aire libre con la robata como eje vertebrador de la carta, y la cocina fría del sushi como mejor reclamo.

 

Así como te aconsejo disfrutar de VORO en pareja; ROKA quizá lo disfrutes más si vas en grupo.


Fontsanta.

Demasiado tiempo sin volver a este otro precioso hotel de Mallorca, liderado ahora en cocina por el chef Jhonatan Maldonado.

La evolución gastronómica es evidente y la ascensión imparable.
Porque el grupo Torre de Canyamel vuelve apostar por un culinario sin igual tras erigir Ca’n Simoneta en destino gastronómico.
En su día le dediqué estas líneas.

En el restaurante Fontsanta confluyen cocinas y raíces tan dispares como la mallorquina o la chilena en un menú degustación que merece ganar peso respecto a la carta.

 


Para que así pueda el chef crear y ejecutar con mayor libertad su valiente y honesta propuesta.

Este mismo verano probé aquí bocados sencillamente memorables, junto a platos de grandes fondos y mejor producto (local).

Volvería ya mismo para ponerme también en manos del equipo de sala, que brinda un servicio impecable cada noche.

Si optas por el maridaje de vinos que armoniza el menú podrás también catar mucha referencia mallorquina, incluso a la hora del postre.

 

 

Castillo Hotel Son Vida.

Historia (¡aún!) viva de la isla, este distinguido hotel de Mallorca es una joya en sí mismo. 

Desde 1961 atestiguando el devenir de la isla con unas vistas privilegiadas que llegan a la bahía de Palma.

A las verdes afueras de la capital mantiene este hotel intacta su solera e incluso lo que podrían hablar sus paredes…

Ilustres huéspedes, instalaciones tan clásicas como renovadas, salones de cuento y un Bar de Armas con una terraza envidiable.

Hasta aquí se ha venido nuestro querido Javier de las Muelas para firmar la coctelería de este hotel de lujo, como ya hiciera con anterioridad en el María Cristina de San Sebastián.
Apropiado cometido para un gentleman de su categoría…

El Bar de Armas del Son Vida dispone este verano de tragos a la carta con el sello Dry Martini.

Desde clásicos a creativos como el Castle con ginebra mallorquina -verás que hay más de una…- y mezclas sin alcohol igualmente refrescantes.

Si te apetece también un bocado, decántate por los que propone el chef con estrella Michelin, Miguel Navarro


Finca Serena.

La primera vez que pisé este hotel del interior de Mallorca, ya me avisaron de que tras el aceite propio luego vendría el vino.

Y así ha sido.
En apenas tres años, pandemia mediante,   Finca Serena sirve desde este verano sus primeros vinos homónimos: un blanco y un rosado bien ligeritos.

Elaborados por el enólogo Tomeu Llabrés, quien reivindica la uva autóctona desde Ca’n Verdura; entran muy bien tanto uno como otro.

Tuve la suerte de catarlos en la Finca durante el transcurso de una barbacoa con platos de producto mallorquín, asesorados por el chef Óscar Velasco.

Como todos los hoteles aquí recomendados, también puedes reservar mesa en el restaurante Jacaranda sin estar alojado.

 

La Residencia.

Otro asesoramiento con bises de prosperar año tras año es el que estrena este verano La Piscina del Belmond mallorquín.

A cargo del chef Rafa Zafra, sin duda el más ubicuo del panorama nacional, el restaurante propone su selecta cocina marinera al aire libre.

Sólo en horario de cenas para el cliente no alojado, Zafra se recrea aquí en su cultura gastronómica de raíz mediterránea para proponer platillos más bien tradicionales.

De clara vocación estival e incluyendo asimismo una “ingeniosa” selección de enunciados veganos.

Un buen salmorejo, pescaíto frito, cigalas asadas, producto local en bocaditos rápidos, y postres ya célebres en su trayectoria componen la oferta anunciada hasta la fecha.

Todo ello entre centenares de obras de arte y vistas al pueblecito de Deià.

 

 

Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.