La lió parda la bloguera Raquel Gratis Total al etiquetar hace ya un tiempo a la nueva tribu urbana de las malenis. Estas jóvenes, de las que cada vez se habla más, tratan de hacer de su mundo uno de color rosa: todo es hiper femenino y la mar de naïf. Siguen a su musa Amélie Poulain, adoran los vestiditos vintage, las diademas, lo artesanal y los objetos estéticamente bonitos (que ellas llaman «cuquis» e incluyen fetiches como los ‘washi tapes’ o celo decorado y el scrapbooking o álbumes personalizados). Pero, por encima de todo, les gustan los dulces, que ellas mismas aman hornear. Entre sus preferencias culinarias están los cupcakes (o como dice Raquel, «magdalenas tuneadas», de ahí el término malenis), las cookies, las tartas, los cakepops y los marshmallows (las nubes, de nuevo, tuneadas). Vendrían a ser las marujas de nuestros días en versión refinada y eso ha causado un cierto revuelo: ¿las mujeres queremos volver a la cocina después de todos los avances conseguidos? Ese temor ha hecho que mucha gente las mire con recelo, mientras otras se ríen porque tanta cursilería no se puede aguantar.

Yo, que soy de pueblo, un poco bruta y tirando a ‘punkarra’, he decidido experimentar en mis propias carnes eso de ser maleni por un día. Fui a comprar cupcakes a uno de los templos cuquis de Barcelona: Lolita Bakery, en Provença 267 (por cierto que abrieron otro en el Borne, en Portal Nou 20). Qué preciosísimo todo, oye. Un aire retro, todo tan bonito y bien puesto que ni las moscas se atrevían a entrar. Sólo tratar de decidirte entre tantas variedades de magdalenas tuneadas, pasteles, galletas y demás golosinas ya te sube el azúcar. Por supuesto, tienen un montón de ‘cucadas’ para hacer tus propios dulces en casa. Yo me llevé tres sabores: un red velvet con cobertura de queso; uno de chocolate con oreo y otro de vainilla con crema de caramelo. Por cierto, otra de las direcciones cuquis que os recomiendo es Cup & Cake, con unos cafés y una pastelería estupenda. Después del primer local en Enric Granados 145, abrieron otro en Tallers 79 y otro que incluye cocina informal, Brunch & Cake, en Enric Granados 19. Puedes completar la ruta maleni por Barcelona con una glamourosa pastelería de la que ya os hablamos: Victoria’s Cake, en Laforja 17.

Los cupcakes de Lolita Bakery estaban tan ricos que se me ocurrió comportarme como una verdadera maleni y hacerlos yo misma para montar una merienda con mis amigas. De entre mis últimas adquisiciones de libros de postres, me debatí entre los pasteles de Alma Obregón (es bloguera y la reina absoluta de las malenis; su último recetario: «Objetivo: Tarta Perfecta») o las delicias de «El gran libro de los cupcakes» de Betty Crocker (que ya os presenté en el post Cada maestrillo tiene su librillo). Aposté por este último y por una receta sencilla: cupcakes de chocolate y crema de queso. La verdad es que me resultaron relativamente fáciles de hacer, aunque hay que reconocer que ser requiere cierta habilidad para que te queden tan bonitos como los de la tienda o como los de algunos blogs. Porque cursis o no, muchas de sus creaciones tienen mérito, eso hay que reconocerlo. Ya con mis cupcakes, me puse mi único vestido del rollo -uno de aire retro, de color pastel, pajarillos y cuello baby doll- para recibir a mis amigas. Alabaron mi recién estrenada habilidad culinaria pero cuando empecé a decir frases sacadas de blogs malenis como «me gustan todas las cosas bonitas y sin funcionalidad aparente como los papeles de colores o con estampados, el washi tape, las cajitas de cartón, las pincitas, los lazos…»; «últimamente estoy muy floral»; ó «lo que pasa es que es todo tan cuqui» me miraron con tal cara de «¿qué te has fumado?» que me percaté de que yo nunca podría ser maleni. Cero credibilidad. No por eso han dejado de gustarme los cupcakes. Eso sí, con moderación y sin demasiadas cursiladas, si no queremos empalagarnos ni engordarnos más de lo necesario. Aunque, las malenis además de cocinar… ¿se los comen? La unidad tiene unas 320 calorías y se las ve a todas tan flacas…
Os dejo con mi receta:
CUPCAKES DE CHOCOLATE (24 unidades)
Ingredientes:
250 gr. de harina
1 cucharadita y cuarto de bicarbonato de soda
1 cucharadita de sal
1/4 de cucharadita de levadura
240 ml. de agua caliente
100 gr. de cacao amargo (en polvo)
190 gr. de margarina reblandecida
300 gr. de azúcar
2 huevos
1 cucharadita de vainilla
Elaboración:
Precalienta el horno a 175º. Por un lado, mezcla la harina, el bicarbonato de soda, la sal y la levadura. Por otro, el agua caliente y el cacao. En un recipiente grande, bate la margarina con la batidora eléctrica y añade gradualmente el azúcar y, por último, los huevos y la vainilla. Cuando esté todo bien batido, vierte poco a poco y de forma alternada la mezcla de harina y la mezcla de cacao. Repartir en los moldes (a 2/3 de su capacidad) y hornear 20-25 minutos (hasta que el palillo salga limpio).
CREMA DE QUESO
Ingredientes:
225 gr. de queso crema reblandecido (tipo Philadelphia)
60 gr. de margarina reblandecida
1 cucharadita de vainilla
2-3 cucharaditas de leche
450 gr. de azúcar glas
Elaboración:
Batir el queso crema, la mantequilla, la vainilla y la leche con la batidora eléctrica a baja velocidad hasta que quede cremoso. Añadir poco a poco el azúcar. Cuando los cupcakes estén fríos, poner dos cucharaditas de crema de queso encima y el topping (opcional) que se desee.