Lo que sigue a continuación es una conversación mantenida por Javier Sánchez y Roger Ortuño, dos compis Gastronomistas que nos enfrascamos en una apasionada conversación gastronómica por Whatsapp sobre los distintos nombres que reciben ciertos platos… según la estación de AVE en la que uno se encuentre. Se da la particularidad que Javier es asturiano y Roger catalán; el primero vive y trabaja en Madrid y el segundo viaja a menudo a la capital para probar algún que otro restaurante japonés.
(…)
Roger: Ojo: bikini se dice aquí [en Catalunya]. En Madrid dicen mixto. O «Missto», con acento castizo.
Javi: Yo digo bikini. Soy el único. Aquí es sangüismisto.
Roger: Jajaja. Sangüis.
Javi: Y digo bikini porque rompetechos lo decía en los tebeos y me hizo gracia de pequeño.
Roger: A mí un día, cuando pedí «un bikini y un Cacaolat», me dijeron: ¿Tú eres catalán, verdad? Y yo, por dentro, pensaba: «¿Cómo lo habrá adivinado?» 🙂
Javi: Jaja. Muy bueno, Roger.
Roger: Pues es verídico 😉
Javi: Yo pedí una vez un pincho de tortilla en Bcn. Con el café con leche. Y es el único pincho cuadrado que me han puesto en mi vida.
Roger: Uy… Lo de los cafés con leche da para hacer un glosario entero.
Javi: Y cuando me preguntaron que si quería la leche “natural». Me volví loco.
Roger: Jajaja. Pues a mí, en tu tierra [en Asturias], me pasó lo siguiente… Al pedir agua natural me dijeron. ¡Pues claro que es natural! ¿De dónde va a ser…?
Javi: Es que eso pensé yo!!! Pensé “que sea de vaca por favor».
Roger: Y al preguntar qué tipo de setas llevaba el «revoltillo de setas» me dijeron: «son setas de SetaAstur®». Jajaja.
Javi: Jjjajajaja.
Roger: SetaAstur® :’D
Javi: Con D.O. A mí me pasa mucho en Madrid. O me pasaba. Ir a comprar un bollo, que en Asturias llamamos así a los panes pequeños y redondos.
Roger: Como sabes, aquí [en Catalunya] somos unos micófagos empedernidos. Y decir a secas «revoltillo de setas» es como decir «ensalada de cosas» y quedarse tan ancho.
Javi: Y que me dijeran: “¿qué bollo? ¿Palmera, Donut, croissant…?». Y yo: «Joder, eso no son bollos». Como mucho bollería. Me da mucha rabia que se llame a un cruasán bolló. Y ahora mi hija llama bollo hasta a los dorayakis.
Roger: Pues imagínate la cara que se les quedó cuando en Madrid pregunté «¿Qué tipo de pastas tenéis?». En Catalunya decimos «pastas» para referirnos a la bollería.
Javi: Ya, te dirían pastas de té.
Roger: «Aquí no tenemos pastas. Tenemos bollos, palmeras, Donuts…». Eso me respondieron.
Javi: No hay en Bcn?.
Roger: Si, si. Eso mismo pensaba.
Javi: Pastas de té. Huy, aquí son muy socorridas para llevar a una casa. Quedas fetén. Es un poco de vieja pero va.
Roger: Digo que yo dije «pasta» y la chica me dijo que en la cafetería no tenían pasta, sino bollería. Diálogo de besugos.
Javi: Ya, bollos. En Gijón, la ciudad con más confiterías por habitante de España se habla de “pasteles». Qué es una denominación digna. Qué coño bollos. Rollo bollo.
Roger: Para ilustrar el post, podrías hacerme un favor? En el AVE, pídete un bocata de algo… Y pides que te lo pongan con pa amb tomàquet (o pantumaka) y me haces una foto de la «cosa» que te pondrán para untar 🙂
Javi: Noo. Una vez me dieron Solís.
Roger: ¡¡¡Eso mismo!!! Eso es digno de un post.
Javi: Madarfacars.
Roger: Otro caso. Una vez escuché a un madrileño decir: «¿Me da un bote de Coca Cola?». El camarero pensaría: «Si quiere, le pongo un bote de pintura».
Javi: Yo digo bote. Y aquí se dice lata. Otra cosa que me da rabia. Aberraciones en el súper. Preparado de tomate para desayunar de Mercadona. Gazpacho Don Simón. Pregunta paleta. Con el billete impreso en PDF es suficiente, ¿no? Para el AVE, digo.
Y así concluyó nuestro chat, inmortalizado en este post en Gastronomistas. Para ilustrarlo, rescaté una foto de un bocata de jamón que una vez me sirvieron en un bareto en la estación de Puerta de Atocha. Cuando el camarero me plantó, sin más, el pan con el jamón le pedí amablemente que lo acompañara con un poco de tomate. Como ya os comenté en otra ocasión, según los estudios del profesor Ikeda, el tomate contiene mucho umami y potencia el sabor del resto de ingredientes. Entonces fue cuando me pusieron un par de rodajas de tomate verde para ensalada que, finalmente, pude trocar por una tarrina de tomate rallado.