Genesis 2022: un evento de altura y de otra pasta

Genesis 2022: un evento gastronómico de altura y de otra pasta

Genesis -en Italiano, sin acento- es realmente un evento gastronómico fuera de lo común.

Un cónclave anual que nada más llegar a cubrirlo, te invita a aparcar el móvil para vivirlo con la intensidad y el sosiego que merece.

Todo un reto porque querrías compartir lo que estás viviendo a cada momento con quienes no pueden atestiguarlo.

Genesis nace en Cortina d’Ampezzo, probablemente el destino más exclusivo de las Dolomitas.
Una población que albergará de nuevo los Juegos Olímpicos de Invierno el año que viene y que da gusto visitarla también en verano.

El respeto por la Naturaleza que la enmarca está siempre en el ambiente, así como la corresponsabilidad de cuantos contribuyen a su exquisita calidad de vida.

Ahí están también quienes acuden a participar en Genesis, un evento de otra pasta.
Y no lo escribo sólo porque lo apoye Felicetti, originaria de la zona.

Degustación de pastas con distintos puntos de cocción y distintas guarniciones..

El compromiso con la sostenibilidad del planeta está en el origen de un encuentro que gira en torno al aire, el fuego, el agua y la tierra.
Elementos que intervienen todos a su vez en la cocina, al igual que quien cocina.

La relevancia del factor humano

De ahí que este último Genesis versara sobre la “regeneración humana”.

Un toque de atención sobre la responsabilidad que tenemos todos; restauradores incluidos, a la hora de preservar los recursos que facilitan nuestro día a día.
También a la hora de alimentarnos.

Ludovica Rubbini y Riccardo Gaspari, juntos y al pie del cañón en este otro Genesis.

La pareja gastronómica que conforman Ludovica Rubbini y Riccardo Gaspari está precisamente en el origen de Genesis.

Un matrimonio que se entiende dentro y fuera de sus restaurantes: el San Brite -una estrella Michelin, también verde- y El Brite de Larieto.

Ambos en pleno valle ampezzano, entre vacas que campan y pastan a sus anchas bajo la imponente Tofana di Rozes.

Junto a la granja donde elaboran incluso sus propios lácteos: ricotta para finalizar en su estrellado, una mantequilla cremosísima y muy buenos yogures.

“Nuestro propósito, como el de Genesis, es el de concienciar sobre la importancia de preservar la belleza”, apuntan ambos, rodeados como están de tanto patrimonio natural.

Por eso convocan en su tierra a chefs con cocinas que generan un impacto positivo, ya no sólo en quienes las prueban.

Chefs con valores inquebrantables entre cocina y sala.

No sólo ‘estrellas’

Cocineras de la talla de la premiada Fatmata Binta (The Basque Culinary World Prize), quien reivindica la autenticidad africana frente a la colonización gastronómica; y cocineros como el danés Simon Lerche (Den Røde Cottage) y el italiano Juri Chiotti (Reis)quienes firmaron un A cuatro manos de mucho nivel en un refugio a más de dos mil metros de altitud.

Fatmata Binta nos hizo comer con los manos.

 

 

 

 

 

 

 

Brillante ‘A cuatro manos’ inaugural.

Todo a base de crudos con la -no sólo mínima- intervención de fuego y agua.

Genesis combina con acierto en su cartel  chefs de renombre como Andrea Ribaldone, asesor culinario del renovado Hotel de Len, con talentos sobre los que también deberíamos fijar nuestra mirada.

Concierto copa en mano en este paraje.

 

 

Acampada para dormir en tiendas.

Con ellos compartes actividades tan dispares como una escapada en bici de montaña, un concierto del compositor Piero Salvatori al aire libre, una sesión de spa con vistas, o una acampada.
Una maravilla, en definitiva.

Y todo en un ambiente de compadreo que echas de menos nada más dejar Cortina d’Ampezzo.

Porque ya no se plantean jornadas gastronómicas de este tipo.
Alternativas y cero masificadas.
Sin discursos repetidos ni postureos.
Con tanto gusto…

La de 2022 es la edición número uno, que no la primera, de Genesis.
La que marca sin duda el camino a seguir.
La que tendrá continuidad con, confiemos, también alguna o alguno de los nuestros.

Parmigiano Reggiano, siempre presente.

 

Torre Rosazza para todos.
Belén Parra

La primera vez que se sentó a una mesa para contarlo en las páginas de El Mundo aún no se comía bien en los hoteles. Ha probado las mieles del oficio en una editorial gastronómica y en congresos especializados. Mata el hambre y la sed con las historias que encierran restaurantes, cocineros y emprendedores del buen vivir.