El confinamiento dejó a los restaurantes tiritando. Bastante tuvieron con aguantar el encierro y el parón como para ponerse a cambiar cartas, hacer algunas reformas o renovar conceptos. Pero, aunque parezca mentira, algunos han dado un paso al frente y se han renovado de alguna u otra manera. En este post hacemos un breve repaso a las novedades gastronómicas que hemos encontrado en Barcelona durante las primeras semanas de nueva normalidad. En estos casos, nada es lo que parece.

La Xarxa

José Varela es un sentimental. Y quizá por eso le van tan bien los restaurantes que tiene, sea Casa Varela, Bodega La Puntual o L’Estupendu. Ahora le irá como un tiro, estoy convencido, La Xarxa. El restaurante ya existía unos pocos metros más allá de dónde está ahora, pero era tan pequeño, tan pequeño que podría llamarse La redecilla. Ahora se ha mudado junto a Casa Varela, a un espacio que hace justicia a su oferta gastronómica, pues tiene el encanto de lo viejuno (era una antigua bodega de barrio que después fue restaurante) y mucha calidez vintage (las botas de vino, el suelo de baldosas hidráulicas, la nevera aún en uso a pesar de las décadas y décadas que lleva allí)

La Xarxa de la nueva normalidad, que ahora cuenta con dos reservados y una agradable terraza, mantiene la esencia de la que existía antes del coronavirus en el otro local: cocina de mercado, producto de calidad, platos reconocibles, sin florituras y directos a barraca. Tortilla fea de bacalao hecha al momento, trufa de marisco (en realidad son croquetas redondas que se sirven con las papelinas de las trufas de chocolate), macarrones rellenos de carrillera en su jugo (me pongo de rodillas ante ellos)… Sí, La Xarxa atrapa.

La Xarxa. Plaza Molina, 2. Teléfono: 93 200 13 48.

 

Llamber

Fran Heras no ha parado quieto durante el confinamiento. Es su estado natural, porque siempre está entre Asturias, donde tiene restaurantes, y Barcelona, donde manda en Llamber y El Chigre 1769. Además de liarse a servir comida para llevar y a domicilio con una fusión de las cartas de ambos restaurantes (el proyecto se llama) Km 0 by El Chigre 1769), el chef ha tenido tiempo también de renovar Llamber con un lavado de cara (ya no hay mesas altas al entrar y la nueva pintura y las plantas le dan un aíre más moderno).

Y, lo más importante para crear nuevos platos con más producto de proximidad que mantienen o elevan un poco más el buen nivel que venía exhibiendo esta taberna gastro que propone cocina ‘catariana’ (catalana y asturiana): la gilda de bacalao ahumado con anchoa y guindilla merece un bravo; los boquerones soasados, marinados con salsa teriyaki y aliñados con aceites de cilantro y de eneldo son atrevidos (en la foto sobre estas líneas); el arroz de pulpo con salvia y pistachos provoca algo parecido a un orgasmo, el guiso de pies de cerdo con fabes verdinas, aceite de lavanda y gamba roja es un sensacional mar y montaña que integra los sabores que da gusto.

Llamber. Calle de Fusina, 5. Teléfono: 93 319 62 50.

 

Tragaluz

Tragaluz es uno de los históricos de Barcelona. Porque llevar casi 30 años abierto en Barcelona merece este calificativo. Y como está hecho de otra pasta (frase que robo a Belén Parra, que también visitó el establecimiento días atrás), ahora su carta ‘parla’ más italiano. Incluso sus vinos miran también al país transalpino. Se nota que hay un italiano en la cocina, Matteo Spinelli, al que acompaña, codo con codo, Àlex Durán.

Aprovechando que ha habido un cambio gastronómico, también el interiorismo se ha retocado, con un puntito más de vegetación y más amplitud en la sala. Pero apenas repararás en ello porque te concentrarás en el carpaccio de hinojo, tomate seco, burrata y aceitunas y en los espaguetis negros con gamba y calamar, por no hablar de los linguine con almejas y guindilla y de los tagliolini cacio e pepe.

Tragaluz. Pasaje de la Concepció, 5. Teléfono: 93 487 06 21.

 

Sentit Comú

Jordi Artal es de los que calla pero no paran de hacer cosas. Por eso tiene una estrella Michelin por Cinc Sentits desde hace tantos años. El confinamiento le animó a dar el salto y preparar comida a domicilio y para llevar con platos más sencillos y asequibles que el laureado restaurante gastronómico. Pero ese impulso va más allá. Pasado el verano, seguramente en septiembre, Sentit Comú, que así se llama el nuevo proyecto, se instalará en una de las alas de Cinc Sentits de manera permanente.

Y cuando llegue ese momento, en su larga mesa comunal podrás sentarte a comer o cenar platos de toda la vida con su toque maestro, como croquetas (con rabo de buey estofado durante 14 horas a 92 grados y coronada con un allioli de tuétano a la brasa) o canelones de su abuela (lleva por encima unas tejas de parmesano que le dan un punto crujiente).

Sentit Comú. Calle de Entença, 60. Barcelona. Teléfono: 93 323 94 90.

Ferran Imedio
Ferran Imedio

En los últimos dos años ha visitado más de 300 restaurantes, pero su colesterol sigue en niveles normales. Esta rareza sin explicación biológica le permite seguir escribiendo sobre gastronomía en El Periódico de Catalunya, donde antes fue responsable de la sección de Gente y ahora, de Cocina's de la revista 'On Barcelona'.

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