Llegan los primeros fríos. Llueve. Caen las primeras nieves. Ahora, seguramente, es el mejor momento del año para sentarse en Cal Joan del Batlle, un restaurante de montaña muy singular en el municipio de la Coma i la Pedra, en la parte alta del Solsonès (Lleida). El Solsonès es una de las comarcas más interiores de Cataluña y, a su vez, de las más reconocidas en cuanto a la recolección y cocina de setas. Por ello, si afirmamos que es el mejor momento, es porque justo ahora estamos en el pleno apogeo de este producto.

Ninguna otra estación inspira tanto a la chef de la casa, Montse Sorribes, como ésta. «Trabajamos sólo con setas del Solsonès», confirma. Y pasa lista: «Níscalos, boletus, senderuelas… Y negrillas, que en el Solsonès, con las negrillas, hacemos de todo», enfatiza. Pero no os confundáis. Ahora no vayáis a imaginaros Cal Joan del Batlle como un restaurante tradicional.

Montse y su compañero, Ricard Devés, lo abrieron hace diez años. Llegaron a la montaña dejando atrás la bulliciosa ciudad de Sabadell. Se enamoraron de ese paisaje y de su gastronomía. A ello le añadieron ideas, recuerdos de su trayectoria personal como buenos gourmets. En los fogones, les han inspirado iconos culinarios como Pedro Subijana y Carme Ruscalleda. En sus mesas, se degusta la síntesis de todas estas pasiones.

El menú degustación es la mejor manera de comprobarlo. Entre los siete platos del de este otoño, los comensales transitan desde una coca de otoño con tocino del Solsonès, negrillas, mini puerros y salsa tonkatsu hasta un suculento mollete con senderuelas, pularda y menjar blanc, pasando por una sopa catalano-oriental con llanegas y vino rancio. Esto es otra cocina de montaña, con la mirada puesta más allá de los confines del Solsonès, pero sin salir de él.

Es un restaurante ideal para quien quiera sumar el encanto de una casa de montaña con una cocina delicada y juguetona, atenta a las innovaciones. No tanto para aquellos que van a la búsqueda y captura de platos del recetario tradicional de campo. A Montse y Ricard les encantan, pero no es lo que hacen.
Por cierto, que el restaurante abre a medida de que tienen reservas. O sea, que hay que llamar antes. Y una experiencia buenísima es quedarse luego a dormir en sus confortables habitaciones. Porque en ellas se está muy bien, sí. Pero también porque merece la pena pernoctar sólo para probar la primera comida del día. ¡Su desayuno es de bandera!
Cal Joan del Batlle
Ctra. de Tuixén, 34. La Coma i la Pedra (Solsonès)
Tel. 608 13 01 84.
Es necesario reservar.
Precio del menú de degustación: 60 euros (todo incluido).